Madre de Catita Pérez: “Se fue tranquila”

Durante la madrugada del martes presentó una hemorragia pulmonar, lo que agravó todavía más el cuadro que padecía. Desde hace más de un año, la niña estaba internada en el Hospital Regional de Talca

Catalina Pérez Montesino, “Catita”, tenía 5 años de edad y padecía de Aplasia Medular severa.

Después de un año y un mes de haber permanecido internada en el Hospital Regional de Talca, este martes por la mañana falleció Catalina Pérez Montesino, “Catita”, el diminutivo que resonó en todo el país cuando sus padres comenzaron una intensa campaña para ubicar a su gemelo genético, un donante compatible de células madre sanguíneas que necesitaba para tratar la Aplasia Medular severa diagnosticada.

“Es como un sueño”, fue lo primero que se le vino a la mente a la mamá de “Catita”, Veisa Montesino, para ponerle nombre al dolor de haber perdido a su hijita.

Ayer, los padres de “Catita” llegaron temprano al hospital porque los llamaron para notificarles que durante la madrugada la niña tuvo una hemorragia pulmonar.

“Esto no tenía que terminar así. Nosotros sentimos mucha pena, porque teníamos toda la ilusión, la fe siempre la tuvimos y, bueno, el cuerpo de la ‘Catita’ no resistió más, pero sabemos que ella sí tenía ganas de vivir. Nunca la sentimos cansada o agobiada. Siempre nos daba ánimo, aun cuando estaba en coma, uno entraba a su habitación y estaba tranquila”, recordó la madre.

SIN DOLOR

A “Catita” siempre se le ve sonriente en las fotografías tomadas durante su estadía en el recinto de salud. Su madre ratificó que no era una actitud solo frente a las cámaras.

“Ella nunca se quejaba, no mostraba su dolor y uno al entrar sentía su energía positiva. Al igual que ahora en la mañana cuando se fue. Ella no hizo un gesto de dolor, no fue algo agresivo, solamente se fue apagando despacito”, describió los últimos momentos con vida de la niña.

A principios de enero, el equipo médico decidió inducir en coma a la paciente de 5 años de edad por segunda vez, debido a una neumonía.

Montesino contó ayer, que no logró salir de ese estado y varios días de la última semana dependió 100% del oxígeno del respirador al que estaba conectada.

“Se fue tranquila, la abrazamos, le dijimos todo lo que la amamos y con la canción que le gustaba ‘Libre soy’”, dijo la madre y fue como si ese recuerdo rompiera el muro que contenía el llanto, pero la mano de su esposo, Bernardo Pérez, se apresuró a tomar la de ella, como si le recordara con el gesto dónde está la calma.

Con todo, la enfermedad y la pérdida dejan lecciones para ellos. “Como familia nos hemos unido mucho más. Fue un año y un mes que estuvimos siempre juntos. Nos enseñó muchas cosas. Hoy somos otras personas, pero ahora solo queda darle las gracias a ‘Catita’ por habernos elegido como su familia”, reconoció la madre conmovida.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here