Figuras del folclor amateur: Rudecindo “Cabo” Palma

publicado por

Avatar
17 de febrero de 2020
221

Como buen cabro chico, piola y en la suya, el personaje de esta semana a sus 15 años salió a darse su vueltongo en cleta y llegó a la cancha del Deportivo Español (antiguo elenco talquino), en el sector de la Población Diego Portales, donde Rudecindo del Carmen Palma Aravena pudo observar a los juveniles de Rangers amateur sin pensar que años después, en 1957, sería el presidente.

Estando en el Ejército, habitualmente un oficial integraba un cargo en el directorio con la finalidad de reorganizar a Rangers amateur, que no se estaba presentando en la competencia de la División de honor amateur (Divha). Y ahí surgió el nombre de este pelotero que de a poco se fue impregnando de esta redonda emoción con ya avanzada edad, pero nunca es tarde para darle a la de cuero. Como cabo del Ejército asumió este desafío.

MOMENTO
Por eso, se pegó el alcachofazo y habló con Liborio Velásquez con la idea de renovar las ganar y reencantar a jugadores que no fueron considerados para ser parte de la Divha.

Las no presentaciones fueron la gota que rebalsó el vaso, por eso hizo la media pega de ir casa por casa a engrupirse a cada uno de esos elementos que se sentían poco considerados, incluso los hacía firmar un papel para asegurar el chancho. “Me acuerdo que me di el tiempo de ir a buscar a cada uno de los futbolistas que estaban sin jugar para comprometerlos y sumarlos a las prácticas”, dijo este talquino de 84 años (21 de noviembre de 1935).

Al poco andar, decidieron iniciar un camino, pero con otro nombre, fue donde nació el Club Liborio Velásquez, siendo el presidente el “Cabo” Palma, como lo terminaron llamando todos. Sumado a eso, participó en la fundación de la Liga Andaba y, de igual forma, fue timonel cerca de una década, así que estaba metidito por todos lados en esta cosiaca.

“Uno al final se pone fanático. Para competir en alguna parte tenía que existir una organización que guiara todo. Después de no saber nada de fútbol y de no meterme mucho cuando cabro, fui dirigente y me gustaba estar en todas”, recordó el padre de cinco hijos junto a su señora Elba Bernal.

Anécdota: “Me invitó don Manuel Amaro (ex jugador profesional y de Comercio) a ver un partido de Atlético Comercio. Lo que acepté y apostamos una rajada en la cancha. La apuesta consistía en que no hubiera ningún jugador mal inscrito en la serie de los comerciantes. Fuimos al encuentro y al llegar le manifesté que él había perdido, porque el central había jugado en Regimiento sin pedir el permiso correspondiente, así que de inmediato le dije ‘parte nomás a rajarte, porque perdiste’”. (Risas).


PEGA

La pega de los directivos del fútbol amateur es más que valorable. Los que aman esta pasión de multitudes saben lo importante que son estas personas a la hora de sacar adelante la tarea, la de estar pendiente de absolutamente todo.

Uno de esos personajes que dieron la vida por esta actividad es Rudecindo Palma, quien es de esos directivos que se extrañan y que son un ejemplo para las nuevas generaciones. Se trata de un hombre que vivió por y para el fútbol. Siempre pensó en poder formar y darle todas las comodidades a los jóvenes con la idea de que se vayan formando y conociendo más del balompié. Dentro de los jugadores que destacaron mientras fue presidente de Rangers cadetes está Juan Covarrubias, Nicolás Peric, Carlos Garrido, Eduardo Pinto y Boris González, entre otros, quienes se identificaron con estos colores.

En tanto, en la dirigencia trabajó con Juan González, Guillermo Villagra, Adalberto Delpico, Adrián Tapia y Manuel González. Palma era activo y estaba ahí, donde las papas queman, marcando presencia en cada práctica del Rojinegro en las divisiones menores.

Tanto le gustaba el peloteo que también fue fundador del Club Regimiento, donde la hizo de oro junto a Rolando Salgado. Es decir, se movía en distintos frentes y de buena forma. Hasta se pegó sus pichangas defendiendo este elenco. Consultado por esas actuaciones en el rectángulo de juego, dijo: “Fue solamente en algunas ocasiones, normalmente jugaba al arco, si era necesario, pero también me tocó jugar arriba. Así era esto, cuando había que hacerlo, asumía el desafío”.

El aporte que ha realizado es más que significativo y eso queda demostrado con el cariño que le entregan los peloteros que fueron dirigidos, aunque ahora ya está prácticamente retirado. “Hace 33 años que estoy fuera del mapa, pero igual soy socio del Liborio. No participo mucho para darle la oportunidad a otros directivos”.

En la actualidad, trabaja en el local Frutas “El Pato”, ubicado en la 5 Oriente, entre 1 Sur y 1 Norte, donde día a día le pone color y atiende a sus caseros con los que conversa de las tallas y anécdotas que vivió durante su pasada en el fútbol.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here