Ética Cívica III

¿Qué pueden hacer los filósofos cuando una norma se pone en cuestión?
Enfocarse en el procedimiento que tengan para determinar si la norma es justa, en función del imperativo categórico del que habla Kant.

En efecto, Adela Cortina, cree que lo bueno de esta Ética Cívica es que no les quita el protagonismo a los ciudadanos, ni le quita el protagonismo al mundo de la vida, ni le quita el protagonismo a la sociedad civil; las normas la vida moral están en la vida de las sociedades que son diversas cuando recurre la sociedad a la ética.

Y en ese sentido la ética del discurso, después de todo el discurso, de la acción comunicativa, puede decir que una norma es justa cuando todos los afectados por ella, están dispuestos a darle su consentimiento, después de un diálogo celebrado en condiciones de simetría.

Por tanto, en primer lugar, no son los expertos los que tienen que dedicarse a las normas. No son los filósofos porque los filósofos no asumen el protagonismo; el filósofo dice cuál es el procedimiento…

En segundo lugar, tampoco son los expertos pues justamente es la única ética tal vez que dice que son los afectados, y no los representantes, porque normalmente en esta vida los que dialogan y los que hacen discursos son los representantes pero a los afectados no se les escucha jamás, y lo que él dice la ética el discurso es que no tienen que ser los filósofos quienes dictaminen si la norma es o no justa; y que no tienen que ser tampoco los expertos pues ellos tienen que asesorar -y para eso están también las universidades- para que al final los ciudadanos decidan si la norma les parece o no correcta.

Es la ética del discurso lo que plantea es que son los afectados quienes tienen que discutir sobre si la norma les parece o no correcta, con lo cual lo que está estableciendo un marco de justicia, no resolviendo todos los problemas morales.
Una sociedad será justa cuando se dé cuenta de que las normas de esa sociedad serán a su vez justas; y las tendremos por justas cuando todos los afectados por ella puedan celebrar diálogos en condiciones de simetría y decidir que la norma, es justa

Como hoy en día la sociedad son globales, y la globalidad lo es para lo bueno y para lo malo, también tenemos que decir que las normas tendrían que ser justas e injustas teniendo en cuenta a todos los afectados.

Ejemplo: de las normas ecológicas tendrían que tener en cuenta a todos los afectados y no solo a las que se reúnen, y además a las generaciones futuras que están muy afectadas por el planeta que les vamos a dejar.

Entonces, la cuestión es que son los afectados los que interactúan con horizontalidad de poder en la polis, verificando la justicia o no de una norma, no los expertos no los filósofos, no los representantes.
Continuará…

Jorge Navarrete Bustamante
Director Magister en Políticas Publicas. FEN. Universidad de Talca.

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