Williams Mattamala y Marcial Tapia: la esperanza de la natación paralímpica maulina

Ambos jóvenes, que están al borde de los 20 años, descubrieron en el agua una nueva posibilidad en su vida. Mientras uno quiere seguir compitiendo a gran nivel y estudiar algo relacionado con las prótesis, el otro espera dar la PSU y conseguir el puntaje que le permita estudiar Medicina, aunque sin descuidar este deporte. Los buenos resultados en las competencias nacionales los tienen motivados y pensando en grande

publicado por

Avatar
9 de diciembre de 2019
259
Williams y Marcial son las grandes promesas de la natación paralímpica maulina.

En el último tiempo, el deporte paralímpico o adaptado ha tomado un papel importante en las distintas competencias a nivel nacional, como también internacional. El auge que le han dado las autoridades, principalmente, quienes entendieron de una vez por todas que los deportistas con algún grado de dificultad también necesitaban un espacio, ha sido un apoyo muy importante para quienes, por uno u otro motivo, poseen alguna complicación física o intelectual.

Tal como dice el coordinador de la Unidad de Ejercicio y Deporte Adaptado de Teletón, Cristián Cheriff, “el deporte paralímpico está siendo para muchos deportistas una tremenda vía de escape. Muchas veces, esto les vuelve a dar la intención de vivir a los jóvenes”.

CASOS
Si bien aquella última apreciación no se ajusta del todo a la realidad de Williams Mattamala (18) y Marcial Tapia (19), son muchos otros deportistas paralímpicos que han vuelto a “vivir”. Estos nadadores tienen claro lo que quieren en su vida. Pese a las capacidades diferentes que tienen, gracias a sus familias en parte, han podido contraponerse a cualquier complicación y, aunque, les ha costado un poco más conseguir sus objetivos, la perseverancia y las ganas de triunfar han sido más fuertes para enfrentar la vida que muchas veces es dura.

Estos dos jóvenes nunca pensaron que lo que comenzó como terapias en el agua, se podría transformar en entrenamientos para competir. El reciente fin de semana, ambos nadadores llegaron hasta la piscina del Estadio Nacional para competir en un evento a nivel país, donde, pese a todo el nerviosismo y poca experiencia, pudieron conseguir logros relevantes.

Por ejemplo, Marcial se ubicó en la tercera plaza en los 50 metros en la clasificación S8. Lo más sorprende, de todas maneras, fue lo de Williams, quien, en su primera carrera, subió a lo más alto del podio en los 100 metros libres, pero no solo eso, ya que también batió el récord nacional con un tiempo de 1, 42 minutos, por lo que, aseguró: «Quedé bastante motivado. Tengo pensado seguir nadando, sacarle mucho provecho a lo que puedo dar en realidad, porque si con estos tres meses saqué esto, a largo plazo, puedo hacer algo muy importante».

VISIÓN
La visión de Cristián Cheriff, quien está constantemente apoyando a estos usuarios de Teletón, es más que positiva, ya que, según argumenta, estos son los ejemplos que él espera replicar en otros jóvenes. «Esto es tremendo.

Obviamente nuestro fin es el tema terapéutico, pero que te encuentres con estos muchachos, que tienen estas condiciones deportivas también es un tremendo desafío para nosotros como Teletón, para las autoridades regionales y para toda la gente que realmente le puede dar la posibilidad que puedan seguir compitiendo, así que para Teletón estos son los ejemplos que ojalá todos puedan seguir, porque el deporte ayuda para la calidad de vida y para lograr muchas cosas más».

WILIAMS
Fue en el Achibueno, en la cordillera de Linares, que Williams Mattamala comenzó en la natación, disciplina que hoy le apasiona. El haber nacido con una malformación congénita en su brazo y piernas, estas últimas las perdió cuando tenía 6, la primera, y luego a los 10 años la otra, no fueron nunca un impedimento para que él, junto a su familia pudiera hacer una vida relativamente normal.

