Sebastián Kleist: “Los aficionados a estos temas deseamos fervorosamente entrar en contacto con otras civilizaciones”

Libro de 345 páginas, publicado por este ingeniero chileno- alemán, registra encuentros de chilenos con seres del espacio, constatando varios casos, supuestamente ocurridos en la región del Maule, en ciudades como Curicó, Talca, Cauquenes y otras más. Es la primera compilación hecha basada en notas de prensa y otros documentos, difundidas a lo largo de Chile por casi un siglo. Un libro imperdible para los interesados en el tema

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19 de abril de 2020
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Imágenes de los seres extraterrestres supuestamente vistos en Chile a lo largo de noventa años. Contraportada del libro “Encuentros con extraterrestres en Chile (1927-2017)”.

Si bien una gran diversidad de temas, algunos mucho más terrenales como la pandemia de Covid-19, ocupan la agenda de la humanidad, el tema ufológico sigue siendo un asunto que causa interés y conmoción, tanto en Chile como en el mundo.

Sustentando lo dicho, un nuevo libro que registra todos los supuestos encuentros con seres alienígenas ocurridos en Chile en un periodo de casi cien años de 1927 a 2017, ha publicado el ingeniero medioambiental, el chileno-alemán Sebastián Kleist (1971), residente en la ciudad de Worms, Alemania, libro que leímos y por ello entrevistamos a su autor, en una conversación que aquí reproducimos en parte.

Al leer su libro “Encuentros con extraterrestres en Chile (1927-2017)”, pareciera ser que usted es escéptico de los relatos que consigna. ¿Qué lo llevó a escribir este libro?
“Durante muchos años he coleccionado recortes de diarios con noticias de ovnis en Chile y otros países. Los que siempre me llamaron más la atención, cuando era un niño y también después, eran los casos de humanoides. Tengo la costumbre de catalogar las cosas y esos casos los empecé a ordenar en una plantilla de Excel, de puro maniático. De pronto me di cuenta que tenía mucho material y que quizás era mejor no solo tenerlos en una plantilla, sino escribir pequeños resúmenes de los casos. Con los años me di cuenta de que tenía una enorme cantidad de casos y que quizás valía la pena sistematizar el material, y completarlo. Y casi sin darme cuenta, monté un libro. Y sí, con el tiempo me fui poniendo más descreído. Eso es cierto”.

Según lo que usted ha investigado y registrado, ¿es Chile un país privilegiado para estudiar y observar el fenómeno OVNI?
“Cuando miras la ufología a nivel internacional, revisas libros escritos en otros lugares y ves que los casos chilenos prácticamente no aparecen consignados en ellos. Para los grandes libros clásicos, Chile es un país menor en comparación con otras potencias en casuística, como Brasil, Argentina, España, México, Italia, Francia, Estados Unidos o Reino Unido. Venezuela y Perú incluso tienen más casos conocidos a nivel internacional que nosotros. Cualquier país donde haya testigos será rico en casos. En ese sentido, Chile no es la excepción y tiene muchísimo material para el investigador”.

En Alemania, país donde usted reside, ¿cómo toma el grueso de la sociedad estos temas? ¿Cómo algo lejano? ¿Cómo un tema para gente ingenua y estrafalaria? ¿O con indiferencia?
“Hay de todo. Hay investigadores serios que se toman esto con profundo espíritu científico y, como en todas partes, charlatanes. Pero cada vez hay menos grupos ufológicos y menos interés por el tema. Revistas casi no hay, y las que quedan circulan muy marginalmente. Grandes grupos ufológicos y boletines como los de antaño, como el JUFOF, CENAP-Report y otros, desaparecieron. Es hoy por hoy un tema secundario, y creo que la palabra que usas, indiferencia, refleja bastante bien lo que sucede acá con el tema de los ovnis”.

Kleist, durante años, reunió información sobre avistamientos. Llegó un punto en que el material era tanto que, casi sin darse cuenta, armó el libro.

