La Prueba de hoy

Por: Juan Carlos Pérez de La Maza *

Probablemente mientras Ud. lee estas líneas, miles de jóvenes (297 mil) debieran estar rindiendo la PSU que tendría que haber sido tomada en noviembre último. Lo digo así puesto que ignoro si han podido acceder a los locales de rendición, se les ha entregado los folletos correspondientes y, lo más importante, si el ambiente que les rodea es el adecuado para la concentración que requiere una Prueba como esta.

Pero no son sólo esos miles de jóvenes los rinden una prueba hoy día. Lo que ocurra este día, y mañana, es también una suerte de test a que están sometidos todos los actores sociales de los últimos 3 meses: los personeros gubernamentales, los dirigentes opositores, los líderes de los movimientos sociales y los integrantes de las variadas mesas, colectivos y demás orgánicas que pretenden encabezar la inquietud social que hemos vivido.

¿Qué quieren los jóvenes? Si atendemos lo dicho por los dirigentes de Enseñanza Media que se permitieron emplazar (ultimátum mediante) al Consejo de Rectores, dándoles plazo hasta el 2 de enero para satisfacer sus demandas, pretenden el término de este sistema de selección universitaria. No más PSU, han dicho, dejando en manos de los Rectores la determinación del mecanismo de remplazo.

Por su parte ¿qué quieren las autoridades universitarias? A la luz de las declaraciones de los Rectores, ellos estiman imprescindible contar con algún mecanismo de selección, pero coinciden en señalar que el actual requiere correcciones que no significan su completa eliminación. No podría ser de otra manera, por cierto, si consideramos que el DEMRE es un organismo de la U. de Chile y que desarrolla la PSU por encargo de las 39 Universidades que utilizan sus puntajes.

¿Y las autoridades del Ministerio? Extrañamente, han participado muy poco en este asunto, reduciéndolo más bien a un tema de orden público, como si la admisión a la Educación Superior no fuese una cuestión trascendente. Igualmente, la actitud de los dirigentes políticos, oficialistas y opositores, no ha pasado de declaraciones asépticas y llamados a la responsabilidad ciudadana.

Lo que ocurra hoy, y mañana, pondrá a prueba la real valoración que unos y otros hacen del manido derecho a la educación, del que tanto se ha escuchado estos últimos años. Porque los casi 300 mil inscritos para rendir la Prueba tienen todo el derecho a darla en el ambiente adecuado y no, como se ha observado, en medio de amenazas de funas, ocupación violenta de locales y otras amenazas. Si así ocurriera, quedaría demostrado que los instigadores de tales manifestaciones no trepidan en pasar por encima de los derechos, el esfuerzo y las esperanzas de esos miles de jóvenes. Y si, por el contrario, prima la cordura y no se observa más que hechos aislados, quedaría demostrado que existe una enorme distancia entre el grupo de ideologizados dirigentes juveniles y los cientos de miles de muchachos que, sin estar ajenos a la movilización social, distinguen claramente cuando es tiempo de gritar consignas y exigir demandas, y cuando es el momento de demostrar responsabilidad y ganas de superación.

* Licenciado en Historia. Egresado de Derecho.

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