«Comencé nadando en los ríos. Me tiraba sin saber nadar, varias veces mis hermanos o mi papá me salvaban cuando me estaba ahogando, pero después de a poco fui aprendiendo a nadar y ahora voy a los ríos y me tiro de piedras”, reconoció.

Pese a estar complicado por esta situación, al momento en el que no podía ver sus piernas, el apoyo incondicional de los suyos, quienes asimilaron esta situación riéndose más que lamentándose, le permitió hoy tener metas claras.
«Cuando era chico no fue tanto el tema, porque en mi pensamiento yo siempre me encontré normal, además tenía mis piernas. Lo del brazo era un poco raro, pero lo asimilaba bastante bien, pero después cuando me amputaron la primera pierna fue un cambio drástico, porque tuve que empezar a ocupar prótesis», dijo el exponente del Maule Sur.

El alumno de tercero medio del Liceo Agrícola Marta Martínez Cruz de Yerbas Buenas, agregó: “Con mi familia lo asimilamos con humor, porque si me echaba a morir, al final el único perjudicado iba a ser yo, así que, a veces, igual mi papá me tira una talla por el brazo (jajaja) y yo me río no más. Por ejemplo, cuando estamos en la mesa me dice ‘Ya po’ pásamela el azúcar’ y le digo, pero tengo la mano ocupada y me dice: ‘Ya, pero con la otra’. Nos reímos todos».

-¿Esperaba un buen resultado en el Nacional?
«El profesor (Cristián Cheriff) me decía que fuera a probar suerte, pero yo iba igual con la mentalidad de que podía quizás sacar algo por ahí, porque sentía que no estaba tan mal. Ya cuando me dieron mi clasificación y después cuando ya fui a nadar, de primera, obviamente, estuve muy nervioso y estuve bien perdido, porque no sabía, pero luego, en la segunda, pude ganar y conseguir el récord de Chile”.

-¿Qué es para usted nadar?
«Primero es algo que no me aburre nunca. Cuando estoy en la «tierra» por llamarlo de alguna manera, me siento como en un espacio restringido, no me siento en mi libertad 100%, pero cuando nado, es como que puedo mover las manos, me siento libre. Esto me entretiene y me apasiona y ahora en las competencias, he sido bastante competitivo y quiero seguir».

-¿Se ilusiona en conseguir algo importante?
«Sí, estoy muy motivado con seguir compitiendo. Le agarré un gustito y quiero continuar. Ahora esperaré competencias que me ofrezca la Teletón e iré con todo. Quiero seguir sacando récord y conseguir alguna medallita por ahí. Quiero ser conocido en el deporte y sé que igual lo puedo conseguir, para poder sacar ese potencial, que quizás lo tenía un poco escondido».

-¿Para quién es este logro?
“Para mi familia, que siempre me ha apoyado en todo; para mi papá, mamá, hermanos, la Teletón y amigos, en especial al «Piga» (Ignacio Grandón). Él siempre me da apoyo, me dice que soy flojo, pero que puedo dar mucho más y me anima a seguir».

-¿Cuál es el mensaje que le entrega a la gente que está en una condición similar a la tuya?
«Lo primero es no pescar a la gente. Hay personas buenas y personas malas y creo que hay más personas malas y te recriminan por algunas cosas que no tienen por qué hacerlo. La juventud, sobre todo, es buena para lastimar y, al final, lo que logran es que la autoestima, que tiene uno con esfuerzo, alguien inconsciente, te la baje. Lo bueno es que me di cuenta que con personas así chao no más, que hablen lo que quieran, porque mientras uno sea feliz, lo demás da lo mismo. Uno tiene que asimilar lo que vive de buena forma. Yo lo asimilé con mi familia, en un sentido más gracioso y así creo que la vida es más agradable».

MARCIAL
Otro de los casos excepcionales, es el de Marcial. Este maulino por adopción (nació en Rancagua) llegó a la capital regional por tema laboral de su padre y porque Talca cuenta con una sede de Teletón.

