Columna de proposición: Aciertos talquinos (3): Viviendas

Las viviendas son, por definición, el ingrediente más privado de nuestras ciudades. No obstante, si son bien diseñadas, pueden participar intensamente del tejido público, evitando su degradación al saber adaptarse en el tiempo

El que una ciudad cuente con edificios y calles de calidad, tal como expresaban dos artículos anteriores, constituye un buen punto de partida. Si a esos componentes sumamos la incorporación de la geografía, buen arbolado, un sistema consistente de movilidad no motorizada y cobertura de equipamiento e infraestructura, “casi” estaríamos garantizando buen estándar urbano. El “casi” obedece a una salvedad importante: una fracción no menor del día la pasamos en nuestras casas (tendencia en aumento los últimos meses) y la calidad de esa experiencia depende de diversos factores que tienen relación en como ese bien privado (la casa), se vincula a la condición pública del trozo de ciudad en el cual se inserta.

Por otro lado, en términos de plusvalía, a mayor integración con la ciudad, mayor es el alza del valor económico del inmueble en el tiempo.

En resumen, localización, integración y posibilidad de expansión son algunos de los factores que consideraron las siguientes tres tipologías de vivienda, sin importar que fueron construidas orientadas a distintos estratos socioeconómicos del Talca de la primera mitad del siglo pasado.

1. POBLACIÓN INDEPENDENCIA
Este es un caso típico en el cual el entorno público supera el estándar de las viviendas, favoreciendo condiciones que bajo las circunstancias actuales valoramos: buena movilidad peatonal, en bicicleta y lugares vegetales cercanos, en los cuales distraernos. Sus espacios públicos de buen tamaño no sólo han promovido la cohesión vecinal durante décadas, sino que también han posibilitado que algunos equipamientos que refuerzan la autosuficiencia del barrio, como los colegios Juan Piamarta y Carlos Spano logren insertarse de manera positiva, construyendo un entorno que anima la reunión y la recreación. Estos espacios públicos, en estos momentos están siendo mejorados mediante el programa “Quiero Mi Barrio” del MINVU, reforzando un sistema de espacios verdes que, a su vez, fue diseñado para anclarse al circuito medioambiental ya existente en Talca. Estas obras pretenden, a partir de elementos prefabricados y estandarizados (para cumplir con el presupuesto), construir lugares no estandarizados, escapando la crítica común que la ciudadanía hace sobre plazas y parques.

2. POBLACIÓN FERROVIARIA
Siendo construidas para trabajadores ferroviarios a mediados de los años ’40 y con sólo 30 m2 de edificación original, este conjunto califica en la categoría de “vivienda obrera”. A pesar de su sencillez, cuentan con una altura de piso a cielo de 3 metros, cuestión que junto con entregar una sensación de amplitud favorece el desempeño energético de la vivienda.

Junto con esto, el piso de madera oculta un subsuelo de 1 metro de profundidad, lo cual permite que modificando levemente el techo, se introduzcan altillos dentro de la vivienda inicial, es decir, sin invertir en estructuras ni ocupar suelo del patio, se puede aumentar en un 60% la superficie original.

Esta población se ubica a pasos de la plaza Abate Molina y de la Curtiembre Talca que será reemplazada por equipamiento de escala comunal. Su proximidad a la línea ferroviaria y ex-barrio rojo, permite que zonas céntricas sean regeneradas con facilidad, cosa que ya está ocurriendo con la actual ejecución del paso ferroviario en calle 6 sur. Este tipo de experiencias, comprobadas en otras latitudes, junto con aumentar la plusvalía de cada unidad, actualiza su entorno urbano y refuerza la conexión de esos barrios con la ciudad, constituyéndose en una acción sostenible no sólo desde el punto de vista económico, sino también social y ambiental.

3. VILLA EDÉN
Este conjunto resuelve con claridad su implantación en la ciudad. La curva que caracteriza el trazado del Estero Piduco definió un paño grande en el límite sur-poniente del Talca de ese entonces, en el cual se instaló la Compañía de Cervecerías Unidas. Este grupo de viviendas tiene una zona interior de casas pareadas en hilera y en sus bordes norte y sur se adapta, no sólo al tejido de la ciudad en términos de forma, sino también considerando los posibles cambios futuros: edificios de departamento asociado a plazoletas con árboles de magnitud, así como 5 ó 6 casas orientadas en dirección al Piduco y que actualmente han cambiado su uso al comercial, sabiendo reciclarse en función del cambio de destino que presentó el terreno que ocupaba la industria cervecera.

Estos tres casos demuestran que, no obstante las inversiones presenten una aparente naturaleza privada, es sano y conveniente que sean desarrolladas con voluntad colectiva.

Carlos Candia Campano, arquitecto
Contacto: carloscandia@gmail.com

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