María Alejandra León: Emprendedora frente a las adversidades

Los diversos conflictos y problemáticas a las que se ha enfrentado el país durante el último semestre están dejando huellas en el comercio maulino. Pequeñas y medianas empresas han registrado pérdidas en sus negocios, situación que ha obligado -a más de uno- a reinventarse buscando nuevos mercados.

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24 de marzo de 2020
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Cinco años han pasado desde la creación de esta floristería local, que ha regalado amor a muchos maulinos.

Desde hace cinco años, María Alejandra León inició un pequeño proyecto que, poco a poco, se fue convirtiendo en su principal distracción y único ingreso económico. Como toda madre, en la búsqueda de un mejor futuro para sus tres hijos, decidió dejar de ser “empleada”, para convertirse en empleadora de su propio negocio, emprendimiento que le permitió sustentarse con éxito durante los últimos años.

El arte de las flores surgió gracias a su cuñada, quien la invitó a realizar un curso de floristería en Viña del Mar, Región de Valparaíso. Desde ese momento, descubrió la pasión que tenía por este rubro y la facilidad con la que diseñaba novedosos y coloridos arreglos que, con el tiempo, se fueron popularizando entre sus vecinos y amigos.

“Luego que realicé el curso, lo tomé como pasatiempo desde mi casa. Comencé a ver todo diferente y a notar la variada vegetación y coloridas ramas que surgían desde el jardín de mis padres. A partir de allí, mi imaginación no paró. Mis primeros clientes fueron mis amistades, ya que comencé a regalar arreglos florales, porque descubrí que al hacerlos sentía felicidad y paz. Esos sentimientos los transmitía”, revelo León.

La alegría que refleja cada cliente que recibe un arreglo floran, ha inspirado a su creadora a continuar con este amoroso emprendimiento.

La buena recepción de su pequeña clientela, la animó a buscar un lugar en el cual pudiera comenzar este negocio denominado “Ayalen”. Fue allí donde el Mall Portal Centro, en Talca, le abrió las puertas en un pequeño modulo, espacio que se fue convirtiendo en una concurrida floristería, donde cada cliente quedaba satisfecho con el resultado final de los pedidos.

DECLIVE ECONÓMICO
El 18 de octubre del pasado año fue fatal para el negocio de María, porque tras el denominado “estallido social”, las ventas bajaron en gran escala, originando más perdidas que ganancias. “Lamentablemente todo cambió, porque el centro de Talca dejó de ser el de antes. Ahora es un centro triste, donde no transita tanta gente y los que recorren las calles, solo adquieren lo justo y necesario”, explicó.

En días de contingencia, las personas no regalan flores. Así lo reflejaron las ventas de María. “Los horarios adaptados por el mall tampoco son favorables para las ventas, ha sido una situación difícil”, reveló la emprendedora.

A esta ya complicada situación, se le sumó la pandemia que, desde hace semanas, mantiene a los maulinos en alerta. Pero nuevamente el sector comercio es el más afectado. El escenario de incertidumbre mantiene a muchos preocupados, pese a esto lo importante, es “no perder la fe”.

Reinventarse cada día es la clave del éxito de este negocio, cuya dueña en medio de la adversidad, apuesta por prepararse para brindar a sus clientes novedades futuras.

APOYO INSTITUCIONAL
Mediante el programa “Levántate Mujer”, impulsado por la Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Mujer (Prodemu), María Alejandra se hizo acreedora de recursos monetarios con los que pudo adquirir insumos para su florería, apoyo que -en su momento- le devolvió las ganas de continuar en el oficio. “Para mí fue un gran regalo, porque jamás nadie me había dado ni un peso que no tuviera que devolver”, expresó.

La emprendedora reveló que, antes de la intervención de Prodemu, pensó en retirarse del negocio, pero gracias al apoyo y orientación de la fundación, logró cambiar de parecer, contemplado hoy en día diversos objetivos.

Diversas creaciones coloridas y llenas de emblemáticas flores, son la especialidad de la floristería.

REINVENCIÓN
La capacitación constante es una de las características de esta emprendedora quien, como cabeza de hogar, no puede darse “el lujo de quedarse de brazos cruzados”. “Estoy dispuesta a seguirme capacitando y realizar diversos cursos que me generen nuevas oportunidades de trabajo. No puedo esperar que alguien me ayude, mientras más pueda aprender mayor serán mis oportunidades”, aseguró.

Para María, el optimismo, esperanza y la constante reinvención son fundamentales en esta época. Es por ello que planea seguir la búsqueda de otras alternativas laborales que le generen ingresos.

“Yo sigo con mi negocio adelante, pero me reinvento cada día. Tengo muchas ideas en mi cabeza que pretendo ejecutar en su momento. Todos los días se aprende algo nuevo y confió plenamente en mis capacidades. Creo que es importante seguir adelante en las adversidades y demostrar que las mujeres somos poderosas y podemos lograr con trabajo todo lo que nos propongamos”, enfatizó.

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