Consejos para hidratar a los niños frente a olas de calor

Expertos no recomiendan dar jugo de fruta en caso de presentar síntomas como cefaleas, labios resecos, e irritabilidad por la falta de líquido en el cuerpo.

Desde el año hasta los 10 años conviene beber un litro y medio diario para prevenir la deshidratación.

El verano llegó acompañado por altas temperaturas que prometen ser históricas para la región y el país. En plena temporada de vacaciones los niños se exponen sin medir las consecuencias a la radiación arriesgándose a sufrir deshidratación y para evitar que esto suceda la principal recomendación de los expertos es incentivar el consumo de agua.

La deshidratación, si bien, puede afectar a cualquier persona, es especialmente peligrosa en niños y adultos mayores por esto es que la académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Católica del Maule, Victoria Pérez, explicó que “es un trastorno que ocurre cuando por algún motivo se pierde más liquido del que se ingiere y el cuerpo pierde su equilibrio. Es especialmente peligrosa y se puede reconocer por cefaleas, irritabilidad, labios secos, llanto sin lágrimas, disminución de la orina y el aumento de la sed”, síntomas a los que recomienda estar siempre atentos.

Es importante educar con el ejemplo a los niños sobre el consumo de agua y su importancia. Uno de los tips, es la compra de botellas entretenidas para que el beber, sea una actividad recreativa y divertida.

La cantidad de agua que debe consumir un niño, va acorde a su edad y peso. Así, desde el año hasta los 10 años conviene beber un litro y medio diario (de 4 a 6 vasos), y dos litros entre los 11 y los 18 años (de 6 a 8 vasos).

Por otro lado, en esta época aumentan considerablemente los jugos de frutas, una medida no del todo efectiva para mantener a un niño hidratado. Victoria Pérez explicó que “se ha observado un efecto positivo respecto al consumo de fruta y la hidratación, pero no es posible recomendarla como primera opción, porque la evidencia es escaza”. Agregó que “se debe crear el hábito sobre el consumo de agua y educar a los niños que la sed es un signo de deshidratación”.

La experta de la UCM, comentó sobre los posibles efectos que pueden generar en menores de 6 meses la ingesta de jugos de fruta y que vienen asociados a la baja estatura por baja ingesta proteica al reemplazar la leche por jugos. “También se ha visto una asociación entre el alto consumo de jugo de fruta y la obesidad. Los niños mayores pueden beber jugo de fruta, pero en cantidades menores y se debe tener claro que este nunca reemplazara una fruta en su estado natural”.

Las frutas pueden ser un gran complemento para mantener hidratado a los niños. Para eso, es importante saber, cuáles nos pueden aportar de mejor manera, donde claramente destacan las frutas de la temporada, como la sandía, el melón, la naranja y la piña, que contienen una mayor cantidad de agua. “Es importante educar a los niños y enseñarles los beneficios de la fruta. Si el niño llegase a presentar signos de deshidratación no es recomendable dar jugo de fruta,”, mencionó Pérez.

La cantidad sugerida de frutas al día, siempre es una complejidad para los padres, a lo que Pérez dijo que “Se debieran consumir dos porciones al día, una que puede ser en forma de colación y otra de postre a la hora de almuerzo. La cantidad de una porción es del tamaño de una taza en el caso de la sandía y melón, o una unidad regular, cuando se trate de naranja y una rodaja de 1 cm de ancho aproximadamente de piña”, concluyó.

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