Dios los mira

Por David Lizana Barros. La cinta “Los dos Papas” se centra en Benedicto XVI, quien dimitió al papado por problemas de salud, dando paso al controvertido Papa Francisco, mostrando la trastienda del traspaso del poder y la cuestionada travesía de la Iglesia hacia el siglo XXI.

Antes de hablar de la cinta “Los dos Papas”, debemos reseñar a su director brasileño Fernando Mereilles, reconocido por su trabajo en “Ciudad de Dios”, “El Jardinero fiel” y “Ceguera”, todas basadas en novelas exitosas. El carioca, de profesión arquitecto, ha cimentado su carrera en Hollywood con mucho oficio, dándose tiempo para desarrollar cada uno de los proyectos. Y casi siempre en sus elencos tiene actores ingleses como Ralph Fiennes, Antony Hopkins, Rachel Weis, con quien ganó el Oscar en “El jardinero fiel”, y ahora Jonathan Pryce.

Su cine es incisivo y arriesgado, va donde pocos se atreven, como la crudeza de las favelas en Brasil, la política, el medioambiente y ahora a una etapa polémica de la Iglesia Católica y El Vaticano, un trabajo que no deja indiferente a nadie al momento de plantearse frente a los espectadores. Con “Los dos Papas” ya presente en la plataforma Netflix, y nominados a los Globos de Oro sus dos protagonistas que encarnan al Papa Benedicto XVI (Hopkins) y al Papa Francisco (Price), se adentra en forma real o imaginaria en esos muros donde existen muchos secretos.

La cinta de Mereilles, que tiene de guionista al excelente Anthony McCarten («La hora más oscura» y «La teoría de todo»), nos instala en un momento real de la inusual transición en El Vaticano. El film es un interesante juego entre dos fabulosos actores en una conversación que parece un verdadero ping-pong. Ellos son muy opuestos. El Papa Benedicto es un conservador, un alemán que cena en soledad. Por otro lado, Bergoglio (Francisco) es un reformador, un argentino afable, con un pasado vinculado a la dictadura de su país y un ávido observador de fútbol de su selección y San Lorenzo de Almagro, y que quiere alejarse de la iglesia.

Cuando se encuentran en una casa de verano de la iglesia sostienen una extensa conversación que se convierte en una especie de confesión cruzada, donde comentan lo que los aleja y acerca a dios y cómo esto puede afectar aún más a la Iglesia que pasa por escándalos. “Los dos Papas” está muy bien actuada por los ingleses, es una historia del cambio, de enfrentar la verdad en una de las organizaciones más conservadoras del mundo y que adolece de víctimas por todo el mundo.

Está tratada con nobleza y guante blanco a veces, pero sin duda es un acercamiento a la vida actual y pasada del Papa sudamericano, rupturista en una iglesia presa de la tradición y el secretismo. Es un film de paso lento pero la calidad actoral supera cualquier inconveniente. Quizás el exceso de recuerdos que nos llevan hacia Argentina le quita potencia a lo mejor de la cinta. La complicidad entre ambos Papas tiene mucho magnetismo, mientras que dicen sentirse atrapados de sus enormes diferencias. Ambos quieren irse, pero Dios los mira.

Atención con los cameos del actor chileno Luis Gnecco como uno de los cardenales, un mérito estar en tremenda cinta. Gnecco, sabemos, ha ido ganando popularidad con cintas como “Neruda” de Pablo Larraín y su interpretación de “Karadima”.

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