Primera semana de juicio por Caso Aylin cerró con conclusiones de la autopsia

A través de la declaración oral en el tribunal oral de la médico legista, Vivian Bustos, se revelaron detalles desconocidos del examen forense, mientras el próximo lunes, se reanudará el proceso penal con los contrainterrogatorios a la misma testigo por parte de las defensas de los ocho acusados por homicidio calificado

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7 de diciembre de 2019
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La médico criminalista, Vivian Bustos, se presentó como testigo este viernes. Entregó detalles de la autopsia.

Estrangulamiento por elemento rígido fue la causa de muerte de la joven, Aylin Fuentes, según lo expuesto este viernes en la sexta jornada del juicio oral del caso criminal de homicidio calificado, cuya investigación comenzó en enero del presente año, cuando el cuerpo de la mujer de 18 años de edad apareció a orillas del río Claro.

El dato fue expuesto por la médico legista y criminalista del Servicio Médico Legal (SML) de Santiago, Vivian Bustos, durante su declaración en el Tribunal Oral en lo Penal de Talca, donde fue citada como la quinto testigo del Ministerio Público.

“Quedó demostrado que la víctima recibió golpes muy violentos de alta energía y que murió por estrangulamiento, el cual es compatible con un ahorcamiento con antebrazo y eso, a su vez, es compatible con la declaración que ya en febrero había dado uno de los imputados”, precisó el abogado querellante por parte de la familia de víctima, Mauricio González.

FECHA CLAVE
El abogado hizo énfasis en la fecha de emisión del informe definitivo con el resultado de la autopsia, como un respaldo de su credibilidad, por cuanto se relaciona dicho peritaje con la declaración voluntaria aportada por uno de los imputados como supuesto coautor material, esto es, Segundo Rosales, conocido como “El Chundo”.

En una segunda declaración dada en febrero ante la PDI, Rosales involucra a Fabián Jofré, “El Tuerto Fabián”, en el sitio donde aparentemente dieron muerte a Aylin y, además, como parte del ataque. Dicho testimonio, en todo caso, es cuestionado por las defensas de Rosales y Jofré.

“Eso (la fecha) es relevante, porque el informe se evacuó recién en junio, cuando científicamente se demostró que eso era así. Por tanto, cuando declaró el imputado, no tenía ninguna posibilidad de saber que esa era la causa de muerte si él no hubiera estado presente”, recalcó González.

Puntualmente, el informe definitivo donde quedó plasmado el motivo del deceso, fue emitido por la médico criminalista el 26 de junio de 2019 y enviado, desde el SML a fiscalía de Talca, el 2 de julio pasado.

DATOS DE LA AUTOPSIA
En la autopsia, la médico legista declaró haber identificado marcas de infiltraciones hemorrágicas en la cabeza y señas de la víctima, así como otras semejantes en el tórax y zona lumbar.
Las hemorragias en los tejidos, según mencionó Bustos en su testimonio en el juicio, se habrían aplicado con violencia en “distintos segmentos, lados y planos del cuerpo”. Por lo tanto, no podía ser explicados por una caída, sino por golpes directos compatibles con agresión.

Entre otros elementos, también fueron encontradas lesiones de hemorragias en discos cervicales, lo cual –según la perito- es indicador de que se aplicó “alta energía” en el cuello, el cual fue presionado con un objeto rígido, lo que se asocia al estrangulamiento.

ESTUDIO ANTROPOLÓGICO
Mediante un estudio antropológico, se determinó que la laringe no había quedado fracturada, sino que había desarticulación, lo que se explica porque ante la edad de la víctima, su estructura ósea todavía se encontraba en pleno desarrollo.
Agregó que en las manos había pliegues y tonos blanquecinos en la piel, sin señal de hemorragia en las muñecas. Para la elaboración del informe, la médico legista tomó en consideración cuatro testimonios de la fiscalía, dos de ellos de personas que manifestaron haber estado en el lugar de los hechos.

Al realizar un contraste entre los testimonios de las personas que estuvieron en el lugar donde, aparentemente, fue consumado el homicidio, si bien no eran idénticos, resultaron compatibles con los hallazgos, según lo indicó la perito en el juicio.

En síntesis, los indicios descubiertos en el examen del cadáver dieron cuenta de golpes en diversas zonas del cuerpo, el cuello comprimido con un elemento que pudo ser el antebrazo de una tercera persona y, luego, la víctima fue despojada de las prendas que llevaba en la parte inferior y amarrada en las manos, cuando ya no tenía signos vitales. Es decir, fue objeto de acciones ejecutadas en vida y posteriores a su muerte.

