La página en blanco

publicado por

Avatar
30 de diciembre de 2019
54

Con la frase del título no quiero referirme a la intención, de algunos, de escribir una nueva Constitución sin pauta alguna, comenzando desde cero. Lo mío es otra página, más trascendente aún. El año 2020.
Varias veces he escrito en este mismo espacio que, en ocasiones, nos ha sido posible escuchar el sonido que hace el viento de la Historia, deslizándose entre nosotros. Hace 30 años exactos, por ejemplo, cualquier diario que hojeáramos, cualquier noticiero que observáramos, nos ofrecía detalles de un panorama mundial y local cambiante. Caían los socialismos reales y se derrumbaba la Unión Soviética. En Chile la dictadura sorprendía a muchos respetando el veredicto popular y dando inicio a una compleja transición. Mientras, la tecnología hablaba por primera vez de algo que se escribía www y la ciencia iniciaba el proyecto que permitiría mapear el genoma humano. Todo eso, a fines de 1989.

Hoy, cuando escribo esta última Columna de la década, todos podemos escuchar el ruido que hace el viento de la Historia, moviéndose como en pocas ocasiones.

Sería demasiado obvio decir que el mundo termina este año de manera muy diferente a como lo inició. La guerra comercial entre Estados Unidos y China demostró que esta última es ya la gran potencia que algunos presagiaban y que se puede parar de igual a igual frente a los norteamericanos. También el mundo comprobó que, pese a lo que diga Trump, el cambio climático y el calentamiento global existen y son, más que cualquier otro, el gran desafío que debiera enfrentar la humanidad. El Brexit, otra amenaza que no se concretaba nunca, parece que en pocos días separará a los británicos de Europa y, más cerca, Maduro sigue imperturbable, mientras Guaidó frustró las esperanzas que había generado a comienzos de 2019.

Y Chile. Entre nosotros sí que se ha escuchado el viento al que aludía. Un vendaval, más bien, que botó muchas certezas, varios supuestos y no pocas barreras. Y que, en el camino de apenas dos meses, logró cambiar itinerarios, hojas de ruta y pilotos del barco en que, parecía, navegábamos tranquilos hacia la isla que, decían algunos, éramos hasta septiembre. Y si bien el viento, para seguir con la metáfora, sabemos que puede ser benéfico cuando mueve variadas aspas, también en ocasiones se transforma en huracán, devastando y demoliendo todo cuanto encuentra a su paso.

Por eso, no quiero ver en 2020 una página en blanco. En la Historia no hay páginas así. Chile no comenzará pasado mañana, como si nuestro pasado no existiera, nos hubiera formado y nos condicione hoy. Somos lo que nuestro devenir ha hecho de nosotros y, para bien o mal, nos debemos a la particular historia de cada uno y de nuestra sociedad toda. Los que quieren ver en 2020 una página blanca, ¿quieren olvidar a sus héroes y a sus villanos (todos los tenemos), a sus logros y sus yerros, sus penas y alegrías? Los que pretenden borrar la Historia y todo lo que en ella ha sido, olvidan que hasta el más original de los edificios es levantado con la arena que ya había. Y que lo que ocurra el próximo año será, nada más, resultado de esa Historia, esforzada, imperfecta, solidaria y debatible.

Juan Carlos Pérez de La Maza
Licenciado en Historia. Egresado de Derecho

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here