Condolencias a Carabineros de Chile

La opinión pública no puede menos que solidarizar con Carabineros de Chile en este amargo momento.

Un nuevo mártir se sumó al historial de Carabineros de Chile. Se trata del suboficial mayor, Pablo Pinera Gutiérrez, de 42 años y quien, a los 20 años, ingresó a la institución. A la fecha, era casa, tenía un hijo de apenas 12 años y ejercía en el Retén Digua, de jurisdicción de la Tercera Comisaría de Carabineros de Parral.

La vida de este funcionario policial se vio truncada en la tarde del domingo, cuando una persona lo atacó con un arma cortante. Todo ello, luego que este sujeto fuera fiscalizado y conducido a su domicilio, tras establecer que había incurrido en la falta de manejar un vehículo motorizado en estado de ebriedad.

Según la biografía difundida este lunes por la Prefectura de Carabineros de Linares, el suboficial Pineda siempre ejerció en zonas rurales o alejadas del país, por lo cual, sabía de los sacrificios que debe superar la gente de campo. Además, era alguien que se relacionaba con las comunidades para colaborar y ayudar en todo.

De hecho, su primera destinación fue en la Primera Comisaría de San Carlos, para luego, pasar a la Segunda Comisaría de Aysén. Después, el año 1998, fue trasladado al Retén Melinka, en Puerto Cisnes, y el año 2001 se le destinó a la Tenencia La Junta, en Aysén. Seis años después, ingresó a la Escuela de Suboficiales.

Así, tras egresar el 2008, se le destina a la Tercera Comisaría de Parral y, al año siguiente, es designado en el Retén Digua, hasta que se desató la tragedia. La biografía indica que se caracterizaba por “su caballerosidad y gentileza, amante del deporte, además de su sencillez y su cariño por la institución de Carabineros de Chile”.

“Vistió su uniforme cada día con gran lealtad y honor, donde se entregó día a día por brindar un lugar seguro para vivir, realizando las diversas labores que se le encomendaban, siempre con alegría y esfuerzo, siendo parte de las problemáticas existentes en la comunidad, siempre con una sonrisa a flor de piel, lo cual lo caracterizo siempre”, añade.

Carabineros está de luto en el Maule y son miles los que acompañan el dolor que sufre esta institución. Todos aquellos que reconocen en cada carabinero a un amigo, un funcionario público que, más allá del uniforme, es una persona formada para servir y proteger, hasta el punto de dar la vida si fuera necesario en cumplimiento del deber.

El rol de Carabineros es vital en la sociedad chilena, principalmente, por su importante y trascendente labor preventiva en materia de seguridad pública, pero también, porque son garantes del orden público. Y, además, en las zonas rurales o alejadas, porque son un vecino más que siempre está dispuesto a dar una mano a los demás.

La opinión pública no pude menos que solidarizar con Carabineros de Chile en este amargo momento. Pero valorar también que el ejemplo del suboficial Pineda es expresión concreta de una historia de vida que se replica por miles en todo el país, colaborando por hacer de Chile una sociedad mejor y segura.

La historia de vida del nuevo mártir institucional revela, claramente, que se trataba de un hombre bueno, esposo, padre y jefe de hogar, con los valores que forman parte esencial de nuestra sociedad, más aún, en tiempos de inestabilidad o crisis social. Es ese ejemplo de vida lo que debe trascender a las nuevas generaciones.

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