“La cuenca del río Maule es privilegiada para el contexto actual”

Fernando Medina adelantó que, en términos generales, se va a percibir un impacto en aquellos cultivos que requieren las últimas aguas

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14 de enero de 2020
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Según Fernando Medina, debido a la sequía, habrá gente que va a ver afectada su producción agrícola. “Esta es una señal ya no de urgencia, sino que prioridad uno. Estamos enfrentando problemas políticos sobre todo y se nos ha olvidado la sequía, y ésta puede llegar a ser una catástrofe”.

Frente al anuncio de la Junta de Vigilancia del Río Maule por el restringido uso de aguas para riego debido a la sequía que viene afectando hace años a la zona, el presidente de la Asociación Agrícola Central, Fernando Medina, señaló que “la cuenca del río Maule es privilegiada para el contexto actual para la realidad de hoy, no del pronóstico que había en octubre o de septiembre”.

Según el dirigente gremial de los agricultores, que la cuenca del río Maule cuente con el embalse de Laguna del Maule “que se ha manejado de acuerdo al convenio de 1947, por más de 70 años, la hace un privilegio. La Junta de Vigilancia del río Maule dice que no van a ser capaces de asegurar más del 30% de la disponibilidad de agua para abril”.

“El río Mataquito (Licantén) tiene el 0,4%, o sea, estamos hablando de que el Mataquito está seco y el río Maule no es capaz de asegurar más del 30%. Ese es un privilegio para la realidad de la región, pero desde el punto de vista de las cosas que se hacen con anticipación”, afirmó.

También sostuvo que los agricultores del río Maule -organizados hace más de 70 años- vieron que el problema de la escasez hídrica se venía, ante lo cual, era “fundamental contar con una reserva de agua plurianual, como es el embalse de la Laguna del Maule.

“La cuenca tiene un tranque, un embalse en la cabecera, que permite almacenar agua para varios años, el Maule ha logrado llegar hasta aquí en condiciones complicadísimas, pero le está garantizando a sus agricultores alrededor del 30% de disponibilidad de agua para el término de la temporada”, aseveró.

A su juicio, no pueden decir lo mismo los ríos de Maule Norte ni de Maule Sur. “El río Perquilauquén está casi seco y el Ancoa está súper complicado. Además, hay que decir que esta realidad impacta a la zona norte de la región, en forma brutal. Yo soy regante del río Mataquito y hoy no corre agua por encima”, dijo.

“Estamos sacando agua de las piedras, tratando de que emerja agua. Esa es la realidad de los agricultores que hoy no pueden regar y que están perdiendo sus cultivos (en Hualañé o Villa Prat hacia la costa) porque no tienen agua. Y a esto se suma lo que está ocurriendo en el río Maule”, enfatizó el directivo.

IMPACTO EN LA PRODUCCIÓN
Medina adelantó que toda esta situación va a tener un impacto en aquellos cultivos que requieren las últimas aguas. “Nosotros siempre hemos dicho: ¿cuánto cuesta el último mes de riego o la última semana de riego? Es la más cara de todas, porque se ha hecho todo el esfuerzo, todo el cultivo y en el último minuto se les puede secar, en marzo o abril)”, afirmó Medina.

La mayoría de las siembras anuales –informó- como maíz, los semilleros y las hortalizas que se han sembrado a fines del 2019 y principio del 2020, pero que tienen que llegar hasta abril, van a ser las más afectadas. En este grupo están las hortalizas de hojas (coliflores y repollo, por ejemplo) y el maíz.

“El término de la siembra larga es de maíz, que van a impedir el llenado de los granos, por lo tanto, va a caer su rendimiento fuertemente. Las siembras que están bien hechas y que sus términos de riego eran en marzo, probablemente, van a poder salir adecuadamente. Las siembras más tardías, cuyo término es abril, se va a ver afectada fuertemente, sobre un 30% de rendimiento”, afirmó el dirigente gremial.

Añadió que también existe otro elemento que puede ser muy complejo, esto es, aquellas restricciones para los frutales y que son procesos de varios años porque la producción del año que sigue se juega justamente post cosecha.

“Uno termina de cosechar la cereza y el manejo que da post cosecha, es el que decide cómo va a ser la producción al año siguiente. Se terminan de cosechar las uvas, los kiwis, las manzanas, las peras y el manejo post cosecha es el que define, en gran parte, el próximo año”, indicó.

“De manera que, si este año va a ser restringido, vamos a tener lo más probable pérdidas en producción para el próximo, porque no se terminó el proceso de inducción de floral, que van a ser las que van a producir el próximo año, no se terminaron de diferenciar adecuadamente”, señaló Medina.

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