Me Defino… Jeannette Valdés Suazo

¿Cuéntenos cómo fue su etapa universitaria?
“Entre a estudiar derecho a la Universidad de Chile, en el año 1982, una época difícil para nuestro país. Tenía 17 años, por lo que fue un tiempo de despertar y de crecimiento, pues salí de la burbuja de protección de mi familia. De la tranquilidad de la provincia llegué a la capital en una época en que comenzaron las protestas. En mi familia no se hablaba de política y en la Universidad conocí todos los colores, desde un extremo al otro; conocí realidades económicas y sociales diversas”.

¿De niña siempre quiso desempeñarse en su actual labor?
“En mi infancia, recuerdo una serie de televisión gringa llamada ´Abogado Defensor´, quien defendía a los débiles frente a acusaciones injustas. Si bien fue una inspiración, en mi adolescencia surgieron otros intereses, como lo fue estudiar psicología. Al momento de tomar una decisión, fue importante el consejo de mi profesora de Historia la Srta. Mitsi Moraga, por ella entré a estudiar Derecho. La pasión por mi profesión vino mucho tiempo después de haber egresado, cuando tuve la oportunidad de hacer una suplencia como funcionaria en un tribunal de Santiago, al conocer la diaria labor. Más que pasión, que puede ser efímera, yo diría que surgió el amor, me enamoré del Poder Judicial; sólo entonces mi profesión tuvo un sentido para mí”.

¿Qué satisfacciones le ha brindado su cargo?
“Mi amor por el Poder Judicial, tiene que ver con el servicio más que con el Poder, porque considero estamos para servir a los demás y no para servirnos del cargo. Por eso, las mayores satisfacciones tienen relación con el sentido del deber cumplido, dando lo mejor de mí para impartir justicia y realmente ‘dormir tranquila´. No es una labor fácil, como bien decía el Maestro Carnelutti: ´Decidir, quiere decir partir por la mitad, por difícil que sea encontrar el cuchillo que separe la razón de la sin razón, el juez debe emplearlo’”.

¿A qué retos se ha tenido que enfrentar para llegar donde hoy está?
“El próximo año cumplo 30 años en el Poder Judicial, comencé como funcionaria y me he desempeñado en los distintos cargos y áreas del derecho. Ha sido un camino largo, he visto y vivido los cambios tecnológicos, procesales y del derecho sustantivo. Eso implica mucha dedicación y estudio. Pero el reto más importante en mi vida, para llegar a ser la mujer y profesional que hoy soy, fue haber sobrevivido al cáncer. Decidí enfrentar ese desafío con alegría y la fuerza de mi Fe, en ese tiempo comprendí y sentí más que nunca la fuerza del amor, que no estamos solos y necesitamos de los demás. La vida es más que trabajo, hay muchas otras cosas tanto más importantes para mí, que contribuyen a que sea un ser humano integral”.

¿Cuál es el secreto del éxito laboral?
“Mis padres nos inculcaron desde pequeños a ser responsables y con un profundo sentido del deber ser. Mi madre fue muy exigente, nos enseñó que las cosas se hacen bien y si cometíamos un error, debíamos comenzar de nuevo; también, que debíamos tener sueños e ideales, de lo contrario la vida no tendría sentido.
Con los años, he aprendido que los principales límites se los pone uno mismo, para avanzar en lo que sea en la vida, debemos superar nuestros miedos, ser conscientes de nuestras fortalezas y, especialmente, de nuestras debilidades, ser humildes y aceptar que no lo sabemos todo”.

¿Ha notado un progreso en cuanto al empoderamiento de la mujer?
“Sin duda que ha habido avances, sobre todo para las propias mujeres educadas en una cultura y formación machista, en orden a comprender que muchas situaciones que se validaban como normales, en realidad no lo son, desde la violencia contra la mujer y los estereotipos de género. No se trata de una guerra de sexos, de quien es superior o mejor, sino simplemente de tener igualdad de derechos y oportunidades. Creo estamos en una etapa de visibilización de los problemas, pero queda mucho por hacer. Espero que llegue el día en que no sea necesario que se dicten leyes para establecer la equiparidad de género”.

1 Comentario

  1. En el mundo del derecho hay de todo
    Hay abogada corrupta.
    Abogada vinculada a narcotráfico.
    Y abogada scort.

    Y abogada sexy.
    Que se visten con vestido sexy.

    Y tienen el trabajo por otra cosas.

    Ojalá está abogada sea una abogada transparente.

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