El Pehuenche como palanca de desarrollo

Es decir, están todas las condiciones para que, una vez que Chile decida su futuro político y retome el crecimiento, el factor Pehuenche sea una carta estratégica.

Más allá de constituir un evento tradicional que permite exponer lo mejor de la cultura y tradiciones de Chile y Argentina, el denominado “Abrazo del Pehuenche” tiene ahora un nuevo perfil, en particular, luego que la ruta internacional CH-115 quedó terminada y se autorizó el tránsito de camiones en ambos sentidos.

En todo caso, las economías de ambos países se encuentran en condiciones muy distintas. Por el lado chileno, los sectores productivos siguen soportando el impacto de la crisis social, política y de orden púbico desatada a partir de octubre del año pasado, con cifras que demuestran índices de recuperación.

Por su parte, Argentina –con un nuevo gobierno en ejercicio- se encuentra en proceso de estabilizar y relanzar su economía, luego de renegociar deudas y recurrir al proteccionismo, en cierta medida, para estimular el gasto interno. Así ocurre con el turismo, donde se aplica un impuesto especial a quienes salen del país.

Así contar con una ruta de alto estándar que, además, está cercana a puertos importantes en Chile, con acceso al Pacífico y, desde allí, a los mercados asiáticos, constituye una clara fortaleza para dos regiones y naciones que quieren ofrecer alternativas a sus pares del continente, en especial, a las economías de Brasil y Paraguay.

Las oportunidades que otorga esta ruta para el comercio internacional, en particular, para todo el Cono Sur, son únicas en el continente. Pero no es sólo para el paso de camiones, sino que también para dar soporte al comercio internacional en cuanto a logística y puntos de apoyo en el transporte de mercaderías.

En el caso del turismo, existen importantes proyectos unificados entre el Maule y Malargüe, ya que ambas regiones pueden complementar sus ofertas y configurar paquetes turísticos atractivos, especialmente, para el turista brasileño. No muchas regiones del mundo pueden ofrecer cordillera, valle y mar a cortas distancias.

Con toda esta perspectiva, la conmemoración anual del encuentro binacional en el Pehuenche no puede pasar al olvido, porque su impacto depende justamente de la difusión y la iniciativa que pongan ambas regiones. Los planes de desarrollo tienen que considerar este perfil al momento de decidir la inversión pública.

La estrategia de desarrollo del Maule debe tener al paso Pehuenche como uno de sus puntales. Se trata de una carta relevante para el sector privado y público, más aún, cuando en la institucionalidad pública regional existen facilidades para realizar trámites de exportación, con una oficina local de Aduanas que funciona en Talca.

Es decir, están todas las condiciones para que, una vez que Chile decida su futuro político y retome el crecimiento, el factor Pehuenche sea una carta estratégica cuando se hable de mercados para industrias como el turismo, infraestructura y transporte. La conexión terrestre otorga justamente estas oportunidades a las naciones.

De esta forma, queda claro que el Pehuenche seguirá siendo un factor de unidad y paz entre Chile y Argentina, pero más allá de actos simbólicos, también constituye un factor central en el desarrollo y crecimiento de ambas naciones y regiones fronterizas. Así lo vieron quienes impulsaron este proyecto desde un inicio.

Dejar comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here

Diario el Centro se reserva el derecho de editar, eliminar y/o modificar comentarios, que esten en contra de las políticas de nuestra empresa