Reapertura del cementerio municipal de Talca convocó a 500 visitantes

Al ser el flujo controlado no se produjeron aglomeraciones en el interior del camposanto, compuesto de 12 hectáreas y tres patios

Para que los visitantes guarden distancia física mientras esperan, la administración del cementerio hizo demarcaciones en el exterior.

Entrar a un lugar con previo control de temperatura y alargando filas en la calle para cuidar el distanciamiento físico, ya no es una condición exclusiva para hacer compras o entrar a un banco. Ahora, en Talca es también una norma que se traslada al plano más personal.

El cementerio municipal de esta ciudad, cerrado al público desde hace poco más de dos meses, de manera preventiva por la pandemia, reabrió este lunes, pero con las limitaciones necesarias para cuidar la salud de visitantes y trabajadores del recinto.

En la primera jornada de reapertura -de 09.00 a 15.00 horas- aproximadamente 500 personas acudieron al camposanto. La entrada fue progresiva en grupos de 100 personas, cada 15 o 20 minutos, tal como lo informó el administrador del recinto, Carlos Acevedo.

La determinación no significó aglomeraciones en el interior del camposanto, compuesto de 12 hectáreas y tres patios.

TEMPRANA ESPERA
Desde temprano, cargando en el regazo flores y sosteniendo en las manos utensilios de limpieza, esperaban los visitantes su turno para entrar.

En la fila que alargaba un centenar de personas durante temprano, estaba Rosa Zurita, quien tiene a un familiar sepultado en el cementerio municipal. Desde que se enteró el fin de semana de que volverían a abrir, se impacientó esperando el lunes.

“Yo me alegro de que hayan abierto el cementerio, porque muchas familias que estamos aquí afuera estábamos sufriendo tanto por la pandemia, como por no poder ver a nuestros seres queridos”, reconoció Zurita.

Con el cierre preventivo del recinto, muchos vieron interrumpidos hábitos adoptados desde hace años, como Humberto Herrera, que perdió a su esposa y madre, por lo cual, acostumbraba ir a llevarle flores cada domingo. Retomar esa costumbre, aunque con limitaciones, lo deja satisfecho.

Otros expusieron que mantenerlo cerrado parecía una contradicción, respecto a otras medidas tomadas en relación con el funcionamiento de la ciudad.

Así lo hizo ver Karina Ramírez: “Es bueno, porque abren los mall y los cementerios ¿Por qué no? ¿Qué pasa con la gente humilde que trabaja acá? El centro está abierto y la gente humilde que trabaja acá no puede vender nada y uno o puede venir a ver a su mamá acá”, indicó.

TIEMPO ACOTADO
Para algunos visitantes el horario establecido (de 09.00 a 15.00 horas de lunes a jueves) no es suficiente.
“El horario para las colas que se hacen no está bueno. Debería ser desde las 8.00 de la mañana a 18.00 de la tarde. Es muy corto, porque hay harta gente que no ha visto a sus familiares y todos quieren venir”, lamentó Claudia Calderón.

SUJETO A CAMBIOS
La primera semana de apertura del camposanto se traducirá para la administración del cementerio en la prueba para ver el comportamiento de los visitantes, a fin de realizar un balance y analizar qué factores del protocolo de funcionamiento pueden variar.

Entre lo que puede cambiar se considera el número de familiares que ingresa por cada persona sepultada y la cantidad de horas de apertura durante cada jornada.

Lo que está descartado es que se amplíe el acceso hasta los fines de semana, tal como lo piden las floristas y comerciantes del barrio, buscando con ello que más gente acuda al lugar.

“Hoy sabemos que cada día esto (la pandemia) empeora. Entonces, si abrimos los fines de semana la gente no entiende lo que podemos vivir después”, afirmó Acevedo.

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