Coros comparten la alegría de volver a cantar juntos a través de videos

No es un proceso fácil y los directores de cada coro deben pasar muchas horas -y días- en el computador; pero para todos a la vez ha sido un alivio y un regalo escucharse de nuevo.

publicado por

Avatar
26 de junio de 2020
105
El Coro Ensamble del Maule cuenta con integrantes desde niños hasta personas de más de 70 años.

Una vez comenzó la pandemia los solistas comenzaron a apoderarse de las redes sociales. Para ellos era tan sencillo como tomar una guitarra y utilizar herramientas como Instagram y Facebook Live. Sin embargo para las agrupaciones, especialmente aquellas que trabajan con la voz como lo son los coros, hacer algo así se veía prácticamente inviable.

Pero la tecnología, a paciencia y sobre todo el amor por la música han hecho verdaderos milagros, y de esta forma a la fecha varias agrupaciones corales han estado presentando videos con interpretaciones de variados temas.
Es así como en pantallas divididas en varios “cuadritos” hemos podido ver canciones como el “Halellujah” de Leonard Cohen, interpretado por el Coro Ensamble del Maule, “Callejero” de Juana Fe, por el Coro UCM, y “Manifiesto” de Víctor Jara, por Vox Lumini Camerata Vocal, el “Va pensiero” de Verdi por el Coro del Colegio Alianza Francesa Jean Mermoz de Curicó, entre otras. Todos están disponibles en sus redes sociales y en Youtube.

UN PROCESO COMPLEJO
Técnicamente no es un proceso fácil. La directora de Vox Lumini, Isabel Fredes, detalla a continuación lo que fue la grabación de su último video, “Dirait-on” de Morten Lauridsen: “El video está hecho en base a notas de audio. Le pedimos a los integrantes que busquen un espacio de silencio en su casa, lo más aislado posible del ruido ambiental. Y mientras escuchaban la pista del piano, con una referencia de una voz que grabé yo junto con Rubén (Fuentes, cofundador de Vox Lumini), cantaban la voz de su línea. Lo primero que se grabó fue entonces el piano, y esta es una obra a cuatro voces, entonces cada uno de los 30 integrantes se grabó a capella”.
“Luego ese audio me lo enviaron a mí y tuve que corregir afinación, calidad vocal, la fonética (porque es una obra que está en francés)”. El proceso para preparar todo esto tomó aproximadamente tres semanas. En ello Isabel cuenta que estuvo “una semana acostándome a las 3.30 de la mañana”.

Una vez terminada esta etapa le pasaron los audios a otro integrante de la agrupación, quien tenía los programas necesarios para la masterización -y por lo demás especiales para voces corales- y quien fue formando la armonía del coro y lo ensambló con el piano. “Nos enviaba a Rubén y a mí las maquetas que iba sacando y trabajamos con partitura en mano por videollamadas, por audios. Yo le iba pidiendo ciertas cosas, específicas como lo que se usa en la música coral como los crescendos, decrecescendo, silencios, matices. Es como que yo lo estaba dirigiendo, pero de esa manera”. En todo esto estuvieron más de una semana.

CORO ENSAMBLE DEL MAULE
Un poco distinto, pero igualmente complejo fue el caso del Coro Ensamble del Maule que agrupa a los Coros Voces Blancas de Molina, Voces Blancas de Río Claro, Ensambles de Molina, Ensambles de Río Claro y el Coro Juvenil de Río Claro.
Primero comenzaron a enviar por Google Classroom las canciones y partituras que los integrantes debían trabajar. Después comenzaron a trabajar con la plataforma Zoom, y también en algunos casos con Skype.

Para realizar los videos que han subido a Internet el proceso también requiere unir, en este caso, todos los videos que los integrantes envían. “El último trabajo que hicimos que es el Halelluja estuvimos por lo menos dos días y medios pegados al computador”, cuenta Loreto Villablanca, directora ejecutiva del Coro.
“Además hay que tener en cuenta que nosotros no nos manejábamos en este tema, hemos ido aprendiendo. Y con cada trabajo aprendemos una cosa distinta, al principio nos demorábamos mucho más”, acota.

LA EMOCIÓN DE ESTAR JUNTOS
Quienes trabajan en coros coinciden en decir que este ejercicio virtual de hacer videos, si bien no es lo mismo que el encuentro presencial, al menos los mantiene unidos.
“Estamos acostumbrados al trabajo en equipo, a que el compañero del lado cante conmigo, coordinar respiraciones. Entonces es muy importante estar juntos”, explica Isabel Fredes, quien describe como algo “muy emocionante” y como “un regalo” el haber podido escuchar de nuevo las voces unidas.

En tanto desde Río Claro Loreto VIllablanca cuenta que: “somos bien unidos, y a más de alguno de nosotros le ha tocado ser psicólogo, y estar en los bajones de los otros. Hay algunos que han estado complicados de salud, todos tenemos niños… Entonces poder reunirnos una vez a la semana es despejarnos un ratito, es la hora que uno se toma para poder hacer lo que uno le gusta”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here