Las ganancias en un río revuelto

publicado por

Avatar
26 de julio de 2020
128

Por si alguien no lo recuerda, aludo a un antiguo aforismo que decía que, “en un río revuelto, las ganancias son para los pescadores”, o sea que, ante un ambiente de enredos y trastornos, quienes ganan son los que no se meten en el revoltijo.

No necesito explicar a qué me refiero con el “río revuelto” si es que voy a hablar de Chile y su contingencia político-social. Hacía años que el panorama político no se observaba tan enrevesado y complejo. La derecha atraviesa tiempos revueltos, sin duda. Partidos que siempre fueron disciplinados y doctrinarios, ya no lo son. Numerosos de sus miembros se tornan díscolos y aproximan a posturas que hace poco abominaban. Otros, que hacían de la defensa de la libertad su bandera preferida, amenazan con tribunales y sanciones a quienes se apartaron de la orden del partido. Y todos, por cierto, queriendo repartir ayuda con la plata ajena. Eso, mientras el centro político (si es que todavía existe) abandona sus banderas de moderación y prudencia, subsumiéndose en el oleaje proveniente de la izquierda.

El gobierno, mientras tanto, en estos tiempos tan excepcionales no logra apuntarle a algo. Habiendo caído en un frenesí de bonos, ofertas y promesas, no consigue rédito alguno, pareciendo improvisar como un novicio o principiante que no es. Y la defensa de los mecanismos constitucionales, que tan enfáticamente hizo la semana pasada, la olvidó con la misma prisa con que promulgó la cuestionada reforma, claudicando así el rigor y la ortodoxia constitucional. De aquí en más, parecerá una administración saliente, sin control de la agenda pública, ni de su coalición, ni de los retazos de su programa, que no fue.

Mientras tanto el pueblo, la ciudadanía, los chilenos todos (todxs como se dice hoy), celebra contento que, en vez de aceptar la ayuda fiscal, enfrentará las apreturas con su propia plata. Esto, que podría ser madurez y responsabilidad cívica, no lo es. Más bien al contrario, el tiempo confirmará lo irresponsable y equivocado que fue consumir todo o parte del ahorro previsional, quedando millones de personas a merced de la caridad del Estado y de la discreción de los futuros gobernantes.

Entonces ¿quiénes ganan en estos tiempos de revoltijos y zozobras?

La izquierda extrema, cuyos líderes estuvieron sugerentemente callados la semana pasada, observando desde palcos, cómo sus objetivos eran abrazados por incautos parlamentarios, que buscaban así mejorar su esmirriado prestigio y apoyo ciudadano. Extrañamente, también gana la callada derecha extrema, cuyas filas se engrosarán con la desilusión de quienes abandonarán los partidos tradicionales, allegándose a quienes les prometen defender a ultranza sus ideas conservadoras. En estos tiempos revueltos ganará el populismo callejero, mediático y simplista.

Ganarán las posturas más extremas, borrando los matices, desdibujando la prudencia y reduciendo la política a buenos y malos, a nosotros y ellos.
Por eso, vimos estos días cómo varios quisieron salir de ese río revuelto y transformarse en pescadores.

Juan Carlos Pérez de La Maza
Licenciado en Historia. Egresado de Derecho

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here