“En Nueva Zelanda lo estamos superando, pero me preocupa mucho el actuar de la gente en Chile”

Constanza Troncoso Almuna tiene 17 años y participa en un programa de intercambio estudiantil del Rotary International, como estudiante del Colegio Montessori, de Talca. Desde su experiencia relata cómo se está viviendo la pandemia en este país del hemisferio norte.

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13 de abril de 2020
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Constanza Troncoso junto a otros jóvenes de intercambio estudiantil de distintos países.

Con sus 17 años, Constanza Troncoso Almuna reside desde el 26 de enero pasado en Nueva Zelanda, país al cual viajó como partícipe de un programa de intercambio estudiantil del Rotary Club Internacional y el Club Talca Oriente, en su calidad de estudiante de enseñanza media del Colegio Montessori de Talca.
En esa condición, está viviendo la pandemia en ese país del hemisferio norte, donde los resultados son muy alentadores, por la reducida expansión del virus y de personas fallecidas. La joven talquina tiene programado regresar en enero del 2021 a su hogar, en Talca. Con permiso de sus padres relató su experiencia a Diario El Centro.

¿Cuál es la sensación que vive la población en torno al Coronavirus?
“Al inicio la gente estaba angustiada, producto de la ignorancia en torno al virus. Se desconocía el futuro que íbamos a tener y cómo los ciudadanos de Nueva Zelanda lo enfrentarían.
Aquí las clases se inician en enero, así que muy rápido nos informaron lo que podría pasar y comenzaron, de inmediato, a programar las medidas de seguridad y las clases vía online.
Nuestros profesores nos orientaron muy bien en torno a la pandemia y cuál podrías ser sus efectos, a corto y largo plazo. Eso llevó a que la gente no sólo tomara conciencia en sus casas, sino que –principalmente- en los colegios”.

¿De qué manera ha respondido la ciudadanía a las medidas preventivas decretadas por el gobierno?
“Estoy muy sorprendida de la responsabilidad de la gente, adultos y jóvenes. Voluntariamente comenzaron -en forma inmediata- a tomar diversas precauciones sin esperar que el Gobierno les impusiera algo, a diferencia de lo que he visto que está corriendo en Chile, donde la gente aún no ha tomado conciencia de lo grave de esta situación y, quizás, está a la espera de un último llamado de alerta, pero eso podría ser ya muy tarde.

Aquí no ha existido toque de queda o restricciones horarias. Es que la ciudadanía se aisló voluntariamente. Sólo un ejemplo: la distancia entre las personas no es un metro, sino dos metros. Y créanme que se cumple a cabalidad, porque la gente es muy respetuosa y solidaria en torno aquello.
Es sorprendente ver que todos respetaban estas medidas, incluso antes de que se dispusiera el cierre de colegios, tiendas comerciales y de algunas calles. Además, el Gobierno insistió en el llamado a no desesperarse por la posible falta de abastecimiento.

Esta es una isla, pero a pesar de aquello, ya tenían todo previsto para enfrentar lo que se venía en torno a posibles necesidades. En materia de educación, el Estado realizó una encuesta en cada colegio para saber cuántos estudiantes no contaban con computador, y a ellos se les entregó uno para seguir con los estudios en la casa.

En materia sanitaria ¿Cuál es la información que tienen las personas allá frente a la labor de los centros de salud y tratamientos que reciben las personas contagiadas por Covid-19?
“El nivel de fase cuatro aquí se dispuso apenas hubo ocho casos confirmados en todo el país. Aquello permitió el cierre de fronteras y otra serie de medidas, como el desplazamiento de sólo una persona por familia para ingresar a sitios de mayor concentración de gente, como los supermercados.

Se cerraron todos los centros educacionales cuando apareció el primer caso -el 28 de febrero- y hasta hoy sólo van mil 330 personas contagiadas y sólo dos fallecidas en todo el país, a diferencia de Chile, donde lamentablemente ya van más de 70 personas muertas.

Sobre el trabajo de los centros de salud, es muy similar a Chile. Todos los días, desde el Ministerio de Salud, se informa del estado de avance de la pandemia”.

¿El abastecimiento de alimentación y artículos de primera necesidad está asegurado para toda la población y de qué forma se está realizando su distribución?
“La ciudad donde yo vivo que es Wakatane y está ubicada a cuatro horas de la segunda ciudad más grande del país, que es Auckland. Aquí el abastecimiento ha sido normal. No hemos visto la falta de insumos en las tiendas o supermercados. Y es que, tal como lo señalé, la Primera Ministra del país, Jacinda Ardern, desde el primer minuto hizo un llamado a la población a no desesperarse, ya que estaba asegurado el abastecimiento”.

