Condenan a menor que mató y enterró a víctima

Los jueces condenaron a cinco años de internación en régimen cerrado al acusado, atendida la rebaja de pena por su edad y que se le consideraron dos circunstancias atenuantes

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23 de diciembre de 2019
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El menor fue detenido por la PDI y enfrentó el juicio oral en esa misma calidad, por peligro para la sociedad.

Dos circunstancias atenuantes de responsabilidad penal y la minoría de edad del acusado, obligaron a los jueces del Tribunal Oral en lo Penal de Talca a aplicar una condena rebajada a un imputado que, al momento de los hechos, tenía 17 años, todo ello, a pesar las increíbles
circunstancias del delito.

Todo ello, por cuanto -según establece la sentencia- el acusado no sólo golpeó a la víctima en distintas partes de su cuerpo, es decir, en el cráneo, brazos y piernas, para luego estrangularlo y, finalmente, enterrar su cadáver en el patio del domicilio donde ocurrió el crimen, ubicado en la comuna de Maule, al sur de Talca.

Se trata de la Población Carlos Ibáñez. Allí, supuestamente motivado por una venganza, el menor utilizó una llave mecánica de acero para agredir a Cristian Manuel Hormazábal Gálvez. Se trató de un ataque violentísimo, por cuanto las lesiones fueron fracturas costales, en el cráneo y rostro, además de las rodillas.

“ARRASTRÓ EL CADÁVER”
Los jueces indican, en la sentencia, que “acto seguido, el acusado tomó una cuerda, le hizo un nudo tipo horca; la puso en el cuello de la víctima y la estranguló hasta causarle la muerte. Posteriormente, arrastró el cadáver hasta un galpón del mismo inmueble; donde procedió a enterrarlo cubriéndolo con tierra, aserrín y ripio”.

De hecho, el cadáver permaneció en el sitio del suceso por algunos días, hasta que un familiar de la víctima lo encontró, ya que algunas partes del cuerpo quedaron expuestas a la luz. Luego, la fiscalía ordenó la inhumación y peritajes a la Brigada de Homicidios (BH) de la PDI de Talca, quienes detuvieron al menor de edad.

En el juicio, el acusado repitió su versión de que, supuestamente, la víctima lo habría intentado tocar sexualmente, por lo cual, afirmo haber actuado en una aparente legítima defensa. Incluso, sostuvo que no sentía culpa por lo que había hecho, en un relato que le hizo a una perito psicóloga que lo entrevistó durante la investigación.

RECALIFICACIÓN
Para determinar la sanción, el tribunal primeramente descartó la hipótesis de homicidio calificado, por la circunstancia de ensañamiento, tal como lo plantearon la fiscalía y la parte querellante, esto es, el Centro de Atención a Víctima del Ministerio del Interior. Así, el delito se recalificó a homicidio simple en grao de consumado.

Luego, atendido que el condenado es menor de edad, la pena se rebajó en un grado; y en razón de las dos atenuantes –irreprochable conducta anterior y colaboración en la investigación- se rebajó en otro grado más, llegando al rango de presidio menor en grado máximo. A ello se sumó un plan de intervención y reinserción social.

Por ello, se determinó la sanción de cinco años de internación, en el Centro de Internación Preventiva (CIP-CRC) del Servicio Nacional de Menores (Sename). En todo caso, descontando los 324 días que el imputado lleva detenido en ese mismo recinto, atendido que la justicia consideró que constituye un peligro para la sociedad.

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