Roberto Zahler, economista: “Me parece conveniente un pacto fiscal para enfrentar la gravedad de la crisis”

publicado por

Avatar
14 de junio de 2020
325
“La pandemia nos pone por delante nuestra fragilidad y nuestros límites como seres humanos”, reflexiona Roberto Zahler.

En medio de la profunda crisis que vive Chile y el mundo queda de manifiesto la fragilidad de las sociedades humanas. Ya lo dijo con claridad Sigmund Freud cuando precisó que la civilización es una epidermis siempre latente a fracturarse.

Es lo que vivió nuestro entrevistado Roberto Zahler Mayanz (Santiago, 1948) cuando rememora: “Mi padre huyó de la persecución nazi, cosa que no pudo hacer mi abuelo, quien fue asesinado en Auschwitz; mi madre y su familia huyeron de la revolución rusa. Por lo que soy muy sensible respecto de nuestra fragilidad como sociedad. Hoy día, desde otro ángulo, la pandemia nos pone por delante nuestra fragilidad y nuestros límites como seres humanos que, al parecer habíamos olvidado”.

Economista, expresidente del Banco Central, Zahler le toma el pulso a la difícil coyuntura que estamos viviendo.

Roberto, ¿cuál es su análisis del Imacec de abril entregado por el Banco Central?
“La caída de 14,1% del Imacec de abril respecto de abril de 2019 es la mayor caída desde que se llevan registros de este indicador, y refleja el efecto de la pandemia en la violenta contracción tanto de la demanda como de la oferta. Si no se logra mejorar la situación sanitaria en el país, este año la caída del PIB podría llegar en torno a 8%, y será la mayor recesión desde comienzos de los años ochenta”.

¿Y qué podríamos esperar para el mes de mayo?
“Proyectamos una caída del Imacec nuevamente de dos dígitos, y algo mayor que la de abril”.

El ministro Briones calificó la economía nacional como sana. ¿Qué medidas se deben tomar para afianzar el desarrollo?
“Comparto que, en lo esencial, la economía está sana. Sin embargo, me parece que la reacción del gobierno, si bien ha ido en la dirección correcta, ha sido lenta, su implementación defectuosa, su eficacia deja bastante que desear, y los recursos anunciados son muy insuficientes. Y antes de pensar en medidas para afianzar el desarrollo, me parece debe aplicarse, ya, un plan para enfrentar la emergencia, que debiera concentrarse en (1) controlar la pandemia y fortalecer su prevención; y (2) asegurar un ingreso de emergencia a todos los hogares que lo necesitan. La ayuda a las personas debe ser muy superior a la vigente a través del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), y llegar a $370 mil mensuales para una familia de 3 personas, por el tiempo que dure el efecto más grave de la pandemia; y dicho monto no debe ser decreciente en el tiempo. La ayuda a las PYMEs debe corregir las insuficiencias del Fogape, y ampliarse a través de instituciones no bancarias, tales como Corfo, Sercotec, Fosis e Indap. Luego de la emergencia, es crucial planificar una reactivación segura. No se debe intentar acelerar la reactivación sin considerar que puede haber nuevos contagios. El gobierno debe aprovechar este período y tener preparada la puesta en marcha, cuando corresponda, de gastos de inversión que están siendo postergados debido a la pandemia”.

Las regiones, como Maule, ¿pueden ser más perjudicadas?
“Regiones como Maule, con una mayor participación en el empleo y en el PIB del sector agropecuario – silvícola, y que no han estado en cuarentena, debieran verse menos perjudicadas que el promedio del país”.

¿Es una medida acertada que el Presidente Piñera llamara a un acuerdo nacional para enfrentar la crisis económica?
“Me parece muy conveniente un pacto fiscal para enfrentar la gravedad de la crisis sanitaria, económica y social; y un acuerdo nacional para para garantizar el cumplimiento del itinerario electoral, particularmente el plebiscito del 25 de octubre. Ambas consideraciones son fundamentales para asegurar el mantenimiento del orden democrático en nuestro país. Debemos cuidar el Estado y su legitimidad, garantizando a la gente un horizonte de estabilidad y certidumbre para vivir la pandemia, lo que es perfectamente posible y responsable con los recursos que cuenta y con los que puede contar el Estado”.

UNA SITUACIÓN CRÍTICA
Siendo tan crítica la situación, ¿es partidario de obtener recursos y actuar ahora?
“Absolutamente. Se debe actuar ahora para prevenir que una crisis grave pero transitoria, no deje heridas profundas, ni menos estructurales, en la economía chilena, sobre todo en el ámbito laboral y en las pymes. El incremento del gasto fiscal proyectado de 10,4% en 2020 es muy inferior al de 2009, el que, con ocasión de la crisis subprime, aumentó más de 16%. Cabe recordar que el impacto de la crisis subprime sobre la economía chilena fue muy inferior al que se proyecta con la pandemia del coronavirus”.

