La abnegada labor de los voluntarios de la Cruz Roja durante las protestas sociales

Se distribuyen en varios grupos durante las actividades y acuden rápidamente a atender a quienes lo necesitan, pese al riesgo que significa estar en medio de los enfrentamientos que generalmente se producen entre Carabineros y manifestantes.

publicado por

Avatar
16 de noviembre de 2019
1002
Los voluntarios prestan primeros auxilios, tanto físicos como sicológicos, a quienes lo necesitan.

Están presentes en todas las marchas. Se reparten por varios sectores para poder cubrir diferentes emergencias. Le prestan primeros auxilios a quien lo necesite. Y también están expuestos al riesgo. Se trata de los voluntarios de la Cruz Roja Chilena, quienes se han brindado por completo a ayudar a las personas heridas, lesionadas o que resultan afectadas de alguna manera en el contexto de las manifestaciones sociales.
Así se ha podido apreciar diariamente en las calles de Talca. “Nosotros siempre estamos dando vueltas. Nos dividimos generalmente en tres o cuatro grupos de cinco voluntarios; otros tantos se quedan en el Comité Regional (ubicado en Cuatro Sur con Uno Oriente), porque para acá traemos a personas que están un poco más complicadas para atenderlas en un ambiente más seguro”, explica Carmen Abarza, encargada de Gestión de Riesgo de dicha institución en la capital maulina.
La joven agrega que “todos hacemos actividades extra aparte de ser voluntarios. Muchos estudiamos, otros trabajan, entonces el desgaste ha sido harto”.
Felipe Martínez es talquino, pero es alumno de Ingeniería Civil Industrial en la Universidad de Chile, en Santiago, por lo que pertenece a la filial Independencia de la Cruz Roja, ubicada en la región Metropolitana. El estallido social lo encontró justo de viaje hacia su ciudad natal, por lo que se le ha podido ver durante todos estos días prestando ayuda en tierras piducanas tras ser autorizado por la institución.
“Nosotros nos preocupamos principalmente de la atención en heridas, ya sea por objetos contundes, golpes o cosas así. Hay muchos que se caen al correr y quedan con sus rodillas lastimadas o, incluso, hay mascotas que han agredido a personas por salir corriendo”, detalla Martínez.

ATENCIONES
Por su parte, José Rodríguez, quien es venezolano y voluntario del Comité Regional del Maule de la Cruz Roja Chilena, agrega que “también están los casos de crisis de pánico, de angustia y ese tipo de cosas que son propiciadas por lo extenso de las manifestaciones que se han llevado en las últimas semanas y por el efecto acumulativo de estos días”.
Otro hecho no menor es la gran cantidad de adultos mayores que viven en el centro de Talca, lugar donde se desarrollan las principales manifestaciones masivas. “A nosotros nos ha tocado atenderlos, preocuparnos por ellos, saber cómo están diariamente. Ya tenemos identificadas algunas casas donde están para prestarles apoyo sicológico y explicarles lo que está sucediendo afuera para que estén enterados y tengan la información correspondiente”, apunta Martínez.
Asimismo, en medio de los enfrentamientos entre Carabineros y manifestantes, es común ver a miembros de la Cruz Roja rociándole agua con bicarbonato a quienes se ven afectados por los gases lacrimógenos. “Eso se da cuando las personas se acercan a nosotros y nos solicitan atención, porque eso también le puede producir obstrucción aérea. No es que nosotros vayamos atendiendo a todos”, aclara el estudiante de Ingeniería Civil Industrial.

SEGURIDAD
Pero toda esta labor tiene sus riesgos. Los voluntarios se encuentran en pleno campo de batalla cuando se producen los disturbios, por lo que perfectamente se pueden ver afectados por balines y piedras, además de sufrir los efectos de las bombas lacrimógenas y del gas pimienta. Hasta ahora, no han tenido problemas mayores. Eso sí, a veces les cuesta desarrollar su labor debido a las aglomeraciones o tensiones que se producen cuando existen heridos.
“Nosotros nos preocupamos mucho por la seguridad de nuestros voluntarios, también para así poder prestar una atención de manera efectiva a las personas afectadas. Es por ello que hacemos un llamado a que nos den un espacio y nos permitan trabajar. Solo nos dedicamos a hacer una acción humanitaria y a prestar primeros auxilios, tanto físicos como sicológicos, y es donde la comunidad nos tiene que ayudar”, expresa Martínez.
En ese sentido, reconoce que “han habido momentos tensos donde se nos ha impedido, tanto de parte de manifestantes como de Carabineros, poder retirarnos de manera segura, pero es cuando nosotros conversamos con las partes. Nosotros no entramos en discusiones con nadie”.
Todos estos hechos los abordan de acuerdo a los siete principios fundamentales la institución (humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, carácter voluntario, unidad y universalidad) y a un marco de acceso seguro, que los provee de herramientas y formas de actuar en la calle para enfrentar diferentes situaciones.
“Por eso nosotros andamos con todo nuestro uniforme completo, con bandera o pendón en alto, donde se indique que en ese lugar está la Cruz Roja Chilena participando o prestando primeros auxilios”, describe Martínez.
En tanto, Abarza comenta que “más que lesiones, el gas pimienta ha afectado harto a los voluntarios… y a toda la gente que anda en la calle. El tema de las lacrimógenas y el gas pimienta ha dificultado un poco el trabajo, porque compromete harto la vía respiratoria. Andamos equipados con mascarillas y antiparras, pero no son infalibles”.
En ese sentido, recalcó que “hacemos un llamado, tanto al personal policial como a los manifestantes, a respetar el área donde está Cruz Roja, ya sea en las manifestaciones o en el Comité Regional, y a respetar la cuadra de la Uno Oriente con Cuatro Sur, porque por ahí circulan la ambulancia, los voluntarios y personal de emergencia, entonces para tratar de que esa vía esté despejada en el caso de tener que hacer alguna evacuación”.

CATARSIS
Un factor relevante es la salud mental de los propios voluntarios, quienes se ven expuestos a momentos de alta tensión durante todas las jornadas. “Es fuerte estar viendo la violencia que hay en las calles, de ambas partes. Nosotros estamos ahí y le vamos a prestar ayuda a cualquiera, pero los voluntarios igual tienen un desgaste emocional importante. Nosotros les damos un día libre o se quedan en el Comité, porque igual hay que cuidarlos… ya son varias semanas en las que llevamos haciendo lo mismo”, reconoce Abarza.
Rodríguez también es estudiante de Psicología, así que sabe de esta materia. “Por más que utilicemos el uniforme, también somos humanos; entonces, la exposición reiterativa y constante a situaciones de violencia, efectivamente tienen un cargo bastante pesado en nosotros y nos hemos visto afectados”, recalca el joven venezolano.
Por esta razón, después de cada actividad, se juntan a conversar. “Al momento de llegar y retornar a la sede, generalmente hacemos un proceso de catarsis grupal en donde nosotros nos agrupamos de acuerdo al grado de exposición que tuvimos a la violencia y comenzamos a abordar los temas que nos preocupan para tratar de minimizar el impacto de estas situaciones en la psiquis de los voluntarios, y así garantizar que los mismos puedan desenvolverse con normalidad y abordar desde un punto de vista constructivo la crisis social que Chile está pasando en estos momentos”, revela Rodríguez.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here