Libertad de prensa y pandemia

"en las democracias los esfuerzos por controlar la narrativa pública y restringir el acceso a la información en medio de la pandemia están aumentando"

A 48 horas del Día Mundial de la Libertad de Prensa surge un preocupante informe evacuado por el Instituto Internacional de la Prensa (IPI), donde se alertó de un empeoramiento de la libertad de prensa debido a que los gobiernos aprovechan la crisis sanitaria por la actual pandemia para limitar el acceso a la información.

Según un reporte de agencia EFE, el informe asegura que estos intentos de limitar el derecho a la información se dan tanto en democracias como en regímenes autoritarios. «Los gobiernos autoritarios han abusado de las medidas de emergencia para ahogar aún más a los medios independientes y criminalizar el periodismo», indica.

El reporte de IPI -una red internacional de periodistas y directores de medios de comunicación- advierte también que «en las democracias los esfuerzos por controlar la narrativa pública y restringir el acceso a la información en medio de la pandemia están aumentando», aunque no precisa países o gobiernos.

Igualmente acusa a las democracias de tratar de ejercer «control sobre los medios con el pretexto de prevenir la propagación de desinformación». En un reciente estudio, IPI documentó en todo el mundo más de 50 casos graves de ataques verbales y físicos contra reporteros mientras cubrían la pandemia.

A ello se suman más de 27 casos de censura y 25 incidentes de restricciones en el acceso a la información. La directora ejecutiva de IPI, Bárbara Trionfi, citada por la nota de EFE, sostuvo que «al cubrir la pandemia los periodistas de todo el mundo se han encontrado no solo con el riesgo de contagio”.

“También con la amenaza de ser detenidos la agresión física por parte de las fuerzas de seguridad o cargos penales por informar sobre el virus. Eso ha creado un entorno aún más hostil para los medios independientes», agrega. Por ello, exige que las restricciones en estos momentos extraordinarios no se normalicen.

Todo ello, especialmente cuando se trata de una falta de transparencia o de obstáculos al trabajo de la prensa. A estas limitaciones se une la inminente crisis económica que puede afectar –especialmente- a medios independientes, los cuales -en muchos países- son la única fuente de noticias fiables y chequeadas.

En el caso de Chile, el único incidente de las características denunciadas por IPI se registró entre el ministro de Salud y el diario La Tercera, con expresiones de parte de dicha autoridad que le atribuyen a la prensa una supuesta creación artificial de noticias, cuando en realidad se trataba de comprobar anuncios oficiales.

A nivel regional, en el caso del Maule, la mayor dificultad es el acceso de la prensa a fuentes oficiales, ya que las restricciones de distanciamiento social y la intermediación a través de funcionarios de relaciones públicas, han terminado por afectar la calidad de la información que se obtiene y entrega a la opinión pública.

Además, en sus afanes por “conectarse” directamente con los ciudadanos, las autoridades han mediatizado su relación con la ciudadanía a través de redes sociales, con anuncios generalmente de bajo contenido, sin datos o plazos, lo cual afecta severamente la credibilidad, un factor clave en estos tiempos de crisis e inestabilidad.

Distanciar a los medios de prensa evita que las autoridades tengan que responder preguntas incómodas o que les recuerden promesas generalmente incumplidas. Pero ocurre que es la propia institución pública o privada quien tiene que validarse, con un mensaje que permita su chequeo y examen de verosimilitud.

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