Lamberto Cisternas y proceso constituyente: “Lo veo con esperanza, era un clamor popular”

En su calidad de ministro visitador de la Corte de Apelaciones de Talca, realizó un recorrido por los tribunales de la jurisdicción

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12 de enero de 2020
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El ministro -y ex vocero- de la Corte Suprema, desempeña el rol de ministro visitador de las cortes y tribunales.

En su visita a la Región del Maule, el ministro de la Corte Suprema, Lamberto Cisternas, en su rol de ministro visitador, mantuvo reuniones informativas con los magistrados y funcionarios del Juzgado de Letras, Garantía y Familia de las comunas de Licantén, Curepto y Constitución. Misma tarea desempeñó en los tribunales de Curicó, Molina y San Javier; la Corte de Apelaciones de Talca y los tribunales de la capital maulina. Terminó su gestión en terreno en los juzgados de Linares, Parral, Cauquenes y Chanco.

¿Cuál es el balance hasta ahora en su visita a los tribunales?
“He recorrido gran parte de la jurisdicción y mi balance es muy positivo, en cuanto a que he encontrado muy buena disposición de los jueces, de los magistrados. Algunos pequeños de infraestructura o de organización, pero que no afectan al buen funcionamiento y a esta disposición.

Estas visitas nuestras no son de fiscalización, sino que son más bien visitas de acercamiento. Que un ministro de la Corte Suprema llegue, pueda saludar a los funcionarios, pueda conversar con ellos, apreciar lo que tienen, qué es lo que necesitan o aspiran, y eso se cumple bastante bien. Entonces yo he quedado muy conforme hasta ahora.

Hay por cierto algunas necesidades, como por ejemplo en el Juzgado de Licantén, la separación de funciones para que el juez y el secretario tengan roles más claros, para que por lo tanto, se avance más en la tramitación, o en el caso del Tribunal Oral de Talca, que tenga los jueces destinados prontamente para que puedan ser el equipo de 10 y llevar adelante su programación, que ellos preparan con más o menos dos meses de anticipación. Esas son cuestiones administrativas que tienen que decidirse según los recursos, según la planificación que tenga el Departamento de Desarrollo Institucional de la corporación, pero no son cosas mayores, son cosas que hay que agilizar”.

Respecto a los tribunales de Familia, ¿se han visto sobrepasados?
“Es un problema en general en Chile de los tribunales de Familia, que tienen mucha asistencia de usuarios, muchos requerimientos, atienden problemas que son tan vivenciales, tan íntimos también, entonces en general hay problemas, con lo que es la ubicación de los menores, la asistencia de los menores desde el punto de vista psicológico y social, que es un problema que permanentemente tenemos, en relación con el Sename (Servicio Nacional de Menores) o con los casas de auxilio del Sename, o con la asistencia de algún tipo de profesionales.
En general, los tribunales requieren más jueces y más consejeros técnicos, y ahí tenemos el límite presupuestario y de infraestructura. Pero pese a manifestar esta precariedad, los tribunales hacen el mejor empeño por salir adelante”.

¿En el ámbito penal también existen falencias?
“Sí, pero no es tan acuciante como en el caso de Familia. Acá en Talca, en el caso del Juzgado Laboral también hay algún apremio, porque ahí son tres jueces en este momento, quieren tener un cuarto para equilibrar mejor la carga de trabajo y cumplir con los plazos, pero topan un poco con los problemas de la infraestructura porque ya ellos tenían dos salas, ahora generar una tercera es algo serio, y una cuarta es mucho mayor, entonces van a tener que buscar cuál es la factibilidad dentro de lo poco que tenemos acá para poder abrir esta otra sala y de esa manera servir de mejor manera en el Juzgado Laboral.

Es fuerte lo que ocurre en Talca porque ellos tienen a cargo un gran porcentaje de los juicios penales de la región, y más que Curicó, Linares, Cauquenes”.

ESTALLIDO SOCIAL

Cisternas, recientemente candidato a la presidencia de la Corte Suprema, postulación que no prosperó por cierto, ya que el ministro elegido fue Guillermo Silva (por 18 votos contra dos), no estuvo ajeno a expresar sus opiniones respecto a la contingencia que está viviendo el país, desde la perspectiva del Poder Judicial.

Ministro, el país está atravesando por una crisis importante, desde su perspectiva, ¿cuál es el balance de la labor de sus instituciones?
“La respuesta que el Poder Judicial cree que tiene que dar frente a situaciones como estas, es tener los tribunales funcionando, tener las puertas abiertas y darle las facilidades a los intervinientes para que puedan llegar a los tribunales.

Eso significa que nosotros queremos que nuestros servicios sigan, que no se pare y que sigan lo mejor posible. Pero eso ciertamente no satisface a la comunidad porque dan por supuesto que tienen que estar los tribunales abiertos y funcionando todo el día.

Sobre todo al comienzo (del estallido social) fue muy difícil para los juzgados de Garantía, porque tuvieron largos tiempos dedicados a las audiencias, llegaron muchos detenidos, hubo que hacer contención de los familiares que estaban esperando también largo tiempo, todo eso se hizo, se cumplió.

