Preocupante salud mental de niños y jóvenes

Señor Director:
La renuncia de Susana Tonda, directora del Servicio Nacional de Menores (Sename), muestra las complejidades que tiene un servicio orientado a un sector de la población especialmente sensible: los niños y jóvenes.

En reiteradas ocasiones el educador Mario Waissbluth ha mostrado profunda preocupación por la salud mental de los niños y jóvenes en Chile. La califica como “la mayor amenaza al futuro de la nación, que pocos desean ver y confrontar”. Ya algunos datos duros, del año 2017, señalan: 26 % de los niños sufre violencia física o sexual grave en el hogar; el 47 % de la población penal inicia su carrera delictual a los 13 años y entre el año 2009 y 2015 el consumo de marihuana se duplicó entre escolares, llegando a 34 %.

Es un tema que se evade, pero que resulta imposible seguir haciéndolo. Waissbluth lo denomina como un “problema retorcido”, es decir, un concepto de planificación social que describe una situación difícil o casi imposible de resolver. Este tipo de problemas no tiene una situación definitiva ni única y, a lo más, se le puede intentar paliar o domesticar.

Está claro que la problemática de niños y jóvenes en Chile supera al Sename y, por cierto, a la mejor voluntad y capacidad de Susana Tonda. Y si los informes ya eran preocupantes antes del estallido social del pasado 18 de octubre, imagínese cuál es la situación ahora con el agregado de la pandemia. Sin duda una bomba de tiempo, que entre todos tenemos que desactivar. Chile tiene fortalezas para hacerlo. Pero hay que aunar todas las voluntades y capacidades.

El tema es muy delicado, porque un sector de la generación de niños y jóvenes ya tiene un daño, en muchos casos irreparable. Y el panorama es desolador. “Hay un perverso círculo vicioso: niños y jóvenes maltratados tienen problemas siquiátricos, muchos después se convierten en maltratadores y así seguimos, como en el tango de Gardel, cuesta abajo en la rodada”, apunta Waissbluth. Estamos contra el tiempo, pero podemos torcer el destino. Depende de nosotros. Pero es ahora…

Ricardo Retamal Ortiz
Abogado, magister de la UC

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