PALABRAS DE MADRE
También como testigo de la fiscalía expuso su testimonio en el tribunal la madre de Aylin, Patricia Álvarez, quien ratificó la adicción a las drogas que padecía su hija, la menor de ocho hermanos. Por esa condición, señaló que la joven había recibido atención médica.

Que Aylin se ausentara de casa no era inusual, pero solo lo hacía por pocos días, según refirió Álvarez. Por ello, esperó que volviera -como se lo dijo la muchacha- antes de marcharse el día de Navidad. Pasado el Año Nuevo, formuló la denuncia de presunta desgracia ante Carabineros.

“Por presentimiento de madre”, dijo, acudió a la policía cuando se enteró de que había aparecido un cuerpo en el río Claro el 6 de enero. “No hay palabras con las que yo pueda decir lo que voy a sentir el resto de mi vida”, respondió la mujer, cuando el fiscal, Francisco Soto, le preguntó cómo recibió la noticia de la muerte de su hija.

EL COMIENZO
En el primer día de juicio -desarrollado el pasado 29 de noviembre- el Ministerio Público, querellantes y abogados defensores, expusieron en el tribunal los alegatos de apertura.

En las intervenciones, el fiscal y el abogado querellante, ratificaron sus acusaciones por el delito de homicidio calificado, así como las penas solicitadas para las ocho personas investigadas por este caso criminal, entre ellas cuatro menores de edad.

Las defensas de los imputados, luego de escuchar las exposiciones de ambas partes acusadoras, solicitaron la absolución de todos sus representados, planteando distintas teorías, entre ellas, que no se podría probar que participaron en el grave delito.

SILENCIOS Y TESTIMONIOS
El pasado lunes 2 de diciembre, correspondió que los imputados tomaran la palabra, si así lo decidían. Consultados por el juez presidente en la sala, Luis Sumonte, seis de ellos optaron por ejercer el derecho a guardar silencio y apenas dos expusieron su testimonio.

Se trató de Ítalo Molina y María Campos, investigados como supuestos encubridores de Fabián Jofré, imputado como la persona que, aparentemente, ordenó dar muerte a Aylin por una deuda por droga y que también habría participado en el crimen.
Según relataron ante el tribunal, ambos dijeron haber aceptado trasladar a la pareja de Jofré a Linares, sin saber que en el motel de destino estaba Jofré, el cual se subió al auto aparentemente sin pronunciar amenazas.

Para ese momento, ambos acusados habían sido notificados por la PDI de que podrían arriesgar sanciones legales si ofrecían algún tipo de ayuda a Jofré, el cual estaba siendo requerido por la justicia, ya que tenía una orden pendiente de detención.

El acusado Molina, al tomar la palabra, indicó que se negó a estampar su firma en las declaraciones vertidas en la PDI por temor a que fuera falsificada. En tanto, el fiscal Soto detectó algunas contradicciones entre la declaración oral en el juicio y un testimonio previo entregado por Campos ante agentes policiales.
Al ser contrastadas sus declaraciones, Campos aseguró que el testimonio de la PDI era supuestamente falso.

DETALLES RELEVANTES
Antes de la declaración de la médico criminalista del SML y la madre de la víctima, fueron presentados tres testigos del Ministerio Público; un funcionario de Carabineros; la persona que encontró el cuerpo en el río Claro; y el subcomisario de la Brigada de Homicidios (BH) de la PDI que lideró la investigación, Pablo Gangas.

La declaración de este último ocupó tres jornadas de juicio. Como líder del grupo de detectives a cargo de las diligencias ejecutadas por la PDI, aportó detalles de cómo se estableció la línea de investigación.

En lo medular, fue clave el testimonio entregado por un vecino de la víctima, a través del cual situaron a cinco de los presuntos involucrados en el delito. También la declaración policial de “El Chundo”, el único que situó a Jofré en el supuesto sitio del suceso; y el de la amiga de la víctima que estuvo presente en parte de la agresión, pero escapó antes de que le dieran muerte a Aylin.
Las defensas, en los contrainterrogatorios, plantearon dudas en los detalles como las versiones de los testigos, señalando que Rosales y la amiga de Aylin supuestamente dieron declaraciones distintas en varias oportunidades; así como respecto a la cantidad de personas investigadas como supuestos encubridores.
Como medios de prueba periciales y documentales, la fiscalía ha presentado fotografías del lugar donde fue localizado el cuerpo y de la autopsia, además de la cuerda con la que ataron las manos de Aylin.