Fijar precios de la canasta básica provocaría desequilibrio en la economía

Para el académico de la Escuela de Auditoría de la UCM, sede Curicó, Axel Ovalle, serían más los efectos negativos que positivos, donde el desabastecimiento y el “mercado negro” serían los protagonistas

El panorama económico es complejo debido a la pandemia por Covid-19. Se estima que los efectos negativos se extenderán por más de un año, lo que no solo trae incertidumbre para los empresarios y microempresarios, sino también para las miles de personas que ya se han acogido a los seguros de cesantía y se encuentran en total incertidumbre.

El Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) presentó una contracción peor a la estimada para el mes de abril, con una disminución de un 14,1%. Según el académico de la Escuela de Auditoría de la Universidad Católica del Maule (UCM), Axel Ovalle, el panorama no será positivo durante los próximos meses.

“Estimo que la economía se contraerá durante el segundo trimestre cerca de un 18%, debido principalmente al aumento de las medidas de confinamiento en Santiago. Respecto al Producto Interno Bruto (PIB) es muy probable que caiga este año cerca de un 8%”, comentó.

A estos desalentadores indicadores se suma que un cuarto de las empresas del sector comercio declaró estar en crisis financiera, mientras que el turismo disminuyó en un 90% su actividad estos últimos meses. En tanto, la venta de combustibles presentó una baja en más de un 75%. En palabras del experto UCM, “A todas luces es un problema económico que se agudizará en el futuro”, puntualizó.

DESEMPLEO Y CANASTA BÁSICA
El debate también ha alcanzado al precio de los productos básicos que conforman una canasta familiar, que han registrado alzas considerables durante los últimos meses. Por ello, cada día son más las voces que surgen respecto de si es posible fijar los precios de estos productos, para evitar que las familias -en situación de crisis económica- terminen pagando mucho más.

Sobre esta posibilidad, Axel Ovalle dijo que “siempre es posible fijar precios. Sin embargo, habría que preguntarse si es justo hacerlo en una economía de libre mercado como la chilena. Por otro lado, habría que crear una estrategia para poder cumplir con esta supuesta fijación. Para quien compra probablemente sea una medida que ayude a su bolsillo, pero para quien vende de seguro significará un problema”.

Según detalló, el precio fijado no necesariamente cubrirá los costos de producción de los productos, lo que podría desencadenar desabastecimiento en el mercado oficial, surgiendo entonces un mercado paralelo, es decir, el “mercado negro”, donde los artículos podrían ser transados a precios incluso, mucho más elevados.

“Ahora bien, una medida que sirve para controlar que el precio fijado sea respetado, es que el gobierno tenga la capacidad de ofrecer dichos productos al precio establecido, y es sabido que el gobierno no es una buena empresa productiva”, advirtió el académico de la UCM.

EFECTOS ECONÓMICOS
Si lo que se quiere es beneficiar a los consumidores, el precio fijado estaría por debajo del precio de mercado. La principal problemática de esta medida sería que se provocará que la cantidad que se quiera comprar sea superior a la cantidad que produzca por ese precio, generando escasez de productos, puntualizó Axel Ovalle

“Por otro lado, un precio bajo desmotiva la producción de bienes y servicios, lo que unido a las condiciones de un mercado actual contraído y con pocas posibilidades de una pronta recuperación, desencadenará el cierre de empresas con el consabido circulo vicioso que ello conlleva, como lo es el aumento del desempleo, disminución de los niveles salariales, menos posibilidades de comprar bienes, entre otras consecuencias negativas. No hay que olvidar que, en una economía de libre mercado, el precio tiene la cualidad de igualar la oferta con la demanda, equilibrio que sería alterado por una eventual fijación de precios”, argumentó.

ECONOMÍA A FLOTE
Consultado sobre qué otras medidas podrían tomarse respecto de la crisis que se vive, Axel Ovalle indicó que “yo creo que el gobierno aún no agota sus recursos en pos del beneficio de las familias más necesitadas. Estimo que aún hay ahorros que podrían utilizarse”.

“Lo que requiere el mercado hoy es liquidez, dinero que permita realizar transacciones y mantener a flote la economía. En este aspecto, y pensando en las pequeñas empresas y la clase media, el gobierno ha hecho lo suyo, pero la banca aún está al debe, pues no se entregan los créditos necesarios debido al aumento del riesgo de las empresas y personas”, añadió.

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