Evitemos las presuntas desgracias

La pérdida o extravío de nuestros seres queridos debe ser de los eventos más estresantes y angustiantes por los que podemos pasar, es por esto que este tipo de situaciones representa en la actualidad uno de los más relevantes hechos a investigar por la PDI. La Presunta Desgracia es el término legal para definir los hechos descritos en el párrafo anterior, pero de igual forma es necesario precisar algunos conceptos, como por ejemplo que la pérdida puede ser temporal o permanente, donde se desconoce el paradero y se presume una desgracia.

El análisis realizado por la PDI, en torno a las variables relacionadas con las Presuntas Desgracias nos permite identificar aspectos relevantes, como lo es el hecho de que en el periodo estival es cuando aumentan este tipo de denuncias, especialmente por desaparición de niños y jóvenes. En nuestra región es una realidad palpable, ya que se posiciona como la segunda con mayor cantidad de denuncias, sólo superados por la Región Metropolitana, por lo que se torna relevante observar sus principales causas.

Hasta los 8 años, las principales causas son el extravío en lugares de mayores afluencias (playas, centros comerciales, eventos masivos, etc.) y los desacuerdos en los tiempos relacionados con la tuición de los hijos (mayor tiempo de permanencia con uno de los padres, conforme a lo estipulado por el Tribunal de Familia). Por otra parte, hasta los 17 años, se aprecia el abandono voluntario del hogar (por diversión, desacuerdo con los padres, embarazo precoz, violencia intrafamiliar, etc.); el escape de Hogares de Menores y también por los vicios, drogas, alcohol e incluso las malas influencias.

Conforme a lo anterior, es interés de la PDI que la comunidad maneje información y consejos para evitar las Presuntas Desgracias, como por ejemplo: tener claridad de la vestimenta y apariencia de los menores en lugares de alta afluencia (una buena medida es fotografiar a los menores en este tipo de eventos); nunca perder de vista a los menores (los menores por naturaleza son curiosos y no mantienen una percepción del entorno como los adultos); enseñar a nuestros hijos su dirección y números de teléfonos (anotar dichos datos en accesorios o vestimenta es una buena medida); instruir a nuestros hijos respecto a cómo deben actuar en caso de extravío (quedarse en el lugar y buscar personal de seguridad es lo ideal).

Respecto a los adolescentes, es más complejo porque generalmente es una decisión consiente, intencionada, por lo que la mejor medida que podemos tomar como padres es mantener una comunicación fluida con nuestros hijos, para conocer sus situaciones y eventos que los aquejan, entendiendo que la adolescencia es una etapa compleja y confusa, siendo la familia la principal entidad contenedora y conductora de éstos.

Por último, la PDI hace un llamado a la comunidad a realizar oportunamente las denuncias por Presunta Desgracia, ya que cada minuto es valioso para encontrar a nuestros seres queridos, no existiendo algún periodo de tiempo necesario para realizarla; si usted estima que a alguien de su entorno pudo haberle ocurrido una desgracia, acérquese a su unidad policial más cercana, donde se le prestará la ayuda necesaria.

Comisario Iván Ortiz Salgado
Brigada de Homicidios (BH)
PDI Talca

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