Culpan a eléctricas por frustrado acuerdo para almacenar en Colbún aguas extraídas desde Laguna del Maule

Criterios divididos al interior de la Junta de Vigilancia del Rio Maule (JVRM) y supuestas condicionantes para los regantes -que fueron desmentidas- hicieron fracasar la iniciativa promovida por el MOP. Según Colbún igualmente las aguas quedarán a resguardo en dicho embalse para la temporada de riego 2020-2021.

El conflicto entre regantes y empresas energéticas sigue latente por las aguas embalsadas en Laguna del Maule.

En un completo fracaso terminó el acuerdo promovido por el Ministerio de Obras Públicas (MOP), donde se necesitaba la aprobación de los regantes y canalistas de la cuenca del Maule, así como las empresas eléctricas de Enel y Colbún, cuyo objetivo era validar la extracción de aguas desde Laguna del Maule para generación eléctrica y resguardarlas en el embalse Colbún para la próxima temporada de riego agrícola.

El ministro del MOP, Alfredo Moreno, quien la semana pasada había anunciado los términos del acuerdo, ahora manifestó que “hemos trabajado arduamente, junto a los ministerios de Agricultura y Energía, con todas las partes involucradas para encontrar un acuerdo que permita que toda el agua pueda ser utilizada para el riego de la cuenca del Maule”.

El secretario de Estado afirmó que “tenemos que seguir trabajando en ello y seguir poniendo todo nuestro esfuerzo para que se logre en los próximos días. Para eso se requiere del apoyo y el esfuerzo de cada una de las partes, para que -por ningún motivo- se pierda algo de esa agua para el beneficio de los regantes de la zona”.

CLAUSULA INACEPTABLE
Fernando Medina, presidente de Agrícola Central, calificó este acuerdo como “abusivo” al imponer condiciones “inaceptables” a los agricultores de la cuenca del rio Maule, supuestamente, por la empresa de la hidroeléctrica Colbún.
Medina detalló que entre los términos de esta compañía figuraba que todos los regantes de la cuenca debían restringirse de acudir a los tribunales contra Colbún, lo cual supuestamente incluía retirar acciones legales interpuestas contra esta empresa por parte de algunas asociaciones de canalistas de la cuenca del Maule.

El dirigente agrícola manifestó que, de haberse aprobado el acuerdo sin condiciones, Colbún utilizaría estos acumulados de agua en su embalse para casos de exceso de lluvias. Añadió que dicho escenario es probable por el alza de la isoterma durante el invierno y que disminuye la cantidad de nieve. Concluyó que, en este escenario, las aguas acopiadas en dicho embalse serían las primeras en perderse.

“Es decir, si mañana el embalse Colbún queda lleno por el acumulado de las lluvias, las aguas que se pierden serian de los agricultores y eso es un abuso. El embalse Colbún es parte del sistema hidráulico del rio Maule; que es un sistema que está concebido para regar y los sobrantes, de existir, para generar”, explicó Medina.

ACUERDO CON CONDICIONES
Por su parte, José Manuel Silva, presidente de la Asociación Canal Maule, también apuntó contra Colbún, coincidiendo en que esta empresa habría condicionó otros convenios de ahorro de no cumplirse las clausulas contempladas en este acuerdo.
“Hay que pensar que la cuenca del Maule tiene más de tres mil millones de metros cúbicos de capacidad de embalse. Sin embargo, los distintos intereses de los actores de esta cuenca no nos permiten aprovecharlos y darles el uso adecuado que se requiere para el área agrícola”, comentó.

El directivo manifestó la necesidad que, de una reunión tripartida mediada por un ente superior, donde los regantes y agricultores puedan dialogar como iguales con las empresas eléctricas, se podrían resolver de forma conjunta los problemas concernientes al uso y disponibilidad de las aguas de esta cuenca, de cara al futuro y en el contexto de sequía.

CONVENIO CON MALOS PRECEDENTES
A su vez, Enrique Alvarez, representante legal de la Sociedad de Regantes del Maule -que agrupa a más de 12 comunidades de agua de la zona sur del rio Maule, manifestó su desacuerdo con este convenio, explicando que crearía un precedente para la extracción de aguas desde Laguna del Maule en cualquier momento.
“Es por ello que, para nosotros, es imposible llegar a acuerdo, porque le estaríamos diciendo a Enel que puede sacar el agua de la porción que sea y cuando quiera, contraviniendo el Convenio de 1947 que nos ha costado tanto esfuerzo sostener”, expuso.

El directivo ratificó que la autorización para la extracción de las aguas de la Laguna del Maule por parte de Enel es errónea, según lo manifestado en los artículos quinto y octavo del Convenio de Riego-Endesa de 1947.

COLBÚN Y ENEL
Mediante un comunicado, la empresa Colbún informó que ha manifestado “en todo momento a los diferentes actores involucrados en esta materia su permanente disposición a buscar un acuerdo, privilegiando el camino del diálogo para así compatibilizar adecuadamente los diferentes usos del agua en un contexto de cambio climático y sequía extrema”.

En este sentido, la empresa señaló que está disponible para embalsar las aguas que provengan de la Laguna del Maule durante este período, con el fin de que sean utilizadas durante la próxima temporada de riego.
A la vez, Miguel Bulzzunari, gerente de proyecto y generación de Enel, calificó como lamentable que no se haya podido concretar el acuerdo y reiteró la legitimidad por parte de esta empresa energética de hacer uso del 20% de la capa intermedia de Laguna del Maule.

“Aclarar que estos 36 millones de metros cúbicos que se están extrayendo no ponen en riesgo la próxima temporada de riego, teniendo en cuenta que en cada una de estas temporadas se sacan unos dos mil 600 millones de metros cúbicos, siendo ilógico que alguien diga que por 30 millones se generaría un descalabro por completo para la próxima temporada”, explicó.

JVRM SE PRONUNCIA
Ante el fracaso del acuerdo, la Junta de Vigilancia del Rio Maule (JVRM) emitió una declaración pública, donde llaman al MOP para que exprese su postura frente al Convenio de Riego Endesa de 1947, en relación al derecho de aguas que posee Enel en la porción intermedia.

Añaden que es necesario revisar ese convenio, para adecuarlo al actual cambio climático, ya que no contempla -en su redacción- circunstancias tan importantes como la baja de la pluviometría, alza de la isoterma cero y la disminución de los caudales.

La JVRM también solicitó al Gobierno que persuada a las generadoras para extraer sus aguas en época de riego y que el coordinador eléctrico mantenga abiertos los embalses desde septiembre a abril de cada año.

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