Preocupan índices de consumo de alcohol

Con estos datos, se perfila que este segmento de la sociedad se encuentra más expuesto que sus antecesores a enfrentar, cada vez a más temprana edad, las consecuencias de una vida adulta.

Llamativos datos arrojó la Encuesta Nacional de la Juventud en el caso de la Región del Maule, por cuanto estableció que el 52% de los jóvenes reveló haber consumido algún tipo de sustancia lícita o ilícita, situación que resulta muy preocupante en cuanto a la exposición a situaciones de riesgo para la salud y la seguridad personal.

En el detalle, resulta que el 47% de los jóvenes dijo haber consumido alcohol, otro 26% cigarrillos, un 19% marihuana y un 2% clorhidrato de cocaína. Es decir, se trata de personas que, si no logran aprender a rechazar o controlar estos consumos, terminarán siendo adictos y llevarán esa condición a todos sus entornos.

En la actualidad, resulta difícil que un joven no tenga acceso al alcohol, por ejemplo, debido a su bajo costo. Entonces, la labor de los padres y de la familia debe apuntar a que dicho joven controle ese consumo, porque de esa forma podrá igualmente acceder a contactos sociales, pero sin perder nunca su integridad personal.

Lo mismo ocurre con los cigarrillos, aunque allí existe un peligro todavía mayor, ya que incide directamente sobre la salud de las personas. El consumo de cigarros es una de las causas más recurrentes de enfermedades durante la tercera edad, además de constituir un factor de riesgo que incide justamente en esa etapa de la vida.

Algo similar ocurre con las drogas ilícitas que, también, son altamente adictivas y terminan por arrastrar a los jóvenes a contaminación criminógena asociada al tráfico. El cultivo personal y acotado no está todavía regulado en Chile, por cuanto no existe unanimidad en la ciencia respecto a sus consecuencias.

Pero la encuesta –coordinada por el Instituto Nacional de la Juventud (Injuv)- reveló también que un 29% de los jóvenes está ligado al mundo laboral, entre quienes, sobresale un 16% que estudia y trabaja al mismo tiempo, muchas veces, para colaborar con el financiamiento de sus estudios o con sus propias familias.

A la vez, el 76% de los jóvenes dijo haberse iniciado sexualmente, mientras un 50% se practicó al menos una vez el test rápido de VIH. A la vez, de cien jóvenes encuestados, 15 señala que ha tenido un embarazo no planificado, pero otro 71% sostiene que -por el momento- no desea ser padre o formar una familia.

Con estos datos, se perfila que este segmento de la sociedad se encuentra más expuesto que sus antecesores a enfrentar, cada vez a más temprana edad, las consecuencias de una vida adulta. Ello se refleja, claramente, en la prevalencia del consumo de alcohol, las relaciones sexuales, el mundo del trabajo y la paternidad.

Así se configura un proceso en que los jóvenes pasan más rápido a la etapa siguiente de la vida, al menos en la tendencia. Dicha situación debe llamar la atención de los padres y las familias, en cuanto a que a más temprana edad se debe comenzar a dialogar con los adolescentes respecto a temáticas que antes era impensadas.

Todo esto, sin buscar que los padres sean iguales que los amigos. Eso es imposible. Pero sí es posible fomentar el diálogo sin temas prohibidos, traspasando la experiencia positiva y negativa. Lo más importante, en este punto, es no traspasar los miedos o traumas, sino entregar ideales y aspiraciones de una vida mejor.

Dejar comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here

Diario el Centro se reserva el derecho de editar, eliminar y/o modificar comentarios, que esten en contra de las políticas de nuestra empresa