Al estar lejos de casa enfrentando la pandemia ¿cómo lo sientes en lo personal?
“Por un lado, ha sido algo estresante viendo lo que está ocurriendo en mi país y, sobre todo, en Talca, donde se registró el primer caso. Mi familia y amigos están ahí y la verdad es que me asusté cuando, a miles de kilómetros de distancia, supe que el primer caso en Chile era en mi ciudad.
Sé que ellos están tomando todas las medidas, pero no puedo dejar de estar preocupada, pensando en todos los kilómetros que nos separan, más sabiendo que las fronteras están cerradas y, ante una emergencia, sería difícil poder viajar rápidamente.

Sé que aquí en Nueva Zelanda lo estamos superando, pero me preocupa mucho el actuar de la gente en Chile, y es que son muchas las personas que hoy están cumpliendo las medidas dispuestas, pero aún son muchas otras las que actúan irresponsablemente, poniendo en riesgo su vida y, lo que es peor, la vida de muchos otras más. Recuerden que nadie está inmune al virus”.

¿Qué han dicho las autoridades respecto al exitoso control que han tenido de la enfermedad y cuál es la proyección que esperan de los futuros contagios?
“Aquí no han hablado de éxito, ni mucho menos. La Primera Ministra hace unos días señaló que se intensificarían aún más las medidas, con el fin de no sólo controlar la pandemia, sino que erradicarla para siempre, ya que dijo que aún nadie está a salvo.

Se ha valorado mucho el control en las fronteras y las medidas de autocuidado que la propia ciudadanía tomó. Incluso son muy mal visto los pocos casos de a reuniones de personas, y es la propia gente la que denuncia esto a la policía, algo que quizás para nosotros puede ser una exageración, pero aquí la misma gente exige respetar. No hay dobles miradas en torno a eso”.

Según puedes ver en las noticias o lo que te cuentan tus familiares respecto a lo que pasa en Talca y en Chile ¿cuál es tu reflexión o las diferencias en la forma en que la ciudadanía de ambos países ha enfrentado esta pandemia?
“Cada día me informo de lo que ocurre en mi país y, lamentablemente, me doy cuenta que aún existe mucha gente que no quiere entender que este virus es mortal, no es un simple resfrío. Me encantaría poder transmitirles cómo es la cultura de Nueva Zelanda. Aquí el respeto es primordial, no sólo por causa de esta pandemia, sino que en el diario vivir. Creo que ello ha sido fundamental para lo que está viviendo hoy este país en torno al control de la enfermedad. De aquello tenemos mucho que aprender”.

¿Cuál es tu sensación al conocer que los casos se han reducido al mínimo en ese país y que podrían quizás prontamente salir de la cuarentena?
“Cómo señalé, esto aún no ha terminado, pero da una gran tranquilidad saber que los casos no han aumentado y que incluso van a la baja. Sin duda todo aquello podría permitirme -antes de lo pensado- salir de la cuarentena y seguir disfrutando del intercambio en este hermoso país y su cultura Maori, todo ello, gracias a Rotary Internacional y el Club Talca Oriente”.

¿Qué consejos le darías a los chilenos y talquinos respecto a cómo actuar frente a esta pandemia y qué lecciones podemos sacar como sociedad global?
“Una de las cosas que me ha llamado mucho la atención es que aquí se dispuso, casi en forma inmediata, el cierre de las calles más transitadas, de los estacionamientos de centros comerciales y zonas turísticas a orillas de la playa, que es donde yo vivo. Ello ha permito que la gente no venga a estos lugares, donde hace unas semanas se reunían miles de personas.

Por último, la gente debe entender que estamos frente una situación de vida o muerte y, desde acá, a miles de kilómetros de distancia, le hago un llamado principalmente a los jóvenes como yo, para potenciar la solidaridad entre todos, esa que tantas veces hemos demostrado en las tragedias que han afectado a nuestro querido país. Sólo así podremos evitar perder a alguien de nuestra familia o amigos”.

1 Comentario

  1. Muy buena la entrevista, es una mirada de como una sociedad mas empática y madura se prepara de buena manera para hacer frente a la pandemia.
    Distinto es el caso del periodista o el de la redacción de la nota. Faltan unas pequeñas clases de geografía, o tener mas interés del país a tratar, Nueva Zelanda está en el Hemisferio Sur no el Norte.

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