La música para los niños y niñas

El sentido musical en el niño y la niña es innato, en el vientre materno y antes que su oído se desarrolle, percibe ondas sonoras que viajan a través del líquido amniótico; luego distingue sonidos de ruidos. Al comenzar a desarrollarse el oído y la audición, lo primero que escucha son los sonidos internos de su madre, como por ejemplo los sonidos intrauterinos, estomacales, intestinales, respiratorios, la vibración de la voz, el hipo y el rítmico latir del corazón.

Cerca de las 20 semanas de gestación comienza a percibir ruidos externos cercanos a su madre, como también otras voces, ruidos ambientales, sonidos musicales, con los últimos el feto reacciona con movimientos ante notas musicales, ritmos, intensidades, instrumentos y cantos.

La audición en el feto, madura paulatinamente, lo que conlleva a las manifestaciones de disfrutar o incomodarse con los sonidos o ruidos incluso la música. Es recomendable cantarle para favorecer el vínculo afectivo con sus padres; ya que la música logra comunicar mensajes emocionales y educativos si es seleccionada adecuadamente. A poco de nacido ya percibe de mejor forma la música, puesto que el niño(a) es rítmico por naturaleza y su ley es el movimiento, lo que hace que la relación con la música sea natural e instintiva; todo niño y niña vibra con ella.

La música se constituye en una necesidad vital para los niños(as), sobre todo por lo seductora que resulta, se puede transformar también en terapia, ya que los diferentes compases, por ejemplo, suelen calmar o entretener a los pequeños según se requiera, o como un recurso para expresarse.

La música por si sola logra divertir y generar goce en ellos, proporciona alegría, pero también desarrolla otras habilidades y destrezas debidamente mediadas e intencionadas por los adultos. Sí, se debe prevenir, al seleccionar música, que ésta sea de una forma espontánea y no impuesta al niño(a) o por conveniencia para el adulto. Al igual que el momento en el que se utilice, sea cuando el niño(a) esté preparado para aprovecharla, disfrutarla y asimilarla.

Beneficios de la música en el desarrollo de los niños y niñas:
Beneficia en una gran variedad de aspectos, por ejemplo; agudiza la discriminación auditiva diferenciando sonidos, intensidades, ritmos, o ruidos. Favorece la adquisición de lenguaje a través de las canciones con palabras bases o nuevas, adquirir también vocabulario.

También acrecienta la sensibilidad y la emoción estética y la expresión, colaborando en el equilibrio emocional y estados de ánimo. Apacigua enojos y frustraciones y ayuda a tranquilizarse o relajarse. Desarrollar habilidades de escucha y concentración.

Al sentirse cómodo con la representación de canciones y cuentos musicales. Potenciar su autoestima y el desarrollo social, emocional e intelectual como en las áreas lógicas y abstractas. Coordinar y desarrollar motricidad fina y gruesa a través del disfrute que provoca el ejercicio, involucrando de todo el cuerpo, o por medio de la percusión corporal, el ritmo y la actividad instrumental.

También favorece el gusto por las canciones, esto lo conducirá a memorizar y luego a reproducir e interpretar las piezas musicales, así como también, a comprender el código del fenómeno musical (inteligencia musical) a internalizar el ritmo y fluidez rítmica corporal, la memoria musical o llamado oído musical. Favorecer el sentido auditivo y su acomodación instintiva de la acción y el movimiento. Potenciar la imaginación, la fantasía, y la creatividad musical. Entre otros muchos beneficios.

Por ello, en esta cuarentena que tenemos tiempo de estar en casa y en los espacios de calma y compartidos en familia, tengamos presente seleccionar buena música.

Dra. Sandra Castro Berna
Educadora de Párvulos
Departamento de Formación Inicial Escolar UCM

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here