Este nadador paralímpico, que se encuentra actualmente realizando un preuniversitario para ingresar a la educación superior, al año y medio de vida sufrió un tumor cerebral. Aquella enfermedad, posteriormente le produjo una hemiparesia izquierda, y eso lo dejó con limitaciones en la motricidad fina de toda la parte izquierda de su cuerpo.

En Teletón encontró la posibilidad de rehabilitarse y fue así que comenzó a trabajar en la piscina de la Universidad Católica del Maule, con la intención de ir adquiriendo cada día un poco más de motricidad fina.

«Empecé recién este año. Al principio yo venía por temas de terapia y muchas veces venía por obligación, porque no quería venir sinceramente, pero el profesor Cristián Cheriff me ayudó a incentivarme, me inscribió a los primeros Juegos Paralímpicos en mayo y ahí me motivé un poco más. Además, ahí me encontré con otro entrenador que fue Ismael Rojas y él me dijo que me entrenaría y me ayudó. Los profesores Gastón y Marcelo también me ayudaron y ese se agradece, porque esto y teletón me ayudaron a abrir hartas puertas», dijo.

-¿Cuál es su opinión actualmente de la natación?
» Hoy hay una motivación distinta. Vengo porque quiero, mi idea es seguir. Me gusta nadar. Obviamente que cuando llego a competir los nervios me complican, porque es un poco incómodo, pero creo que con el tiempo eso se puede manejar mejor».

-¿Qué tal ha sido el hecho de ser parte de distintos torneos?
“A principio de año, pese a que no entrenaba mucho, saqué un premio de tercer lugar, en la competencia de 50 metros libres. En la segunda oportunidad, en julio, saqué también medalla en los 100 metros y la última vez saqué medalla de plata en los 50 metros. Mi objetivo es lograr un nuevo récord, pero principalmente superarme a mí mismo también, superar mis tiempos».

¿Cómo ha llevado el tema de tu discapacidad en la vida?
«Me siento como si hubiera nacido así, no tengo drama. Obviamente que cuando uno era chico, de básica, existía el bullying, pero uno ya después lo deja pasar y no le toma la misma importancia».

-¿Qué se les dice a los niños que vienen más abajo en el deporte paralímpico?
«El que quiere, puede, eso es lo más importante. Una vez conocí a un joven que tenía mí mismo problema y me preguntaba: ‘¿Cómo pues conducir?’. Le dije que yo quería conducir y pude. Me acuerdo que mi papá nunca creyó que podía andar en bicicleta, pero mi mamá sí y al final me vio andando en bicicleta y pude, entonces obviamente el mensaje es que, si tú quieres, tú puedes».

AUTORIZADA
Una de las voces autorizadas en la natación, es el profesor de la UCM, Ricardo González. El entrenador no está empapado al 100% de la natación adaptada, reconoce, no obstante, en los meses que ha venido observando a estos competidores, le ha quedado una buena impresión.

«A estos dos muchachos los conozco poco la verdad, pero me parece que viéndolos nadar tienen un futuro inmenso. Ahora, además, que hay mucho más apoyo para la parte paralímpica, así que espero que puedan continuar para seguir mejorando. Tomaré a Williams un par de veces a la semana. Creo que, si soñamos en los próximos Juegos Olímpicos del 2026, tiene oportunidades, así que lo más importante será la continuidad y el apoyo que deberían tener estos muchachos, ya que están en una edad muy buena y están comenzando recién», dijo González.

El trazarse objetivos importantes solo dependerá de estos deportivas, que son un verdadero ejemplo para la comunidad en general, ya que, pese a sus complicaciones, están demostrando que nada es imposible y que con voluntad todo se puede lograr.

El apoyo de las autoridades, también será fundamental en el futuro, cuanto estos nadadores estén representando a la región y por qué no a Chile, con la intención de que puedan reunir todas las condiciones y puedan conquistar las metas que tanto añoran.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here