Último día de la PSU terminó con incertidumbre tras filtración de la prueba de historia

El pleno del Consejo de Rectores se reunirá de urgencia para evaluar el plan a ejecutar. Lo único claro este martes era que las pruebas de lenguaje, ciencias y matemáticas, seguían siendo válidas, mientras el gobierno anunció querellas contra todos los que fueron detenidos por desórdenes y por oponerse a que realizara el examen

Sobre las 14.00 horas los jóvenes fueron notificados sobre la suspensión de la prueba de Historia.

A pocos minutos del comienzo del último de los cuatro exámenes que componen la PSU y apiñados en la entrada del Liceo Diego Portales de Talca, los jóvenes que esperaban para ingresar, fueron notificados que la prueba de historia, geografía y ciencias sociales, quedaba suspendida hasta nuevo aviso por una filtración del examen en redes sociales.

En forma simultánea, la misma información estaba siendo entregada pasadas las 14.00 horas en todos los establecimientos del país, por orden del Departamento de Evaluación, Medición y Registro Educacional (Demre) a cargo de supervisar el examen.

Horas después, en una conferencia de prensa, las autoridades tanto del Demre como del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (Cruch), confirmaron que, en efecto, la razón de la decisión fue la filtración del examen de historia.

PATRIMONIO PÚBLICO

También destacaron que se entregarán antecedentes para la investigación de carácter administrativo y jurídica penal, según corresponda. Lo que circuló en redes sociales fue “un folleto completo de la prueba oficial”, según precisó la directora del Demre, Leonor Varas.

“Aquí hay perjuicios, daños y lesiones desde luego al patrimonio público, porque el financiamiento de este sistema de admisión tiene comprometidos recursos públicos y, en consecuencia, es imprescindible que quede claro ante la ciudadanía, ante todos los órganos del Estado, cuáles son esas responsabilidades”, dijo.

“Por lo mismo, vamos a concurrir en su momento ante el Ministerio Público y las instancias que correspondan, para que se hagan efectivas las responsabilidades”, enfatizó el vicepresidente del Cruch, Aldo Valle, ante medios nacionales.

QUERELLAS

De igual forma, las autoridades aclararon que las tres pruebas anteriores (lenguaje, ciencias y matemáticas) seguían siendo válidas y que la prueba de historia, de momento, se considera como pendiente.

La solución definitiva será anunciada los próximos días, después de la reunión extraordinaria del comité ejecutivo del Consejo de Rectores y la reunión del pleno del mismo organismo.

Por su parte, el ministro del Interior, Gonzalo Blumel, anunció que se presentará querellas contra las personas que fueron detenidas en todo el país, tanto por protagonizar desórdenes y por oponerse a que se realice el examen. Preciso que, a nivel nacional, se detuvo a 320 personas, de las cuales, 246 corresponden a desórdenes.

También dijo que se pedirá a la fiscalía que se persiga penalmente a quienes convocaron a que no se realizara la PSU por la fuerza, ya sea con tomas de colegios o impidiendo que otros jóvenes ingresaran a rendir el examen. Para ello, dijo que se exigirá la intervención jurídica del Consejo de Defensa del Estado (CDE).

TESTIMONIOS

Informados por los jefes de locales sobre la determinación de suspender la última prueba de historia, los jóvenes se marcharon de los establecimientos con la única recomendación de estar atentos a los correos electrónicos, donde se avisará la nueva fecha y lugar.

En todo caso, las opiniones entre los jóvenes que daban la prueba en el Liceo Diego Portales y en el Liceo Industrial Superior de Talca, se dividieron entre quienes lamentaron lo sucedido como quienes lo aprobaron.

“Venía con la certeza de que ahora, con la última prueba, me iba a ir súper bien, porque me preparé bastante, y no me parece correcto que hayan filtrado la prueba, porque hay muchos estudiantes que se quedaron sin dar la prueba y sin la posibilidad de estudiar”, dijo Augusto Gallardo, quien rendía la PSU por primera vez.

“Muchos, como en mi caso, no dieron la prueba de ciencias y estaban esperando la de historia para aumentar su puntaje, por lo cual, esto nos juega en contra”, agregó. Una eventual reprogramación del examen de Historia, opinó Gallardo, “va a ser más complicado por el tiempo”.

Lo sucedido también sembró incertidumbre entre jóvenes que después de intentarlo en otras oportunidades, esperaban terminar el actual proceso de admisión satisfactoriamente.

“Postulé por una prueba especial en Música y ahora tenía que dar la prueba y sacar como 600 puntos ponderado total, para poder entrar a la carrera y estudiar lo que yo quiero, porque la primera vez que di la PSU -la he rendido tres veces- entré a una carrera que nunca quise estudiar, y ahora como que era la oportunidad para estudiar lo que quería y no voy a poder”, relató Vania Vergara, luego de enterarse de la suspensión.

“NO NOS ESCUCHAN”

De igual forma, hubo quienes se mostraron complacidos con la suspensión del último examen, como Fernanda Leal, quien expresó: “Sé que hay harta gente que se preparó, pero los estudiantes nos tenemos que hacer escuchar”, comentó.

“La PSU es una prueba segregadora, que no mide realmente los conocimientos que uno tiene. Hay personas que esto les genera ataques de ansiedad, entre otras cosas, y desde hace años estamos diciendo que es necesario cambiar el sistema, pero no nos escuchan”, añadió.

Antes de que se conociera la suspensión, los estudiantes ya manifestaban su rechazo al instrumento de evaluación.
La PSU -dijo Alexandra Peña, quien intentaba por tercera vez obtener el puntaje para estudiar Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión- “no es una prueba que evalúe todos los conocimientos, entonces, hay personas que se esfuerzan y por una diferencia de puntos no quedan en la carrera que quieren”.

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