Esa inyección fiscal, ¿sería un respiro para los sectores más vulnerables?
“Una inyección fiscal adicional a la contemplada hasta ahora, del orden de US$ 15 mil millones, sería un respiro para las personas y las pymes más vulnerables”.

El argumento es que se llegó al límite fiscal, ¿es correcto?
“En mi opinión, ese argumento es incorrecto. Existe un amplio espacio para un mayor endeudamiento de largo plazo, dentro y fuera de Chile, a plazos largos y a tasas de interés muy bajas. Y el déficit fiscal este año puede, y debe, superar el 8% del PIB estimado por el gobierno. Ahora bien, otra cosa es que es muy probable que la presión por mayor gasto público en los próximos años exceda las metas compatibles con la regla fiscal en curso. No se debiera continuar transgrediendo una regla que ha sido útil hasta hace algún tiempo, pero que en la actualidad su eficacia para orientar creíblemente la política fiscal es muy cuestionable. Se hace necesario proponer alternativas de regla fiscal que sean realistas respecto de las necesidades futuras de gasto y que sean compatibles con los criterios de credibilidad, transparencia y simpleza, de los que carece la regla actual. Ello requerirá un esfuerzo de consolidación fiscal futura que solo puede ser asumido mediante un acuerdo político amplio sobre una nueva regla o ‘ancla’ fiscal”.

El Estado, ¿tiene margen para hacerlo?
“La deuda pública bruta de Chile, como porcentaje del PIB, es una de las más bajas del mundo. De acuerdo al Fondo Monetario Internacional, a fines de 2020 sólo 12 países, de un total de 115 que reportan al FMI, tendrán una deuda pública bruta a PIB inferior a la de Chile. A mayor abundamiento, el FMI proyecta que el incremento del endeudamiento público mundial en 2020, será del orden del 8% del PIB, mientras que Chile lo haría en sólo 4.4% del PIB. En consecuencia, el Estado de Chile tiene un amplio espacio para incrementar significativamente su endeudamiento, sin poner en riesgo la responsabilidad fiscal. A todo lo anterior se debe sumar los activos financieros en los fondos soberanos del Estado de Chile, que a fines de abril de 2020 llegaban a US$ 20.800 millones”.

Algunos señalan que no se trata de tirar la casa por la ventana…
“Endeudarse dice relación con aumentar los fondos de los que se dispone para enfrentar esta crisis. Y es importante tener, ahora, la mayor cantidad de fondos, porque hoy hay amplia liquidez internacional, mucha demanda por instrumentos financieros de economías como la chilena, a largo plazo y a un interés muy bajo. ‘Tirar la casa por la ventana’ dice relación con el momento y la forma en que se gasta el dinero del que dispone. Y malgastar se puede hacer endeudándose o no, teniendo mucho o poco dinero. 
Por lo tanto, ‘tirar la casa por la ventana’ no dice relación con conseguir esos créditos. El gasto responsable dice relación con los fondos de los que se disponga y las necesidades económico-sociales de las familias y las personas, y las necesidades económico-productivas de las pequeñas, medianas y grandes empresas. Todo ello condicionado por el tiempo que dure esta pandemia. Justamente, ese tiempo indeterminado nos indica que, con la virtud de la prudencia, más vale tener abundantes fondos disponibles para utilizarlos en la medida que se vayan necesitando. Si después sobran, no es un problema. Pero si faltan, sí será un inmenso problema”.

Pasada la profunda crisis que vivimos, ¿en qué situación quedará el país?
“Existe una fuerte incertidumbre respecto de la duración y la intensidad de la pandemia en nuestro país. Al final de la crisis la situación dependerá de lo que se haya hecho por parte del Estado en materia de apoyo a las personas, los empleos y las pymes. En todo caso, es evidente que la situación será de una mayor vulnerabilidad laboral, una fuerte caída de ingresos, y un mayor endeudamiento de personas y empresas. Es por ello que se debe preparar la reactivación, que necesariamente pasa por un rol del Estado mucho más activo que el que tenía hasta antes de la pandemia. A mediano-largo plazo debemos pensar un cambio de enfoque para reexaminar nuestra forma de inserción en el muy probable nuevo orden global y sus repercusiones en la sociedad nacional. Pienso que dicho enfoque debe tener los derechos sociales como horizonte normativo, y las desigualdades y restricciones presupuestarias como limitaciones que son necesarias reconocer y enfrentar”.

¿Cuáles serán nuestras fortalezas para salir adelante?
“Pienso que las fortalezas son, de un lado, que la base productiva de nuestra economía no se verá mayormente afectada por la pandemia. Y de otro lado, que las instituciones, con todas sus limitaciones, podrán canalizar adecuadamente las demandas que surgirán a la luz de los debates que se generen durante la elaboración de una nueva Constitución”.

Mario Rodríguez Órdenes

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here