Hay que salir del paso como sea, incluso dándole a los retos y a recordar momentos únicos

Los peloteros maulinos ya no encuentran en qué matar el tiempo, porque la costumbre de tener que jugar mínimo su pichanga semanal era más que un panorama para estos muñecos, sino que un estilo de vida.

Algunos tienen talento de sobra, mientras que otros lo hacen por mejorar en algo, al no tener dedos para el piano. Ahí no hay nada que hacer, por eso, los que le toca esa situación, la hacen cortita y buena para tomar posición en la galería y sapear las mochas de su amada institución.

Durante esta época de pandemia, los futboleros han tenido que buscar la fórmula para mantenerse activos, por último, en el plano físico, pues en cuanto a la pelotita es más complejo, porque las canchas no están disponibles y las actividades están suspendidas por las autoridades sanitarias.

En sus hogares han tenido que ver cómo salir del paso, de esta pandemia que ha salido porfiada y que no se quiere ir. Primero fueron los desafíos de quién domina más un rollo de papel higiénico y ahora último se han viralizado las pruebas de flexiones, donde se han sumado varones y damas, siendo una forma de entretención que se ha masificado por las redes sociales, principal soporte en estos días de Covid-19.

Lo importante es que la buena onda continúa y que en definitiva el deporte les pueda servir como una fórmula de salir de esa rara cotidianidad. Son días de análisis, de sacar conclusiones y de mirar el futuro con optimismo, aunque la comunidad debe seguir cuidándose para ganarle este partido al Coronavirus.

RECORDAR
La misma pandemia ha servido para estar en familia, de querer lo que tenemos, además de tener momentos de echarle una repasadita a lo que ha pasado con antelación. Siempre es bueno recordar esos lindos instantes vividos en este deporte de multitudes.

El jueves 10 de diciembre de 2009, la “Biblia del fútbol amateur” hizo alusión de lo que fue una maratónica jornada de fútbol de la Asociación Viejos Crack de Talca, con la disputa de las definiciones en las liguillas.
La polvorienta cancha de tierra del Estadio Sur recibía por esos días esta definición en las diversas categorías. Por ende, hubo festejos y decepciones.

En 35 B, se midieron Purísima y Lautaro en la definición de la liguilla de consuelo, empatando 1-1 en el tiempo reglamentario, mientras que en el alargue los cabros del personaje mapuche ganaron finalmente por 4-1. En tanto, por el título, Villa La Florida se enfrentó con Torino, ocurriendo lo mismo que en el duelo antes mencionado, porque hubo tablas (1-1) y en el adicional se impuso Torino por 3-1.

En el tercer y cuarto cotejo, entraron a la cancha los tatas de 50 cachos, quienes aún estaban jugando la liguilla, quedando paño que cortar a diferencia de las otras series.

Por su parte, el plato de fondo era para la categoría 35 A. José Dionisio Astaburuaga y Atlético Prado habían igualado en puntaje de la liguilla por el título. Fue un partido que se jugó a todo ritmo, con mucha pierna fuerte y expulsiones.

Luis Purches abrió la cuenta en la segunda parte (15’) para los verdeamarillos y Julio Canales se encargó de igualar el marcador desde el punto del penal para los del barrio norte. Como en el tiempo suplementario no se hicieron daño, los penales definió al monarca, siendo el Prado el ganador desde los 12 pasos por 4-3.
Otra jornada memorable de fútbol que es recordada por Pasión Deportiva…

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