Plan para clase media y las AFP

El Gobierno salió al paso de todo este escenario, con un nuevo plan de apoyo a la clase media, por cuanto dicho grupo social es el que más ha pedido acceso al 10% de sus fondos en las AFP.

Una alta tensión se vive por estos días en la institucionalidad política y, sin duda, seguirá hasta que se resuelvan los impactos de la epidemia en materia social y económica, por cuanto ese es el fondo de las medidas de confinamiento y distanciamiento social, que en sí mismas busca proteger a los ciudadanos del peligroso virus.

Pero ocurre que el modelo económico capitalista, financiero y neoliberal, se sustenta justamente en el intercambio de bienes y servicios. Y cuando se paralizan las grandes ciudades y las actividades productivas, las consecuencias son literalmente desastrosas. Su efecto más nocivo es la pérdida de fuentes laborales.

En dicho contexto, surgió la propuesta parlamentaria de retirar el 10% de los fondos de las AFP, por única vez y en el contexto del estado de excepción constitucional por catástrofe. Se trata de una medida que, más allá de los cuestionamientos, equivale a entregar dinero en efectivo a millones de chilenos.

Claro que, por cierto, habrá consecuencias. La primera será que las AFP deberán hacer “liquidez” inmediata para tener disponibilidad de estos dineros, lo cual obligará a que dichas administradoras tendrán que “salir a vender” al mercado sus inversiones de corto plazo, lo cual podría hacer caer los índices bursátiles.

Ello, por sí mismo, se traducirá en que aquellos chilenos que todavía tengan recursos acumulados en fondos más riesgosos, tendrán severas pérdidas económicas. Luego, la consecuencia de más largo plazo es que las pensiones serán todavía más bajas, especialmente, para aquellos que tienen menos dinero acumulado.

En contraparte, la disponibilidad de recursos provocará un relativo “boom” económico, con mucha gente que saldrá a realizar compras o a invertir, lo cual moverá al comercio y, con ello, a toda la economía. Y, además, muchos podrán también contar con medios de sobrevivencia, en especial, aquellas familias más vulnerables.

El Gobierno salió al paso de todo este escenario, con un nuevo plan de apoyo a la clase media, por cuanto dicho grupo social es el que más ha pedido acceso al 10% de sus fondos en las AFP, ya que no se ha visto beneficiado por las anteriores medidas dispuestas por el Gobierno, en el contexto de la pandemia.

La propuesta gubernamental se sustenta en un bono no reembolsable de $500 mil para todos los trabajadores de clase media que tenían ingresos formales de entre $500 mil y $1,5 millones mensuales antes de la pandemia y que han sufrido caídas significativas de ingresos, debido a la pérdida del empleo o rebaja de sueldos.

Este aporte incluirá a trabajadores ocupados, suspendidos, cesantes, a honorarios y por cuenta propia, que hayan sufrido una caída de 30% o más en sus ingresos formales. El bono también favorecerá a trabajadores con ingresos entre $1,5 millón y $2 millones mensuales, que hayan tenido mermas en su poder adquisitivo.

Aunque no ha sido explicitado, sin duda que esta propuesta busca responder a las exigencias de sectores políticos del oficialismo, los cuales exigieron contar con una “moneda de cambio” para ofrecer a sus electores, como propuesta alternativa al retiro de los fondos de las AFP, lo cual está por resolverse en el Congreso.

Es de esperar, como lo hemos dicho otras veces, que el mundo político esté a la altura de las circunstancias, porque lo que se vote por estos días tendrá efectos concretos en la economía y en todos los chilenos. Llegó la hora de abandonar los populismos y en asumir las decisiones con altura de miras, como se esperaría de un “honorable”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here