“No es posible que los agricultores estén divididos en un tema que es tan importante como es el agua”

El Secretario de Estado se refirió además a la política de desarrollo rural que pretende acortar las brechas existentes entre el campo y la ciudad.

En su visita a la región el ministro se refirió a la importancia de producir los alimentos necesarios que demanda la sociedad en tiempos de pandemia.

Inmerso en temas como la Política Nacional de Desarrollo Rural, el Plan Nacional de Asociatividad y la conformación en la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados del nuevo Ministerio de Agricultura, Alimentos y Desarrollo Rural, el titular de esta cartera, Antonio Walker, dialogó con diario El Centro sobre temas puntuales en materia de pobreza rural y producción de alimentos, entre otros tópicos de interés.

La pobreza multidimensional en el entorno rural se triplica respecto a la zona urbana. Ud. ha afirmado que la Política Nacional de Desarrollo Rural superará la situación de pobreza, marginalidad y atraso que existe en el campo, ¿de qué forma acortará esta brecha y en qué plazo de tiempo?
“Tenemos que hacernos cargo de esta situación, para lo cual sacamos la Política Nacional de Desarrollo Rural que ya es una política oficial del Estado de Chile y que tiene como objetivo acortar la brecha entre el mundo rural y el mundo urbano y terminar con esta desigualdad.

Dicha política tiene como objetivo fundamental que una persona que nace en cualquier comuna rural tenga las mismas oportunidades que un niño que nace en Santiago. Esta política salió antes que la política nacional de ordenamiento territorial, lo que habla muy bien de la gestión que hicimos.

Esto es un comité multiministerial conformado por 12 ministerios que preside el Ministro de Agricultura y tiene como objetivo ir aportando desde cada ministerio para tener un impacto en la educación, en la salud, en infraestructura, todo lo que tiene que ver con pavimentación, vivienda, porque los indicadores entre ambas zonas son abismales entre sí.

El mundo rural tiene un 16% de conectividad versus el mundo urbano que tiene un 50%. La calidad de la vivienda en el mundo urbano es un 60% mejor que la vivienda rural. La educación -todo lo que tiene que ver con el segundo idioma y la tecnología- es muy inferior la calidad del mundo rural versus el mundo urbano.

Esta política tiene la misión de ir emparejando la cancha entre el mundo rural y el mundo urbano”.

En ese sentido, ya se habla de una agricultura 4.0 pero para ello es necesario mejorar la conectividad digital en el campo, sin embargo, más del 80% del sector agrícola en la región de la región del Maule no cuenta con la conectividad digital. ¿Existe algún cronograma para que esta actividad agrícola pueda contar con estos requerimientos básicos para desarrollarse?
“Esta agricultura 4.0 que también estamos promoviendo tiene que ver con que, a través de la producción de alimentos y una agricultura más moderna, más grande, más fuerte, más pujante y más sustentable, vaya disminuyendo la pobreza rural.
Hoy día lo que ocurre es que va aumentar en un 50% la demanda por alimentos, alimentos que hay que producirlos con menos suelo, menos agua y menos agricultores, pero con mucha más tecnología. La idea es que, con ese modelo de agricultura, vayamos generando empleo e incorporando a la juventud que se sienta atraída por la tecnología.
Por eso es tan importante desarrollar esta agricultura moderna. Al mismo tiempo tenemos que ir teniendo una mayor cobertura de internet. Para eso la inversión en la fibra óptica será transcendental y ayudará muchísimo a la conectividad rural.
Esta fibra óptica será un aporte tremendo a la conectividad de las regiones rurales. Para el próximo año esperamos que estemos muy avanzados en la conectividad digital la cual será más evidente para finales del 2021”.

