Comentario de cine: Sin derechos ni respeto

Estructurada con una sutil tensión, el film “La asistente”, inspirado en el movimiento “Mee too”, narra una semana en la vida de una joven profesional que es maltratada e ignorada dentro de una productora de cine

Una tremenda actuación tiene el film “La asistente”, que narra parte de una semana en la vida de Jane (Julia Garner), una recién graduada universitaria y con ganas de convertirse en una productora de cine. Con sus ambiciones claras, ingresa a un trabajo como asistente de una productora.

Su día trascurre entre preparar café, cambiar el papel en la fotocopiadora, ordenar el almuerzo, organizar viajes, recibir mensajes telefónicos, entre otras acciones. A medida que Jane sigue su rutina diaria, es cada vez más consciente del abuso insidioso.

Su jornada laboral es una acumulación de degradaciones. Jane, entonces, decide adoptar una posición, quizás solo para descubrir la verdadera profundidad del sistema en el que ha entrado. Si recuerdan el bullado caso del productor de cine Harvey Weinstein, en la película hay mucho de eso, e incluso se podría pensar que está inspirado en el mismo caso.

El desempeño de la actriz Julia Garrner es sencillamente creíble. Hoy la pueden ver brillando en la magnífica serie de Netflix “Ozark”, encarnando a una pequeña muchacha reñida por la ley. Julia está sublime, creíble y refinada, no necesita gritar o llorar detrás de una puerta para transmitir, con su postura e incluso silencios prolongados, lo que ocurre en el mundo interior del personaje.

A Jane nadie le agradece nada, no hay gestos amables, es casi invisible, aunque trata de desarrollar de buena forma su trabaja relegando incluso su vida privada. Su directora, Kitty Green, entrega detalles a través de una atmósfera inquietante donde el jefe de la productora es de temer. No aparece en pantalla, aunque se siente su presencia demoledora en todo momento.

El definitiva, el film funciona en su afán de indagar y advertir a las mujeres de cosas que siguen pasando en las empresas y organizaciones, pero lo hace desde la perplejidad que ello ocasiona en muchas personas que no se atreven a denunciar porque pondrían en riesgo su empleo y sus sueños.

La cinta está disponible en buscadores de internet. Como no pudo estrenarse en salas y es independiente, hay que ingeniárselas para dar con ella.

David Lizana Barros

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