“La Peste”, un relato inquietante y esperanzador de Albert Camus

Se viven tiempos de incertidumbres, pero saldremos adelante. Seguramente habrá cambios fundamentales en la vida que conocemos. Definitivamente la idea que somos pasajeros de un mismo viaje debe considerar que sea condición imprescindible una calidad de vida similar para todos; debe considerar también que somos distintos unos de otros, pero compartimos una base de humanidad común.

Las dolorosas diferencias sociales que tuvo Chile en el siglo XX, deben ser superadas. No hay vuelta atrás. Y los cambios están encima. En la dolorosa crisis sanitaria que estamos viviendo se aprecian las fisuras de nuestra sociedad. Se ha visto la urgencia de establecer en diferentes espacios cuarentenas absolutas.

¿Cómo la pueden llevar familias que tienen entre sus miembros una persona contagiada que viven hacinadas en departamentos de 42 metros cuadrados, donde es imposible tener las condiciones que exige una persona enferma? Resulta imposible y es un drama familiar que ya los estamos viviendo en diversas comunas del país. Por eso que los cambios son urgentes. En caso contrario iremos de derrumbe en derrumbe.

Acaba de ser publicada una nueva edición de La Peste de Albert Camus, publicada en 1947. Ambientada en la ciudad argelina de Orán, a finales de la década de los ’40 del siglo XX, es el relato de la dura vida en esa ciudad durante un inesperado brote de peste bubónica. En el relato se desliza una frase inquietante: “el bacilo de la peste no muere ni desaparece jamás”.

Por eso que, superaremos esta crisis, pero hay que estar atento al peligro latente. El bacilo sólo está dormido y despertará nuevamente alguna vez… Por eso que este momento crucial de la humanidad, tan doloroso, lleno de incertidumbres, de miedos, de soledad, abandono, es también la oportunidad de dar un giro radical en nuestra vida como especie. Eso debe darnos fuerza, para atravesar la tormenta. En algún momento saldrá nuevamente el sol y es de esperar que nosotros y nuestra sociedad seamos diferentes.

Ricardo Retamal Ortiz, abogado, magister de la UC

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