Recientemente la FAO afirmó que unos 3 millones de chilenos padecen de inseguridad alimentaria, tomando en cuenta que en el país se desechan 3700 millones de kilogramos de alimentos. ¿Cómo desde el Gobierno se pretende revertir este escenario que evidencia brechas tan sustantivas en cuanto al acceso al alimento dentro de la población?
“La cifra que nosotros manejamos respecto a lo que dice la Fao es que antes del impacto de esta crisis sanitaria, teníamos unas 600 mil personas con inseguridad alimentaria y que después del Covid-19 esta cifra aumentaría a 400 mil personas más.
Hemos dicho que vamos a hacer todo lo posible para que ese pronóstico no se cumpla, por eso creamos el Comité de Abastecimiento Seguro de Alimentos donde está desde la agricultura familiar campesina hasta el consumidor final, con el objeto de empujar la cadena de producción de alimentos, para que por un lado tengamos una buena oferta, pero por el otro lado está el acceso a los alimentos.
En este sentido, ten mos la logística que está funcionando, de conjunto con los precios. Cuando suben los precios de los alimentos, las familias más vulnerables de Chile son las que quedan fuera del acceso de estos alimentos por un tema de presupuesto, especialmente cuando el ingreso familiar en Chile ha experimentado una contracción tan fuerte.
La idea es apoyar la agricultura familiar campesina con financiamiento para que tengan capital de trabajo para que siga produciendo alimentos. Luego está la red de protección social con el Bono Covid19, el Bono de Ingreso Familiar de Emergencia, las 2,5 millones de canastas familiares que ya entregamos y el anuncio de otras 3 millones más. La entrega de 6 millones de canastas familiares a los niños a través de la Junaeb, sumado a los créditos blandos, los créditos solidarios y el Fogape para inyectar financiamiento para que la gente tenga acceso a los alimentos”.

USO DEL AGUA Y EMBALSES
Ud. forma parte de la mesa de diálogo entre su ministerio, Energía y el MOP, así como las empresas energéticas y la Junta de Vigilancia del Rio Maule donde se debate sobre el uso del agua de la Laguna del Maule, sin embargo, un actor tan relevante en esta discusión como la Agrícola Central no fue invitado a este debate. ¿Considera oportuno que el gremio de agricultores no esté representando en esta discusión?
“Debieran estar todos los agricultores representando a su gremio en la mesa. Siempre hemos hablado de asociatividad, de la unidad, de promover juntas de vigilancias robustas, asociaciones de canalistas robustas, comunidades de agua robustas. Mi llamado a los agricultores del Maule es a unirse. No es posible que los agricultores estén divididos en un tema que es tan importante para ellos mismos como es el agua.
El llamado que hacemos es a la asociatividad, a la cooperación y la unión entre los agricultores, porque para el Gobierno de turno, cualquiera que éste sea, es muy importante tener gremios que sean los interlocutores válidos para conversar con la autoridad de turno.
En este sentido, lamento que los agricultores estén divididos por un tema tan importante como lo es el uso del agua. Tanto el Ministerio de Agricultura como el MOP, invitaron a esta mesa a todos los agricultores. La invitación es a que en esta mesa participe la agricultura del Maule y sus gremios”.

Los nuevos embalses anunciados por parte del Gobierno se convertirán en una realidad en un plazo no menor a 10 años aproximadamente, entre estudios de prefactibilidad, factibilidad, entre otros procesos. ¿Desde el Estado no se tiene concebido invertir en la construcción de embalses estacionales o de regulación corta para responder a las exigencias de la agricultura en un corto o mediano plazo de tiempo?
“La política del Ministerio del Ministerio de Agricultura es que mientras se construyen estos embalses, destinar recursos para aprovechar el agua disponible, por lo que hemos decidido invertir en tecnología.
Para eso a la Comisión Nacional de Riego (CNR) se le duplicó el presupuesto para tecnificar el riego de la agricultura, para invertir en telemetría, caudalímetros, revestimientos de canales, tranques intraprediales, geomembranas y en sensores de riego que nos permitan minimizar la perdida de agua.
La CNR contaba inicialmente con un presupuesto de 48 mil millones de pesos y lo elevamos a 110 mil millones, a lo que se suman los aportes de los Gobiernos regionales y de los fondos de inversiones, lo que provocó un total de 130 mil millones para acelerar la tecnificación del riego de la agricultura. Al evitar la pérdida de este recurso, creamos una nueva fuente de agua”.

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