Tecnificar, aprender, asegurar

Todos los actores del mundo silvoagropecuario maulino hemos agradecido, celebrado y aplaudido las últimas lluvias y nieve caída en este fin de otoño e inicio de invierno. Más allá de los anegamientos y desbordes en las áreas urbanas y de las lamentables dificultades para las familias más vulnerables de nuestra región, es claro para todos que estas precipitaciones abundantes son un enorme alivio para nuestra exigida naturaleza y agricultura.

Según los últimos datos de agua caída, al 2 de julio la región en promedio estaba en un 11% de déficit respecto de un año normal y registraba incluso un superávit de un 42,5% respecto de igual fecha del año anterior. Solo en Curicó, nuestra zona más golpeada por esta mega sequía, habían precipitado 309 mm mientras que el 2019 a la misma fecha se registraban 152 mm; esto es más interesante aún si consideramos que en un año normal, en esa estación se registraban en el mismo periodo 331,7 mm.

Sin embargo, hemos insistido con nuestros agricultores, crianceros y propietarios forestales que la mega sequía que se instaló en nuestra región por 11 años consecutivos debe dejarnos enseñanzas profundas. Una de esas es que el cambio climático es una realidad y se expresa en eventos extremos, los que deben entenderse para poder enfrentarlos con herramientas que nos ayuden a adaptarnos.

Desde la Seremi de Agricultura y con el apoyo de nuestros servicios del agro hemos recalcado que algunas de las claves para la adaptación exitosa a este cambio climático son tecnificar, aprender y asegurar.
Tecnificar, porque debemos seguir aumentando y mejorando nuestra infraestructura y tecnificación del riego para un aprovechamiento óptimo del agua. Para eso, contamos con aportes históricos de la CNR, del programa de riego campesino de INDAP y del gobierno regional del Maule gracias al convenio con CNR.

Aprender, porque el cambio climático tiene consecuencias en todo el ecosistema y los agricultores y asesores técnicos necesitan conocer estas manifestaciones que inciden en sus cultivos. Para eso contamos con un gran equipo de profesionales en INIA y en INDAP que están disponibles para investigar y transferir conocimientos, y además, hacerlo de manera creativa acorde a las condiciones impuestas por la pandemia.

Asegurar, porque una agricultura moderna necesita traspasar a un tercero los riesgos que tiene como actividad a través de los seguros para el agro, los que además, cuentan con un importante subsidio estatal que es administrado por Agroseguros.

Tecnificar, aprender y asegurar, son parte de las acciones que deben masificarse en nuestros campos para que podamos, así, aplaudir este invierno lluvioso con alegría pero también con más tranquilidad.

Carolina Torres Pirazzoli
Seremi de Agricultura

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