Señoras y señores: téngase presente

El comienzo de la tercera década de este tercer milenio y los sucesos catastróficos de todo orden en el mundo, nos muestran que nos acercamos al final de una era. Vivimos en una época muy particular, se quiera o no aceptar. El cumplimiento de cada profecía bíblica, lo que ha sido anunciado miles de años atrás, se está llevando a efecto, lo que nos indica que el glorioso retorno de Cristo a la tierra sucederá muy pronto.

Una de las profecías de Cristo que se ha cumplido en gran parte y que solo que queda el final de ella, es la de la Higuera, donde él dijo: “De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. La Higuera mencionada es Israel.

El evento más importante en los dos últimos milenios, es el ocurrido el 14 de mayo de 1948, cuando las Naciones Unidas declaró el restablecimiento del Estado de Israel, con todos aquellos judíos que regresaron a su tierra después de casi dos mil años, en el que permanecieron fuera de su territorio en otras naciones del mundo, y que fue predicho también (Ezequiel 37). Y a la vez, se cumple el nacimiento de una Nación en un solo día (Isaías 66: 7-9), es asombrante y no podemos estar ajenos a ella.

Nuestro Señor habla de una generación, ¿Cuál generación? Los que nacieron para tal evento (1948), conforme al salmo 90:10 que dice: los días son de setenta años y los más robustos ochenta. Tal generación de judíos vería el cumplimiento de todo. Pues esa generación lentamente se está extinguiendo, lo que significa que el retorno de Cristo está a las puertas, pues estamos viviendo en su última década, la de los más fuertes.

En la actualidad, se está incubando unas crisis económicas de proporciones mundiales. Los trágicos eventos que están acaeciendo nos presagian de un negro horizonte, los acontecimientos como las elevadas temperaturas, los incendios incontrolables en la naturaleza, la sequía por falta de agua lluvias, traerá consigo una escasez de alimentos nunca vista.

Por otro lado, debemos sumar la violencia extrema, la que no solo se está dando en América, sino en muchas partes del orbe; la pérdida de valores éticos, la inmoralidad y la depravación sexual; nos muestra que los días de Noe y Lot (Lucas 17:26-30) están en pleno apogeo. Algunos piensan que saldremos de esta, pues no es así, la única forma es que Dios tenga misericordia y se apiade de esta humanidad impía.

Uno de los recientes eventos ocurrió este viernes 3 de enero y es el perpetrado en el medio oriente, en que por parte de EE. UU. dan muerte al general iraní, Qasem Soleimani. Lo anterior no solo pone al mundo en jaque, sino que las repercusiones económicas por el valor del petróleo afectarán al mundo entero. El problema es que el hecho puede llevar a la humanidad a una tercera guerra mundial.

Mis estimados, hay un Dios en los cielos que inspiró las sagradas escrituras, sus profecías se han cumplido y se seguirán cumpliendo al pie de la letra. Nuestro Señor Jesucristo dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán (Mateo 24:32 -35)”. Llegado el tiempo estas se cumplirán. Ojalá usted pueda estar preparado y sea digno de escapar de lo que viene, para ello debe tener a Cristo en su corazón.

Amén. Dios le bendiga.

PR. Sergio Rodríguez Varela
Consejo Evangélico

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