El general curicano que acompañó a Allende en La Moneda

José María Sepúlveda Galindo, director general de Carabineros de Chile, acompañó al presidente constitucional en sus últimos momentos en el Palacio de La Moneda, leal al gobierno de la Unidad Popular, siendo destituido en ese mismo momento por los golpistas

En el contexto de las movilizaciones que pasarán a la historia, es imposible no recordar diversos acontecimientos que estremecieron a Chile, como lo fue el fatídico 11 de septiembre de 1973, con el alzamiento de las FF.AA. en contra del gobierno de la Unidad Popular, dirigido por el socialista Salvador Allende Gossens, quién con su muerte marcaba el dramático fin de su gobierno y de la democracia en Chile.

A diferencia de lo que cuenta la historia oficial, no todos los miembros de las FF.AA., estuvieron de acuerdo con el alzamiento castrense. Algunos generales del Ejército, dados de baja o muertos en extrañas circunstancias, al igual que conscriptos, oficiales y almirantes, fueron destituidos y neutralizados por los golpistas, quienes de mucho antes habían detectado a los uniformados constitucionalistas y/o simpatizantes con el gobierno de la Unidad Popular.

Así, por ejemplo, se abortó un plan de rebelión en la Marina, donde se culpó al Partido Socialista y al MIR de haber “infiltrado” esa rama de las Fuerzas Armadas, cuyos líderes, el médico Miguel Enríquez (MIR) y el abogado Carlos Altamirano (PS), tenían orden de detención desde agosto de 1973.

Sin embargo, ese día martes 11 de septiembre, el presidente Allende llegó temprano a La Moneda, pensando que se podía resistir y revertir la situación. Lo acompañaba su guardia personal, GAP, algunos funcionarios y asesores, más algunos militantes y asesores, además de la guardia de Carabineros y policías de Investigaciones, y algunos altos oficiales como el director general de Carabineros, el general José María Sepúlveda Galindo, quién le era totalmente leal al Presidente Allende, motivo por lo que sufrió un “golpe” en la institución siendo destituido y reemplazado por el general César Mendoza Durán, el mismo que es fustigado cómo “general rastrero” en el último discurso del Presidente Salvador Allende.

RAÍCES CURICANAS E HIJO ILUSTRE
José María Sepúlveda Galindo nació el 27 de agosto de 1917 en el seno de una antigua familia curicana. En 1936 ingresó a la Escuela de Oficiales de Carabineros de Chile, donde tuvo una destacada carrera profesional, premiada con diversos ascensos y misiones, incluidas en el extranjero. En 1965 es nombrado director de la Escuela de Carabineros. En 1967 asciende al grado de general. En 1970 es nombrado director general de Carabineros de Chile por sus notables características profesionales, destacando además por ser un gran constitucionalista.

En 1971 es declarado por el municipio curicano como “Hijo Ilustre” de Curicó, en una masiva ceremonia pública. Se le suman otras distinciones, como la “Orden del Mérito de la Guardia Civil del Perú”, por su contribución al hermanamiento de Chile y Perú.

GABINETE CÍVICO–MILITAR
Dada la gravedad social y política que presentaba el país, el Presidente Allende convoca un gabinete de gobierno cívico-militar para tratar de normalizar la situación de Chile, con mayores garantías e imparcialidad en las funciones públicas, siendo ministros varios integrantes de las FF.AA.

En 1972, el director general de Carabineros, José María Sepúlveda Galindo, jura ante el mandatario en una reunión colmada de camarógrafos, reporteros y periodistas como ministro de Salud del Gobierno de la Unidad Popular, además de asumir otras funciones públicas de carácter gubernamental.

Por ello el golpe militar lo sitúa junto al Presidente, siéndole totalmente leal, por lo que es destituido, apresado y castigado por los golpistas, quienes, además, lo dan de baja. En esas circunstancias el general José María Sepúlveda se radica con su familia definitivamente en Santiago, falleciendo en 1988, a los 71 años de edad, alejado de la institución a la que siempre quiso y la que, contra su deseo y voluntad, participó en el golpe militar de 1973, en la junta militar de gobierno y en la feroz represión a miles de chilenos.

OLVIDO Y MODESTO HOMENAJE
El gesto valiente, fiel a las leyes y a la Constitución, al General Sepúlveda Galindo le valió la persecución y el olvido y en su propia institución. Que sepamos, nadie lo ha reivindicado ni honrosamente homenajeado, por su firme actitud ante la felonía y la traición, y luego el sistema que a sangre y fuego se impuso en Chile y del que hasta hoy sufrimos las secuelas. Ni en la institución en la que fielmente sirvió, ni en el mundo civil progresista y democrático.

Tan sólo en la Biblioteca Municipal de Curicó “Tomás Guevara Silva” existe una galería de los “Hijos Ilustres” de la ciudad de Curicó, donde cuelga el retrato del general José María Sepúlveda Galindo, quién en 1971 fue homenajeado con ese galardón en la ciudad que lo vio nacer y que humildemente lo recuerda en su historial.

Rodolfo De los Reyes R. Periodista y escritor

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