Me defino: Priscilla Elena Castillo Gerli

Alcaldesa de Molina - 49 años - Contador Auditor - Diplomado en Felicidad Organizacional - Magister en Habilidades Directivas

“Cuando las mujeres nos proponemos algo lo logramos”

¿Cómo fue su etapa universitaria?

“Mis estudios fueron de Contador Auditor en la Universidad del Biobío en Concepción. Fui muy buena alumna, dedicada al cien por ciento, creo que me faltó un poco dedicarme también a pasarlo bien. Cuando terminé mi carrera, la misma universidad me contrató para hacer docencia en las carreras de Contador Auditor e Ingeniería Comercial. Estando en Concepción durante ocho años siempre extrañaba mi familia, a las personas de Molina y, por eso, volví a mi hogar”.

¿Cómo se relaciona su carrera con su actual desempeño?

“Muchísimo, porque todo lo que he aprendido son herramientas para el trabajo que realizo. Más que lo técnico, son las habilidades blandas las que te permiten abrir espacios y oportunidades en el trabajo y la vida. Es evidente que cada día nos debemos ir perfeccionando y aprendiendo para dar lo mejor de nosotros al servicio de la comunidad”.

¿De dónde surgió su amor por la política y el servicio público?

“Desde mi casa, desde pequeña, con mis papás -que son profesores- y mis hermanos. Vivimos en el colegio rural de San Jorge de Romeral, en Molina.  El colegio era mi casa y como una mini municipalidad, se hacían los eventos, las personas pedían ayuda y se organizaba todo para la comunidad.  Esta fue mi principal escuela y donde creció mi amor por la buena política y servicio público. Al volver a Molina, me dediqué a trabajar con los agricultores, en su organización para regar los campos. Fue así como me acerqué a muchas personas que me propusieron ir como concejal y quienes hoy me han apoyado para llegar a la alcaldía”.

¿Qué satisfacciones le ha brindado su cargo?

“Muchísimas satisfacciones todos los días, con detalles de la vida que te llenan el alma. Ayudar a quien más lo necesita e ir cumpliendo los sueños de las comunidades, para que cada uno tenga mayor dignidad y calidad de vida.  Hacer que los sueños de las personas sean una realidad, es una gran satisfacción. Por ejemplo, cuando hicimos el proyecto de llegar con electricidad a la comunidad de Rinconada, logramos el financiamiento y lo ejecutamos. En Rinconada viven aproximadamente 30 familias que hoy, después de muchos años de espera, tienen energía eléctrica en sus casas y, en definitiva, les cambió la vida”.

¿Qué hechos que le han marcado la vida laboral?

“Oponernos a la instalación de una avícola en la comuna, el incendio forestal más grande en la historia de Molina y la pandemia del coronavirus… son cosas fuertes y que no podemos controlar. Pero lo bueno de eso es que han hecho notar el espíritu molinense, ese que no se rinde, que es perseverante, que se une y que triunfa. Este tipo de cosas han marcado mi vida y, sin duda, la historia de la comuna”.

¿A qué desafíos se ha tenido que enfrentar para llegar donde hoy esta?

“Muchos desafíos, pero cada una de las cosas que nos hemos propuesto, las sacamos adelante, eso sí, con la ayuda de muchas personas que han confiado y se han comprometido con nuestro trabajo. Lo más complejo es gestionar la crítica destructiva que a veces viene de algunas personas, pero he aprendido que esa crítica también te hace crecer, te ayuda a ir mejorando y ser más fuerte, para enfrentar los desafíos que se presentan. Hay que ver el lado positivo de las cosas”.

 ¿Qué tan difícil es para una mujer posicionarse en esta área?

“Si uno quiere, puede. Cuando las mujeres nos proponemos algo, con esfuerzo, dedicación y pasión, lo logramos. Todo está en la fuerza interior que cada uno tiene, para mí no ha sido difícil, ha sido un camino maravilloso que he recorrido con muchas personas que son parte de este gran equipo”.

¿Cuáles son los sueños que desea cumplir?

“Hacer realidad varios sueños comunitarios y trabajar todos los días para construir un mundo mejor.  Parece una frase cliché, pero nuestro trabajo como alcaldesa es precisamente contribuir a un mundo mejor, a través del buen vivir de nuestra gente. Agradecer el amor y desamor de las personas, porque de todo aprendemos”.

¿Cómo hace para equilibrar su trabajo con el tiempo en familia?

“Hay poco tiempo para la familia, trato de buscar calidad, más que cantidad. Ellos son mi base fundamental, me sostienen, me alientan, me apoyan, están ahí en las buenas y en las malas y son parte del trabajo que realizamos”.

¿Considera que actualmente -en el país- hay mayor representación femenina en cargos públicos y políticos?

“Sí, hoy se valora muchísimo más que antes la presencia de mujeres en estos cargos. Somos fundamentales para lograr el mayor equilibrio de la sociedad y el bien común que construimos todos, integrando todas las visiones de la vida”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here