Votación clave por fondos de las AFP

La clase política ha buscado recuperar la legitimidad perdida por años de corrupción y desconexión con la ciudadanía, a punta de propuestas y discursos populistas.

Una jornada de relevancia para el sistema institucional, tanto político como económico, se vivirá hoy en la Cámara de Diputados, cuando los legisladores discutan y voten un proyecto de ley que autoriza el retiro parcial del 10% de los fondos que cada persona tiene depositadas en sus cuentas individuales de previsión.

En términos prácticos, esto significa que los ciudadanos podrían hacer libre uso de estos dineros, con fines de ayuda social y económica en tiempos de la pandemia. El proyecto de ley indica que estos dineros se podrán recuperar a partir de un fondo común estructurado donde aporten los trabajadores y empleadores.

Se trata de una propuesta legislativa que ha estado en discusión pública en el último tiempo, en lo fundamental, luego que distintos parlamentarios han realizado difusión de videos y mensajes a través de redes sociales, planteando esta alternativa. Luego, su difusión ha posicionado el mismo tema en los matinales de TV.

¿Qué criterios puede incidir a favor y en contra de esta iniciativa? En el primer punto, en concreto las personas podrían acceder a recursos que, de otra forma, son inaccesibles para el común de las personas, por cuanto los fondos acumulados en las AFP no pueden ser retirados por ley, hasta la jubilación del cotizante.

Otro aspecto relevante es que su propia discusión revela la falta de legitimidad que tiene el sistema de capitalización individual, desde el punto de vista de la opinión pública y el objetivo social de entregar una jubilación digna. Ahora bien, visto desde el punto de vista técnico, el sistema funciona y entrega jubilaciones.

Como punto en contra, el principal es que estos fondos permiten que el sistema financiero tenga flujos de liquidez, con inversiones en Chile y el extranjero, buscando maximizar ganancias. Así con estos recursos el país ha tenido un desarrollo importante en distintas áreas, lo cual sería imposible si se sacan del mercado.

En tanto, un segundo elemento es que este proyecto tendría como consecuencia que las personas tengan jubilaciones cada vez más bajas, por cuanto ya son insuficientes para sostener los costos que tiene un adulto mayor, especialmente, considerando el costo de la vida y la compra de remedios para la salud.

Es decir, desde cualquier punto de vista, existen motivos para votar a favor y en contra. Sin embargo, es justamente labor de los parlamentarios ir más allá de aspectos de esa naturaleza, ya que su deber es tomar decisiones a partir de miradas al largo plazo, por cuanto una ley tiene efecto inmediato y para futuras generaciones.

Pero todos saben que, en gran medida, la clase política ha buscado recuperar la legitimidad perdida por años de corrupción y desconexión con la ciudadanía, a punta de propuestas y discursos populistas. Y ese perfil es transversal entre partidos políticos de todas las tendencias, ya sean de oficialismo y oposición.

Un ejemplo es que quienes comenzaron con esta propuesta son los mismos que, hace poco tiempo, alegaban a favor de pasar de un sistema de capitalización individual a otro de tipo colectivo y solidario. Si se les escucha, su argumento es que la gente pueda hacer uso de eso fondos porque son de su propiedad.

La norma legal que se quiere cambiar es de quórum calificado, por lo cual, se requiere de tres quintos de la Cámara Baja. La opinión pública estará atenta a los argumentos y votaciones de cada parlamentario, porque –en gran medida- de lo que decidan dependerá si Chile tiene o no posibilidad de recuperar su estabilidad y desarrollo.

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