“Combatir sin tregua las bandas delictuales y el tráfico de drogas”

El abogado reconoció que en el estallido social los delitos más comunes fueron los desórdenes, daños e incendio y ahora en medio de la pandemia la persecución penal ha sido en el cumplimiento de la normativa y reglamentación sanitaria

Fiscal Regional Julio Contardo valoró el compromiso de los funcionarios del Ministerio Público y las policías por mantener inalterable la persecución penal.

El trabajo investigativo desarrollado por el Ministerio Público ha debido adecuarse a la contingencia generada primero por el denominado estallido social y posteriormente la pandemia por el Coronavirus.

Desde la fiscalía regional se han instruido diversas acciones y procedimientos para permitir que la labor de los fiscales y sus equipos respondan a la necesidad de justicia que tiene la sociedad, apoyándose en la tecnología y el compromiso de las instituciones para alcanzar estos objetivos.

El fiscal Regional Julio Contardo valoró el esfuerzo de los funcionarios del Ministerio Público y las policías por mantener el proceso investigativo y de persecución penal sin alteración, a excepción de las medidas sanitarias necesarias para la protección de la salud de las personas.

¿Qué ha significado la crisis sanitaria para la labor de los fiscales, con todos sus equipos de apoyo y también para quienes trabajan en la asistencia a víctimas?
Desde el inicio del movimiento social en octubre y ahora con la crisis sanitaria, el esfuerzo de la Fiscalía se ha orientado a mantener el funcionamiento del sistema procesal penal y, con ello, garantizar el estado de derecho, para dar adecuada protección a los ciudadanos. Sin duda, las especiales características de esta pandemia mundial nos ha desafiado a todos, y ante ello Fiscales y Funcionarios han redoblado su compromiso en cada una de las 9 fiscalías maulinas y la fiscalía regional, dando muestras de una tremenda vocación de servicio público, sin que se haya detenido nuestra labor un momento siquiera.

¿Qué labores han sido más perjudicadas por la pandemia: la investigación penal, protección a víctimas o la gestión interna?
Hemos atendido todos los requerimientos que dicen relación con la investigación penal y lo que es muy importante para nosotros, la debida atención y protección a las víctimas. Sin lugar a dudas, para cumplir con nuestro cometido, tuvimos que modificar nuestra gestión interna, adecuando los procedimientos para poder ejecutarlas a distancia. Probablemente lo más complejo es la atención presencial, debido a que las restricciones sanitarias, impiden o coartan la interrelación personal y la movilidad de los ciudadanos, obligándonos a limitar la atención directa a los casos más graves y urgentes, sin perjuicio de aprovechar todos los medios tecnológicos disponibles, como llamadas, correos electrónico, video llamadas, whatsapp y otros, que nos han permitido superar estas dificultades.

¿En qué términos se han debido coordinar nuevas acciones con las policías para afrontar el nuevo escenario?
Para una efectiva persecución de los delitos es fundamental una comunicación fluida, directa y estrecha de los Fiscales con la policía y, en tal sentido, no puedo sino destacar el cumplimiento cabal de este propósito en la región, particularmente por la disposición al trabajo de los jefes policiales de la región. Esto, efectivamente, debe traducirse en generar nuevas acciones frente al cambio del escenario delictual, lo que requiere un amplio intercambio de información y mantenernos permanentemente observantes de las mutaciones del escenario social. Aquí cobra relevancia el análisis delictual que hacemos como Fiscalía, a través de nuestra unidad regional, como el aporte que hace Carabineros en la prevención del delito y, particularmente la PDI en el estudio del comportamiento del delito en cada comuna de la región. Esto nos ha permitido resolver complejos casos con sorprendente rapidez y acertar en el pronóstico de fenómenos investigativos que han concluido con bandas delictuales completas puestas a disposición de los tribunales en toda la región

¿Hay algún funcionario de la Fiscalía Regional contagiado y se ha debido aplicar cuarentena alguna fiscalía?
No hemos presentado ningún fiscal o funcionario contagiado por el virus, lo que nos tiene muy satisfechos, pues hemos sido extremadamente cuidadosos y diligentes en torno a esta emergencia, adoptando todas las medidas de cuidado personal y evitando ser fuentes de eventual contagio. No dudamos, hoy lo primero es la salud de las personas.

