Vicente Arellano, tenimesista paralímpico: “Si sigo entrenando, voy a llegar lejos”

El talquino comenzó a tomar la paleta como una terapia y hoy proyecta su vida en torno a este deporte. Acaba de debutar internacionalmente, obteniendo una medalla de bronce, aunque ganó un solo partido y fue por no presentación del rival. “Yo me lo tomé con humor”, expresó

publicado por

Avatar
3 de febrero de 2020
273
El exponente talquino cree en sus capacidades, por eso en este 2020 espera tener una regular temporada.

Vicente Arellano Yáñez nació con hemiparesia, una condición neurológica que dificulta el movimiento de una mitad del cuerpo. En su caso, le afecta todo el lado izquierdo, por lo que tiene una limitación importante en el brazo y la pierna de ese costado.

Pese a ello, decidió hacer deporte y, a sus 12 años, ya se ha posicionado como una de las promesas del tenis de mesa paralímpico chileno.

“Lo empecé más como una terapia. Fue buscando una forma de hacer ejercicio en algo que me gustara. De ahí empecé a entrenar, me quedó gustando y de a poco fui compitiendo y obteniendo los logros”, comentó Arellano, quien desde hace alrededor de dos años practica esta disciplina. “Me divierte, me relaja, me ayuda… es todo”, expresó.

Respecto de las diferencias que existen entre el tenis de mesa adaptado y el convencional, explicó: “En el paralímpico no se dan esos rallies, o sea, eso de jugar lejos de la mesa, salvo en la clase 10 (la de menor grado de discapacidad). Son puntos más estratégicos que largos o emocionantes”.

Vicente disfruta la adrenalina que le da este deporte. “Me gusta esa velocidad y la acción que tiene. Eso de tener que pensar en menos de un segundo dónde le vas a pegar. Es un juego físico, pero también de cabeza”, destacó.

INTERNACIONAL

Arellano acaba de debutar internacionalmente en el Chile Para Open de tenis de mesa paralímpico, desarrollado entre el 24 y el 26 de enero en el Polideportivo del Estadio Nacional, en Santiago, donde de inmediato se colgó la medalla de bronce.

Si bien el resultado es alentador, Vicente pone paños y fríos y reconoce que el destino le jugó una buena pasada, ya que de los tres partidos que disputó, solo ganó uno y fue por la no presentación del rival.

“Yo me lo tomé con humor. Tuve suerte y se dio, pero obviamente no le puse el color, porque siento que la medalla fue una casualidad. Igual fue bonito el hecho de estar ahí y sacarse la foto”, admitió.

Sin embargo, el campeonato, que era válido por el Circuito Mundial y que entregó puntos para la clasificación a los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020, le sirvió para adquirir roce internacional, conocer el nivel de competidores de elite y poder definir en qué categoría paralímpica competirá en este tipo de certámenes, quedando en clase 9, según establecieron los médicos a cargo de ver ese tema.

“La verdad, no tenía muchas expectativas en este torneo, iba a participar, y allí me di cuenta de que si realmente quería obtener resultados, tenía que cambiar la cosa. O sea, con lo que yo estaba haciendo, que era más recreativo, no iba a servir”, analizó Arellano.

Las derrotas que sufrió fueron ante dos jugadores de primer nivel: en la fase de grupos cayó ante el sueco Daniel Gustafsson (21 años), número 11 del mundo, que incluso llegó a estar cuarto del orbe en junio de 2019 y que se coronó campeón en Santiago; y en la semifinal se inclinó frente al brasileño Lucas Dos Santos Carvalho (20 años), quien está 33 del planeta.

“Me gustaría entrenar más, porque, por ejemplo, en este campeonato me di cuenta de que el nivel es muy alto. Cuando me clasificaron y dije que entrenaba cuatro horas a la semana, los médicos me miraron y me dijeron que eso era muy poco. En ese campeonato, eran todos profesionales: no estudian ni trabajan, solo juegan”, afirmó Vicente.

ENTRENAMIENTOS

El joven talento talquino está enfocado en seguir mejorando. Para ello, ahora que está de vacaciones, practica todos los días. No obstante, el resto del año se le hace más complicado, ya que acaba de pasar a segundo medio en el Colegio Montessori y tiene que andar corriendo para cumplir con sus sesiones, que son los martes y jueves después de clases, desde las 18.00 hasta las 20.30 horas.

“Es cansador, pero me acostumbré rápido. Ya es como un hábito, no un sacrificio. De todas maneras, el colegio igual me ha dado facilidades, ya sea para competir o para venir a los entrenamientos”, comentó.

No obstante, su intención es clara: “De alguna u otra manera, entrenar todos los días”. “Estoy viendo como lo hago, porque tampoco mi idea es bajar las notas”, aseguró.

TALQUINOS

En el Chile Para Open también participaron –en sus respectivas categorías- los talquinos Gonzalo Bravo, que llegó hasta cuartos de final, y Maikol González, que quedó eliminado en la fase de grupos, donde enfrentó al francés Nicolas Savant-Aira, número 5 del mundo.

“Los tres estábamos en un programa del IND. Entrenábamos poco, pero por lo menos compartíamos y estábamos en contacto. Ese programa se terminó por un tema logístico, porque uno de los profesores (Óscar Lara) se fue de la ciudad y quedó Danilo, pero él era preparador físico. Nos siguió ayudando en todo y se ha portado un cien con nosotros, pero nos quedamos sin entrenador y se terminó el programa. O sea, nosotros llegamos a las competencias y nos saludamos allá mismo. Con Gonzalo (Bravo), en los Nacionales pasados jugamos por equipo y no teníamos la cercanía necesaria para que nos fuera bien. Eso es un tema que no está en nuestras manos”, lamentó Arellano.

Por esta razón, planteó la necesidad de corregir este aspecto. “Me gustaría entrenar con ellos, porque es un juego totalmente distinto y así nos vamos comparando y ayudando”, recalcó.

META

Finalmente, en cuanto a sus proyecciones, Vicente afirmó: “Una meta a corto plazo sería seguir jugando los Nacionales e ir superándome de a poco; y, más a largo plazo, si las cosas se van dando, ir a los Parapanamericanos de 2023. Siento que, si sigo entrenando y se siguen dando las cosas, voy a llegar lejos”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here