Para la comunidad esto parece como normal, está abierto el tribunal, pero claro, esperar hasta las ocho de la noche una decisión, que la gente quede presa o no, ya es muy tensionante, pero en fin, pasamos eso y lo cumplimos. Pero lo que viene luego es el destino de estas causas, de estos juicios, y estamos en eso, en pleno desarrollo, y todo lo que juicio es lento porque es después de la realidad y tenemos que reconstituir la realidad a través de las pruebas, y a veces esas pruebas son difíciles de obtener. Si hay una actuación multitudinaria, el incendio de algún lugar, el asalto y el saqueo de otro, no es fácil tener las pruebas. La gente no se pone ahí para que le saquen una foto con alguna cosa que se lleva…”

Pero aun así ministro, han recibido harto apoyo de la comunidad en cuanto a entregar imágenes, fotografías, registros, como medio de prueba…

“Mucha respuesta. Lo que pasa es que esa respuesta va dirigida al Ministerio Público porque es la institución que tiene que analizar todo esto y presentarlo al tribunal, para que vaya quedando en la carpeta y la defensa pueda contrastarlo, y pueda llegar al juicio también con su propia teoría y ahí viene entonces el enfrentamiento del Ministerio Público con la defensa, sea pública o privada, y ahí resuelve el tribunal.

Ese es un proceso lamentablemente lento. Estamos tratando de hacerlo lo más rápido posible, pero no depende de nosotros, sino que la actuación de los intervinientes y de la cantidad de pruebas que llegue.

También depende de la ley porque algunas cuestiones que no están sancionadas por la ley. Si alguien entra y hace esto que normalmente llamamos saqueo, tenemos que conversar si esto es un robo o es un hurto. La persona que está inculpada en este momento, él presionó la cortina (acceso) o simplemente entró porque estaba abierto, que es la diferencia entre el robo y el hurto, y así siguen las pequeñas complicaciones, y la defensa como es su tarea va a tratar de colocar todo lo que esté a favor de la persona inculpada, el Ministerio Público lo otro y tendrá que haber una decisión.

Como estos tipos no están descritos cabalmente en la legislación penal porque son nuevos, son ignorados, cuando se habla de un incendio por ejemplo, se habla de un incendio como típico, no de estos que de pronto aparecen, que están entre ‘ingreso’, ‘saqueo’, entonces es muy complejo.

Junto con eso está el tema de la actuación de las policías o de la policía uniformada que es la que normalmente actúa en este caso (Carabineros de Chile), que puede ser censurada como una violación a los Derechos Humanos, también eso hay que analizarlo, verlo con la debida prudencia y con los antecedentes del caso. Entonces todo esto hace que la respuesta nuestra sea desde el punto de vista de la comunidad un poco lenta. Comunidad que está acostumbrada a tomar el teléfono, marcar dos teclas –como digo yo- y comunicarse con Corea, en el instante. Y en materia judicial pasan semanas, meses y todavía no tenemos una respuesta, una sanción de todo lo que se llama los saqueadores, los incendiarios, entonces esa es la complicación que tiene el sistema”.

Pero igualmente, la autocrítica que hace del Poder Judicial en esta materia es positiva…
“Nosotros entendemos que hemos desempeñado bien nuestra función y estamos urgidos por hacerlo lo antes posible y de la mejor manera. Muchas veces ocurre que los antecedentes que se le llevan al juez, hacen que la decisión no sea compartida o por los medios de comunicación o por la comunidad porque se piensa que alguien debió quedar preso, en prisión preventiva.

Ahí lo primero que hay que decir es que el juez no puede decretar la prisión preventiva a su gusto sino que tiene que ser pedida por el Ministerio Público, y hay que decir que los tribunales en un 85 a 90% dan la prisión preventiva cuando la pide el Ministerio Público, entre el Juzgado de Garantía y la Corte de Apelaciones pero se da. O sea, nosotros no somos restrictivos, lo que pasa es que el Ministerio Público tiene que pedirlo y la ley dice que debe hacerlo en casos graves y urgentes.

Lo segundo es que a lo mejor lo que le llega al juez no son pruebas muy contundentes. El juez tiene que analizar muy exhaustivamente si le da para dejar en prisión preventiva a la persona, entonces esa es una complicación que es propia de nuestra función.

Además, hay criterios diversos de los jueces, y hay algunos jueces que tienen una tendencia a emitir pronunciamiento más general, más sociológico, más político, y otro que no, que son ceñidos estrictamente a la cosa jurídica. Hay un juez que en una resolución le llama la atención a la policía, o al Gobierno, y otro juez que no, que está ceñido a la cosa jurídica”.

PROCESO CONSTITUYENTE

¿Cómo observa el proceso constituyente que está llevando a cabo el país?
“Lo veo con mucha esperanza. Yo creo que era un clamor popular. Creo que es muy pertinente que el Estado se haya movilizado de hacer este proceso. Éste es uno que parte preguntándole a la gente Sí o No. Si el Sí es mayoritario habrá que seguir el paso siguiente de establecerlo a través de la Convención Constitucional o la Convención Constituyente, y en definitiva tener una nueva Constitución.

Si gana la opción No, tendremos que ser consecuentes y democráticos, cosa que a veces se ve no muy fácil. Pero en definitiva si hemos decidido preguntar, preguntemos. Y, luego atengámonos a las consecuencias de cuál es la votación popular, que yo sospecho que va a ser por el Sí, hay que hacer una buena Constitución y trabajar para que refleje el sentir de este momento, pero también en un contexto de realidad. Con esto quiero decir que si uno tiene una lista de 500 derechos sociales, tiene que tener la conciencia de que el bolsillo del Estado no va a ser capaz de satisfacer los 500, y eso es muy importante porque la idea es no despertar expectativas más allá de la realidad”.

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