Un mastodonte en el Maule

En su trabajo editado en 1847, el científico Claudio Gay mencionó el descubrimiento de un “Mastodonte de los Andes” en la provincia de Talca, posiblemente en las inmediaciones del cerro El Chivato y del río Maule, época en que también aparecían osamentas de esos extintos mamíferos en distintos puntos del país

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20 de junio de 2020
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Recreación artística de mastodontes en la Zona Central de Chile. Autor Giovanni Fattori.

Desde hace décadas, arqueólogos, paleontólogos y antropólogos han desarrollado numerosos proyectos investigativos en la Región del Maule, realizando excavaciones desde las nacientes del río Maule hasta el litoral. Fruto de ese arduo y casi desconocido trabajo son los Conchales de Chanco, las Cuevas de Quivolgo en Constitución, los Cementerios Indígenas en Huenchullamí y en Tutuquén, parte de un plesiosauro encontrado en Loanco en 1994 (que mediría 9 metros de largo), por mencionar algunos. Además, desde 1964 existió la Sociedad Arqueológica de Talca, que el 3 de octubre de 1967 trajo a esa ciudad al padre jesuita Gustavo le Paige y en 1977 organizó el Séptimo Congreso de Arqueología de Chile en el Hotel de Vilches, al que asistieron científicos e investigadores de Estados Unidos, Brasil, Argentina, Perú y otros países. Esa entidad finalizó abruptamente sus actividades en 1978, a consecuencia del prematuro fallecimiento de su presidente y socio fundador Ciro Vergara Duplaquet.

Durante ese período se efectuaron importantes hallazgos en el sector El Enladrillado, formación natural de origen volcánico ubicada a unos 80 kilómetros al oriente de Talca y adyacente al cerro Torrecillas. La casi totalidad de las piezas encontradas fue donada al Museo O’Higginiano y de Bellas Artes de Talca (fósiles, colección mineralógica, caracolas; cuchillos, raspadores, instrumentos líticos, puntas de flechas, arpones, cacharros de greda y alfarería indígena; arcos, estólidas para lanzar dardos y muchas otras especies), que hasta avanzada la década del noventa exhibió una muestra de Prehistoria Chilena.

Como se ve, investigaciones en terreno han existido, y durante el siglo XIX el diplomático y parlamentario talquino Francisco Solano Astaburuaga (colaborador de la Revista de Ciencias y Letras) y el científico alemán Rudolfo Philippi efectuaron relevantes aportes a la paleontología regional con sus estudios sobre la presencia de fósiles de mastodonte en las cercanías de Talca. Obviamente, no fueron los únicos.

El mastodonte americano era un animal de alzada algo menor a la de un mamut e incluso a la del elefante actual, pero de un peso similar al de éstos. Estaba recubierto de pelo grueso y deambulaba por esta zona hasta hace unos 10.000 años.

EVIDENCIAS DEL CIENTÍFICO CLAUDIO GAY
Durante la mitad del siglo XIX, según el historiador Diego Barros Arana, el naturalista francés Claudio Gay participó del hallazgo de “restos fósiles de un mastodonte andino (Mastodon andium) que fueron traídos a Santiago para el Museo Nacional”. Asimismo, la mayor parte de los fósiles hallados hasta 1842 se los llevó a Francia para describirlos en la sección de zoología de su monumental obra Historia Física y Política de Chile.

El científico también mencionó el descubrimiento de un “Mastodonte de los Andes” en la provincia de Talca, posiblemente en las inmediaciones del cerro El Chivato y del río Maule (cuyos dibujos de dientes y algunas osamentas se pueden ver en el tomo I de su Atlas de Chile), en los siguientes términos:

