Fundación “Amigos de Jesús”: Una mano amiga ante la discapacidad

La organización sin fines de lucro que ha logrado brindar un espacio de acogida a niños, niñas, jóvenes y adultos con discapacidad, hoy más que nunca requiere la ayuda de quienes desinteresadamente puedan aportar su granito de arena a esta causa, la cual no ha escapado de la crisis sanitaria que afecta al país

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26 de mayo de 2020
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Ser un referente de un modelo de acogida para personas con discapacidad y sus familias, a fin de involucrar activamente a la sociedad, es el principal objetivo de la fundación Amigos de Jesús.

“Esperanza” es la palabra que mejor define a la fundación que, desde hace más de 15 años, brinda alojo y apoyo a quienes nacieron con alguna discapacidad y que no contaban con los recursos necesarios para su cuidado. Un sueño que gracias a la perseverancia de doña Gladys Hortensia Ramírez Gómez, “la Popa”, se convirtió en realidad.

Bondad, solidaridad, compromiso y “mucha fe”, son los pilares para su fundadora, quien pese a las circunstancias que ha tenido que atravesar durante años, sigue firme con sus proyectos: una casa de acogida ubicada en Cerro Navia, en Santiago, y un hogar en la comuna de Sagrada Familia, en la provincia de Curicó.

Este último recinto, denominado “Hogar María Ester”, alberga desde 2010 a los jóvenes con discapacidades más severas. Es allí donde el abrigo y techo se vuelve indispensable para quienes un día vagaban sin esperanza y en situación de pobreza, pero que actualmente necesitan colaboradores solidarios.

HISTORIA

La llegada de su hija Camila le cambió la vida a Gladys. Al verla nacer con “osteogénesis imperfecta o síndrome de niña de cristal”, tuvo que instruirse sobre los cuidados que ella requería. Condición que afrontó con amor y valentía, conociendo las necesidades de diversas familias que, como ella, vivían situaciones similares.

“Nací y crecí en Sagrada Familia, en Curicó; luego me fui a vivir a Cerro Navia, en Santiago, donde nació mi hija. Con el tiempo conocí al padre, Mariano Puga, y la comunidad cristiana Oscar Romero, quienes me inculcaron el amor profundo de Dios. Fue allí donde pude conocer las buenas nuevas de Jesús, a través de la discapacidad y vulnerabilidad”, reveló.

Gladys recuerda con alegría toda la ayuda que recibió para el tratamiento de Camila y, en agradecimiento, comenzó su deseo de crear esta fundación.

Una toalla blanca y una olla de aluminio era lo único que pedía para emprender este sueño, instrumentos con los que podía “bañar a los pacientes y darles de comer”. La toalla representaba la pureza de sus corazones y el abrigo para protegerlos, y la olla brillante para tratarlos con dignidad.  No pasó mucho tiempo para que las peticiones de Gladys fueran escuchadas, tras una cadena de préstamos y colaboraciones, pudo materializar esta meta.

“El primer joven que recibimos era de Yumbel y lo abandonaron en mi casa de Santiago; luego, me avisaron que había un joven abandonado en Gran Avenida. Yo necesitaba a alguien que pudiera cuidar de ellos y tratarlos con amor, por lo que le pedí a mis hermanas de Curicó que trabajaran conmigo”, relató.

La fundación invita a quienes deseen colaborar con esta causa a contactarse mediante el correo: contacto@amigosdejesus.cl y en la página web: www.amigosdejesus.cl

REDES DE AYUDA

La generosidad de las personas no se hizo esperar. Poco a poco se fueron sumando a esta iniciativa, aportando su “granito de arena”, colaboración que les ha permitido subsistir todos estos años. El equipo de Mujer Impacta también ha sido “importantísimo”, según relató Gladys, por cuanto ha visibilizado el trabajo.

El apoyo no ha sido solo monetario, por cuanto, el aporte de su familia ha sido fundamental. “Mis hijos y mi esposo aceptan y asumen mi entrega, me apoyan 100% y están siempre dispuestos a ayudarme con lo que necesito. Dos de mis hijos trabajan conmigo, Oscar Ignacio. desde que nació la fundación, y Soledad se sumó un poco después. Y el Hogar en Curicó es llevado por mi hermana”, detalló.

“Ayer nos dejó nuestro querido Jorge, hoy descansa en los brazos amorosos de Dios. Como equipo nos quedamos con la linda sensación de todos estos años que le entregamos y recibimos tanto amor”.

 FALTA DE RECURSOS

Pese a las colaboraciones, la fundación no ha logrado escapar de la crisis sanitaria que atraviesa el país. “La ausencia de recursos económicos cada vez es más grande”, dice Gladys, situación que los mantiene preocupados.

“Nuestros jóvenes son parte de la población más vulnerable a la infección y no tenemos los medios para aumentar el equipo de trabajo. Actualmente, tenemos ocho cuidadoras y debemos llegar a 12 para velar por el bienestar. También estamos con un déficit de los insumos de protección, por lo cual, requerimos con urgencia recursos económicos, especialmente, para el hogar de Curicó”, enfatizó.

Pagar la nómina de esos cuatro trabajadores es la prioridad, por lo cual, hizo un llamado a quienes puedan brindarles ayuda en momentos de fragilidad.  “Lo primero es la parte económica, pero también pueden colaborar aportando con el gas de cada mes, con alimentos, con asistencia profesional de médicos, psicólogos o terapeutas. Cada uno sabe cuál puede ser su mejor aporte”, puntualizó.

Hacer de los hogares espacios más amplios, es otra de las metas pendientes. De esta manera, podrían contar con más espacios para incrementar sus terapias y, a la vez, crear más habitaciones para recibir a los participantes que desean formar parte de este solidario equipo. “Invito a los empresarios de la región a que se acerquen al hogar, para que vean que nuestra labor no es solo protegerlos, sino darles la dignidad que se merecen”, recalcó.

CONTACTO: 

Correo: contacto@amigosdejesus.cl

Página web: www.amigosdejesus.cl

“En estos momentos de incertidumbre y fragilidad, no nos olvidemos que el amor y la generosidad ayudan a reconstruir el corazón de quien lo necesita”.

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