¿El fenómeno OVNI podría ser una amenaza para la humanidad?
“No lo creo. Desde que empezaron a verse ‘platillos volantes’ han pasado 73 años y no ha pasado nada. El problema es asociar OVNI con nave extraterrestre. Una cosa no tiene que ver con la otra”.

La comunidad científica es escéptica al tema. ¿A qué cree usted que se debe, faltas de evidencias, ocultamiento conspirativo, racionalismo antropocéntrico?
“Falta de evidencia, imagino. Más allá de fotos borrosas y testimonios, muy respetables pero solo testimonios, no hay nada concreto, si vamos a ser honestos. Y uno puede creer que sí, que nos visitan seres del espacio. Está bien, pero el problema es que eso, en ciencia, no tiene valor probatorio. A mí me encantaría que seres extraterrestres aterrizaran y se dejaran ver. Pero no lo han hecho. Cuando lo hagan y se presenten abiertamente, seré el primero en llorar de felicidad, porque los científicos y los aficionados a estos temas deseamos fervorosamente entrar en contacto con otras civilizaciones”.

En los casos que usted recopila en sus libros, hay unos realmente increíbles y espectaculares, casi a nivel de ciencia ficción, pero que de haber sido ciertos también implicaría un despliegue enorme para su ocultamiento, nos referimos a los casos “Semen, Pinochet y Ummo” de 1983 y “Disparas balas te devuelven rayos” de 1986, además de muy difícil comprobar. ¿Cree usted que las FF.AA. chilenas saben mucho más de lo que pensamos sobre este fenómeno?
“No creo que sepan mucho más de lo que pensamos. Tú mismo lo dices en tu pregunta: si esos casos fueran ciertos, el nivel de despliegue para ocultarlos sería gigantesco. En realidad no creo que las fuerzas armadas investiguen el tema. Te soy sincero: eso de la conspiración y el ocultamiento de información es más bien una expresión de deseo que otra cosa, creo yo. En la Guerra Fría, y la historia de la ufología lo demuestra, se usó el ocultamiento de información por razones distintas a las que creen algunos ufólogos. El caso de Pinochet y Ummo es abiertamente absurdo. Tiene tantos elementos delirantes que en realidad parece un cuento de ciencia ficción. Y malo. Tiene tres extraterrestres femeninas (una rubia, una morena, una pelirroja), una batalla con seres espaciales, un protagonista que derriba una nave intergaláctica con una bazuca, Pinochet llorando sobre el hombro de ese soldado héroe, un engaño a Israel y… Ummo, un fraude probado hace décadas… en fin, demencial. Y el otro es apenas el relato que hizo un señor de una historia que le contaron”.

Al leer su libro, resulta impresionante la cantidad de testimonios que aparecen y de tiempos muy lejanos, lo que de seguro es la punta del iceberg de todos los casos que se han producido, afirmamos esto porque el tema a muchos le da pudor y temor por el estigma que van a recibir. Cree que en el futuro esto será más aceptado y normalizado, sobre todo que al investigador le presenta una dificultad grande cuando las únicas evidencias son los testigos que se niegan a hablar…
“A mí lo que me angustia genuinamente es la cantidad de casos que deben seguir ahí, en las revistas y periódicos antiguos, esperando que los descubramos. Esa es la punta del iceberg en la que pienso todos los días. Yo no sé si en el futuro el tema sea más aceptado. A veces pienso que en el futuro el tema no le va a interesar a nadie. He discutido con otros amigos interesados en los ovnis porque suelo ser muy pesimista respecto a lo que se viene. Yo creo que el fenómeno ovni ya tocó techo, y como todo relato deberá reinventarse o desaparecerá”.

Rodolfo de los Reyes Recabarren. Periodista y escritor

1 Comentario

  1. Estimado con quién puedo ver un tema con un avistamiento de un ovni que tuve, ya que fue muy extraña la forma en que me sucedió esto

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