¿De qué manera se ha visto afectada la persecución penal atendido que los tribunales han debido casi paralizar toda su agenda?
Sin duda es un escollo que debemos superar, pues –como mucho se ha dicho- es una realidad que durará bastante tiempo, por lo que debemos generar medios y mecanismos que concilien la demanda social de un sistema de justicia operativo con el resguardo de la salud de todos los intervinientes. Hoy se realizan las audiencias más urgentes, utilizando los medios tecnológicos disponibles, como la videoconferencia, lo que ha permitido sostener el funcionamiento del sistema; sin perjuicio de lo cual, se trabaja arduamente en retomar paulatinamente el cabal cumplimiento de la agenda judicial, con especial empeño de nuestros jueces y para lo cual la Fiscalía se encuentra preparada y a disposición.
Sabemos que más detenidos es igual a más investigaciones, pero seremos rigurosos en investigar y perseguir este tipo de delitos ya que quienes lo cometen están, no sólo arriesgando su salud, sino que también la salud y la vida de sus más cercanos y de toda la población maulina.

El país y la región venían afrontando el denominado “estallido social” y sus consecuencias, cuando se registró esta pandemia. ¿Es lo mismo investigar en ambas circunstancias o de qué manera se han debido adaptar los procedimientos?
Si bien son fenómenos distintos, muy particulares e imprevistos, ambos han implicado desafíos para nuestra labor de investigación y persecución. En cuanto a las coincidencias, anotamos: la necesidad de diversificar las labores policiales a labores no investigativas, la disminución significativa del apoyo de servicios e instituciones a los requerimientos del sistema (pericias, informes, entre otros), las dificultades de la atención presencial de nuestros usuarios, el cambio en el comportamiento delictual y también, en ambos casos, el temor social. Por su parte, lo diverso es, dentro del cambio del comportamiento delictual, durante movimiento social, el aumento de los delitos, con un fuerte compromiso de la seguridad pública y el incremento de los delitos contra la propiedad; en tanto ahora, en tiempos de pandemia, si bien se han estabilizado el número delitos, han crecido sistemáticamente los ilícitos que afectan la salud pública, disminuyendo los delitos que afectan la propiedad de las personas. Sin embargo, en uno y otro caso, la fiscalía no ha dejado de investigar ni un solo día, y, es más, hemos reforzado y potenciado nuestro trabajo en aquellas áreas delictuales que han sido más afectadas por estos eventos sociales.

¿Qué tipo de delito fue el más común durante el estallido social y que se replica hoy con la pandemia?
Sin ninguna duda, en términos numéricos, lo que ha significado un mayor incremento en ambos escenarios ha sido el incumplimiento de las medidas administrativas y sanitarias emanadas de cada contexto de la autoridad, durante los estados de excepción constitucional. Así, se erige el incumplimiento de los toques de queda como la figura penal que, en ambas coyunturas, nos ha sorprendido por su alto nivel de ocurrencia, demandando un esfuerzo adicional al sistema.

¿Cuál ha sido la labor de las fiscalías en términos de cantidad y tipo de delitos ocurridos a la fecha durante la pandemia?
Nuestra labor es y será perseguir todos los delitos, de cualquier tipo y sea quien sea el responsable. Ahora bien, sin duda nuestra función ha estado dirigida a combatir los fenómenos criminales que con mayor fuerza afectan a nuestra comunidad; así, en tiempos de movimientos sociales, los delitos más comunes fueron los desórdenes, daños e incendio y que, como ustedes bien saben, logramos aclarar la mayoría de ellos con cerca de 800 personas formalizadas y alrededor de medio centenar de ellas terminaron en prisión preventiva. Pues bien, ahora, en contexto de Covid 19, nuestro trabajo ha estado marcado por la coordinación con las autoridades para que, mediante una persecución penal efectiva, se refuerce el necesario cumplimiento de la normativa y reglamentación sanitaria dispuesta para el resguardo de la salud de todos y cada uno de los habitantes de la región y del país, sin claudicar en nuestro esfuerzo por combatir sin tregua los delitos de mayor connotación social, las bandas delictuales y el tráfico de drogas.

¿De qué manera y en la práctica se ha podido trabajar con las carpetas penales que guardan toda la información de un delito, si se está buscando el menor contacto posible para evitar contagios?
Hoy, somos la única fiscalía de Chile que está operando con carpetas digitales, es decir, el fiscal tiene todos los antecedentes en su teléfono, computador o tablet. Esto ha sido algo realmente innovador y extremadamente práctico para el momento que estamos viviendo. Veníamos trabajando en ello y ahora, sin haberlo previsto, estamos viendo los frutos. A ello se suma la conexión remota que dispuso la fiscalía para sus funcionarios en todo el país y que muy pocos servicios públicos la poseen. Esto es la posibilidad de que nuestros fiscales y funcionarios se conecten desde su computador, sin importar donde esté y con todos los antecedentes y sistemas disponibles, como si estuviera en su oficina. Aunque no es siempre fácil laborar en estas condiciones, nuestra gente ha dado muestras de un tremendo compromiso con el trabajo y con el servicio público que desempeñan, lo que cada día me sorprende y enorgullece como jefe de la fiscalía en la región del Maule.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here