Daniela, de las pecadoras: «No más letras machistas, no más»

publicado por

decol
21 de octubre de 2019
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Para muchos, representa un baile tradicional cuyo contagioso ritmo se ha arraigado en la cultura chilena y en el sentir de quienes la escuchan. Para otros, esta danza logra denigrar la imagen de la mujer, afianzándose en costumbres patriotas y machistas de la historia primitiva de país. Lo que sí es una realidad, es que durante las fiestas patrias, la popular danza cobra más fuerza que nunca.

La cueca es el baile nacional chileno. Representa el asedio amoroso de un hombre hacia una mujer, teniendo similitud al cortejo de un gallo con una gallina. Esta semejanza resulta intolerable para algunas representantes del género femenino, quienes año tras año, no descansan en su intento de rechazar estas conductas e ideologías. Letras como “A la mujer celosa, palos con ellas”,de la agrupación “Chicha de Curacaví”, han sido causantes del echazo de aquellas mujeres que se han sentido vulneradas por el género masculino.

En América, los ritmos europeos influyeron en la formación de algunas danzas y, de estas danzas, deriva la cueca, un baile de cortejo. Para el hombre era ley enamorar a una dama y para la mujer era ley dejarse enamorar. Sebastián Orellana, quien tiene años dedicándose profesionalmente a esta danza, afirma que la connotación machista que tenía la cueca desapareció hace muchos años. Sostiene que la mujer, hoy en día, tiene el mismo protagonismo que el género masculino. “Ahora tanto el hombre como la mujer tienen los mismos derechos dentro de la cueca, las bailarinas, tienen la misma importancia y participación, de hecho, las mujeres actualmente también proponen el baile, cantan y tienen la opción de conquistar a su varón”, detalló.

Sostuvo que la mujer que solo quiera bailar para deleitarse, también lo puede hacer. “No es una obligación bailar para conquistar a la otra pareja, en los bailes protocolares las autoridades del país bailan cueca, sin coqueteo alguno”, enfatizó.

Citó el caso de las mujeres que rinden homenaje a los desaparecidos en tiempos de dictadura, en donde mediante este arte, denunciaron la desaparición de sus familiares. “Comenzaron a bailar la cuenca sola, fue justo en ese momento cuando se le quito todo vicio de machismo a la danza.» Sostiene, que se se cambió la connotación de la cueca, demostrando que este arte también se puede hacer con un fin especifico, en este caso, se bailó la cueca sola en memoria de… asimismo, la han bailado, en honor a la bandera, a nuestra patria, incluso a imágenes religiosas.

Voz feminista

«Al viento le proclamaba: ‘La maté porque era mía’, como si fuera algo justo, y su propia mercancía, como todos los machos, nunca diría, que la mató por miedo, por cobardía, al ver bravura, en la mujer rebelde, fuerte y segura, no hay puñal que elimine el alma libre».

Así suenan las letras de Daniela Meza, la compositora y cantante del grupo cuequero «Las Pecadora», quien en compañía de Maria Paz Artigas, prestan su voz en defensa de los derechos de todas las mujeres que durante años han sido vulneradas por la cueca «machista».

«La cueca ha sido bien ingrata con la imagen de la mujer, sino es en la casa, es en un prostíbulo, por eso nosotras sentimos la necesidad de hablar y vernos representadas en algún discurso», resaltó la autora de las inspiradoras canciones.

La idea surge en la ciudad de Melipilla en el año 2010, con la finalidad de insertar en el entorno folclórico un discurso desafiante a través de un repertorio musical con nuevos contenidos y propuestas, para equilibrar el tradicional canto cuequero tan marcado por el «puño masculino». Meza explicó que el mensaje está claro: incentivar la autovaloración, el crecimiento y reconocimiento social de la mujer mediante la perspectiva del género femenino.

La cantante aseguró que no ha sido fácil posicionarse en esta tradicional expresión musical, tomando en cuenta que, durante toda la historia, la música a celebrado la figura del hombre que se creía con el derecho de acosar a las mujeres y aunque no es posible erradicar totalmente esta creencia, sus letras tienen un impacto a la reflexión. “Yo creo que nosotras le estamos brindando a las mujeres una realidad. Quien escucha nuestra música tiene la opción de apropiarse de ella o seguir sujetas al modelo tradicional”, dijo.

Inspiración

Daniela Meza inspira sus letras en las mujeres chilenas, a la mujer “doblemente oprimida”, tanto por el sistema social como por su compañero. Les cantan a las mujeres víctimas del golpe militar de Chile, a la mujer luchadora y guerrillera como Javiera Carrera, a Violeta Parra, mujeres rebeldes de la historia. Su inspiración viene de todas las mujeres que cumplen en la actualidad un rol secundario. Por eso, mediante la música, intentan devolverles el mérito que les corresponden.

Libres de agravios

La agrupación reveló que, a pesar de que sus temas son netamente feministas, han sido respetuosas con el género masculino. Explican que el feminismo no se trata de sentirse superior a los demás o menospreciar a los hombres y aseguran que en su repertorio no hay letras que ofenda al hombre.

“En nuestras canciones, poco hablamos de los hombres, nosotras hablamos de lo que sentimos, de lo que nos pasa, de lo que vivimos como mujeres”, recalca. Aseguran que el machismo va a empezar a desaparecer porque nadie va a querer validar que se oprima el sexo femenino. “Yo en- tiendo que era una época, responde a un periodo, a una idiosincrasia de ese momento, pero ya no más”, señalaron.

Celebran el hecho de que hoy en día haya agrupaciones que, al igual que ellas, canten un dis- curso feminista. Destacan que cuentan con la aprobación incluso del género masculino, de- tallando que “quizá ellos no se han dado cuenta de la magnitud de nuestras letras y lo que esto significa en nuestra cultura”, enfatiza.

 

 

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