“El señor Blainville, en la importante obra que publica bajo el título de Osteografía, no ha adoptado y caracterizado mas que una especie de Mastodonte de la América meridional. G. Cuvier había supuesto anteriormente la presencia de dos de estos animales, y el señor Laurillard en su artículo Mastodonte del Diccionario universal de la Historia Natural ha sostenido de nuevo este modo de opinar. El diente y los huesos que hemos examinado y representamos, muestran bastante bien los carácteres designados por el señor Laurillard en su Mastodonte de los andes; pero según el mismo autor, el Mastodonte de Humboldt (M. Humboldt Cuv.) estaría igualmente fósil en Chile.
G. Cuvier lo estableció según un dientecillo traído de Concepción por el señor de Humboldt, que sin duda es otro punto llamado así y no la ciudad de la república de Chile, puesto que nunca ha estado en ella el señor de Humboldt. En cuanto a lo demás muy pronto se podrá conocer a que especie se aproxima la que se encuentra en Chile, examinando con atención las muchas osamentas que se hallan todos los días en el sur de la República y particularmente en las provincias de Talca y de Cauquenes. Por el desecamiento de la grande laguna de Taguatagua, ejecutado por D. Javier Errázuris, se puede esperar el descubrir otros muchos completos, y ya nos anuncia nuestro apreciable amigo D. Jorge Huneus en una de sus cartas, ‘que se acaban de encontrar los huesos de la cabeza de un Elefante y los dos dientes que a causa del muchísimo tiempo que estaban bajo tierra y agua, se habían consumido en parte; sin embargo, el marfil resiste bien…’. Es de desear que todos estos objetos sean conservados en el Museo de Historia Natural de Santiago, como propios para hacer conocer mejor un día los animales que poblaban esta tierra antes que la catástrofe diluvial los hubiese destruido, y tan distintos de los que habitan hoy estos mismos paisajes”.

Una sencilla reflexión hace inferir que el rescate de fósiles en general -y de mastodontes en particular-, con el propósito de ponerlos en valor, eventualmente a través de un museo, debería transformarse en un proyecto prioritario que haría conocida a la Región del Maule en el plano científico internacional y estimularía la implementación de proyectos acreditados.

Reserva Nacional Federico Albert, que se encuentra cerca del pueblo de Chanco, en la Provincia de Cauquenes.

(Fuentes: Historia Física y Política de Chile Tomo Primero, de Claudio Gay, 1847, páginas 137-138; Atlas de Claudio Gay; Congreso de Arqueología de Chile, Volúmenes I y II; página 185 de El doctor don Rodolfo Amando Philippi. Su vida i sus obras, Diego Barros Arana).

SEMBLANZA DE TRES CIENTÍFICOS EUROPEOS
De los numerosos científicos y grandes maestros que prestaron sus valiosos conocimientos y trabajo a Chile, algunos de los cuales se radicaron definitivamente en el país, se mencionan a:

Claudio Gay: Nacido en Francia en 1780, falleció también es ese país en 1873. Contratado por el Gobierno chileno en 1830, durante doce años realizó un prolijo estudio y catastro de su geografía, zoología, botánica, mineralogía, así como de sus recursos industriales, comerciales y estadísticos, al igual que de sus acontecimientos históricos. Los 24 volúmenes de la Historia Física y Política de Chile, publicada en París en 1845, junto a dos atlas, fue el resultado de sus esfuerzos. Excelente dibujante, el gobierno del Presidente Manuel Bulnes, en premio a su obra, le concedió la nacionalidad chilena, sin que tuviera que renunciar a la suya.

Federico Albert: Nacido en Berlín -Alemania- el 8 de noviembre de 1867, hizo sus estudios en el Real Gimnasio Dorotea de su ciudad Natal. Llegó a Chile en 1889, contratado por el gobierno del Presidente José Manuel Balmaceda para que ejerciera como profesor del Instituto Pedagógico y preparador del Museo de Historia Natural. En 1898 tomó a su cargo los estudios de zoología y botánica del Ministerio de Industria. En Chile se le considera el padre de la conservación de recursos naturales. En la Región del Maule le recuerda la Reserva Nacional homónima en la comuna de Chanco -Provincia de Cauquenes-, creada el 5 de mayo de 1981, la que destaca por su protección a la fauna (lechuza blanca, coipo, garza grande, pitío y perdiz chilena) y flora nativa (corcolén, boldo, maqui y peumo). Falleció el 9 de noviembre de 1928, a los 61 años.

Rodulfo Amando Philippi: Nacido en Alemania en 1808, arribó a fines de 1851 a Valdivia. Experto en botánica y zoología (las que ayudó a sistematizar a partir de sus clases), fue profesor de esas asignaturas en su calidad de académico de la Universidad de Chile a partir de 1853. Asimismo, ese año fue designado director del Museo de Historia Natural. Se radicó en Chile, falleciendo en 1904. Legó a la posteridad parte de sus trabajos prácticos impresos en dos obras publicadas en Leipzig, Alemania, titulados Elementos de Historia Natural y Viaje al Desierto de Atacama.

Jorge Valderrama Gutiérrez

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