“Somos todas y todos iguales en derechos, pero humanamente diversos”

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3 de diciembre de 2019
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"No nacimos en un cuerpo equivocado, nacimos en una sociedad equivocada" Kary Chamorro

Muchas son las luchas que han batallado para hoy demostrar que los seres humanos somos más que un sexo. Durante años, han sido víctimas de la sociedad y del mundo que las rodea. En un país “machista” donde desconocer el género natal, significaba sufrir los estragos de la exclusión y la discriminación, creció Kary Chamorra, quien tuvo que batallar incansablemente para demostrar que ser diferentes no desestima el hecho de que, como seres humanos, todos somos iguales.

Su infancia y adolescencia fue dura. Para Kary, transgénera talquina, el miedo era el “pan de cada día”. La timidez y confusión se adueñaba de su pequeño cuerpo que, con tan solo 14 años, ya estaba cansado de vivir bajo una identidad que no le pertenecía. Fueron días largos los que tuvo que pasar para, a los 16 años, tener el valor de decir: “Yo no soy esta persona, no quiero vivir más con este nombre masculino que no me pertenece”. Kary detalla lo rudo que pueden llegar hacer las personas ante la desinformación.

Nacer el año 1982, cuando el conocimiento del tema era casi nulo en la región, no fue nada fácil. “Viví mucha discriminación. En el entorno donde yo crecí nadie estaba informado, durante mi adolescencia me costó mucho desenvolverme e involucrarme en la sociedad, no fue nada fácil, porque ni mis papas, ni la gente que me rodeaba, tenía conocimiento de lo que es ser una persona transgénera”, explica.

BULLYING ESCOLAR

Para Kary, culminar sus estudios fue un reto. Revela que la etapa escolar fue una de las más difíciles en su vida. “Los niños pueden llegar a ser bastante hirientes y crueles con una persona distinta o diferente, terminé el octavo básico a duras penas porque no fue nada grato para mí esa etapa de la vida”, recuerda. Kary señala que este acoso escolar es uno de los principales motivos por el que muchas transgéneras no logran culminar sus estudios.
“Es muy raro ver a una persona trans profesional. Durante años se han vulnerado nuestros derechos. A nosotras nos cuesta insertarnos a importantes cargos laborales. Sin educación, no hay trabajos ni proyectos de vida, ha sido una misión difícil para las transgéneras”, relata.

Con valentía, Kary revela su pasado, una etapa turbia que tuvo que atravesar para poder sobrevivir. “Muchas de mis compañeras, e incluso yo, tuvimos que ejercer el trabajo sexual, porque sencillamente estamos tan excluidas que el sistema nos impulsa a pararnos en una esquina porque no tenemos otras opciones laborales”. Durante años esperó que la llamaran de un empleo digno, pero esa llamada tardó años en llegar y fue gracias a su búsqueda constante de superación.

EN CONSTANTE PELIGRO

A lo largo de su historia hay varios episodios que la han marcado. “Estuve a metros de perder la vida cuando en Santiago, me siguieron grupos neonazi, fue un episodio fuerte que me impulsó a no querer estar más arriesgando mi vida en una esquina, esto me llevó a empoderarme y posicionarme en la sociedad como una persona sujeta de derecho y no como objeto, como la sociedad nos ha visto históricamente a nosotras”, argumenta. Hoy en día y desde hace cuatro años, trabaja en un servicio público y su rol es asistente auxiliar y apoyo en administración de finanzas de la Seremi de Gobierno.

Agradece profundamente a la instancia gubernamental que le ha dado la oportunidad de desenvolverse y demostrarle a la sociedad que sí se puede salir adelante. “He aprendido mucho, demostrando que las personas trasn podemos ejercer otro trabajo fuera del trasnoche y que podemos ser responsables con el trabajo que se nos asigna”, asegura.

APOYO

En la actualidad, las personas transgéneras son más visibles que nunca en los medios de comunicación y en la sociedad. Esta visibilidad es fruto de su lucha constante por conseguir la igualdad y al apoyo de las instituciones, familiares y amigos. Kary cuenta, a sus 37 años, mucho más adulta y libre, que el apoyo es fundamental para el proceso de aceptación. Dice que la soledad, el rechazo social, el abandono familiar y la falta de estudios, son las principales causas por las que la mayoría de las personas trans ejercen el trabajo nocturno.

“En mi adolescencia fueron los docentes quienes más me apoyaron, ya posteriormente me encargué de informar a mi familia sobre qué es ser transgénera, afortunadamente y con el paso de los años, hoy en día cuento con su apoyo”, celebró.

TRANSGÉNERAS POR EL CAMBIO

La además integrante de la agrupación talquina “Trangeneras Por el Cambio”, detalla la importante labor que realizan las chicas. Son 17 las compañeras que se reúnen dos veces al mes para debatir temas de interés social, donde a puerta cerrada estudian los avances y resultados de su lucha. Comenta que recientemente han culminado un proyecto de salud donde asistieron a las casas de ambiente, discotecas y centros educativos, promoviendo el uso correcto y sostenido del preservativo.

“Uno de los fuertes de la organización transgénera en la ciudad de Talca es informar sobre la prevención del VIH, venimos trabajando en conjunto con la Seremi de Salud. Es un trabajo súper importante, yo personalmente me dedico al área del terreno que es educar en temas sobre identidad de género y diversidad sexual, es una labor gratificante y realmente importante”, destaca.

LOGROS ACTUALES

Kary celebró el hecho de que, a partir del próximo 27 de diciembre, comienza a regir el proyecto de ley de identidad de género, que les permitirá el cambio de nombre en el registro civil. Destacó que este logro ha sido el resultado de una constante lucha. “Por más de cinco años nosotras hemos luchado en el Congreso, tratando de sensibilizar a los parlamentarios sobre la educación trans. El hecho de que se haya aprobado es un triunfo para todas”, dice. Asegura que este nuevo paso les permitirá acceder a educación, vivienda, trabajo y salud integral sin inconvenientes.

Para esta luchadora lo principal es la “perseverancia y la resiliencia”, estas cualidades y su fe en Dios, fueron las que le abrieron el camino. “Busqué oportunidades que se me fueron dando en el camino gracias a la participación con el activismo y estoy feliz, tranquila. Como toda persona tengo un sueldo renumerado que te cambia la vida del cielo a la tierra”, destaca.

Kary asegura que si bien hoy en día la comunidad transgénera ha logrado un gran avance, falta trabajo por hacer para que las personas se sientan seguras de expresar su identidad de género real y para que se les otorguen los mismos derechos que el resto de las personas. “No nacimos en un cuerpo equivocado, nacemos en una sociedad equivocada y desinformada, mi mensaje a las personas y compañeras trans, es que sí se puede, porque yo lo logré y ellas también lo pueden hacer”, finaliza.

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