Chile se está secando

En el caso del Maule, la escasez hídrica es alarmante, en especial, en cuanto al riego para la agricultura, la principal actividad económica de la región.

Justo en momentos en que la zona central de Chile enfrenta una ola de calor y, probablemente, el mes de diciembre será el de más altas temperaturas de los últimos años, el Gobierno lanzó la campaña “Chile se está secando, cuidemos el agua”, para sensibilizar a la ciudadanía en este preocupante fenómeno.

La campaña se sustenta en hechos concretos e indesmentibles. Desde el año 2010 que Chile enfrenta lo que se ha denominado como la peor sequía de la historia, con bajas precipitaciones en invierno, así como altas temperaturas en verano y muy baja humedad, lo cual es –además- propicio para la generación de incendios forestales.

En ese contexto, el Gobierno anunció que se iniciaron conversaciones con grandes consumidores, como municipalidades y empresas, para que reduzcan su consumo de agua en un 10%. Pero no es lo único, porque en esta labor de cuidar el agua, el rol de la ciudadanía es vital, ya que se necesitan acciones a diario.

En el caso del Maule, la escasez hídrica es alarmante, en especial, en cuanto al riego para la agricultura, la principal actividad económica de la región. En este contexto, el último informe de la Junta de Vigilancia del Río Maule es lapidario, respecto a la proyección de la segunda mitad de la actual temporada de riego.

Un primer dato es que los caudales del río Maule en régimen natural, es decir, sin aporte de los embalses, son los más bajos de los últimos años., comparables con las grandes sequías de los años 1998-1999 y 2016/2017. En concreto, esto requerirá un mayor suplemento de agua embalsada para acercarse al caudal pronosticado.

“Lamentablemente no existe una gran disponibilidad de recursos en los embalses”, destaca el informe. Para ello, recuerda que la primera fuente de recurso hídrico embalsado es el margen de agua para riego de Laguna del Maule, equivalente a un 80% del total. Sin embargo, dicho embalse está apena a un 33% de su capacidad.

Y la segunda reserva es el agua embalsada en Colbún y Pehuenche en virtud de un convenio entre las empresas eléctricas que los administran y la Junta de Vigilancia. Pero, dada la exigua condición natural del río, la proyección es que si se utilizaran ambas fuentes igualmente no alcanzará para la segunda mitad de la temporada de riego.

Por el lado del Gobierno, a la fecha, se han dictado 15 decretos de escasez hídrica que cubren a 129 comunas de las regiones de Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana, O´Higgins y el Maule. Se suman nueve decretos de emergencia agrícola que cubren a 119 comunas de seis regiones y dos regiones como zonas de catástrofe.

A su vez, en cuanto al agua potable rural, se han catastrado mil 339 sistemas de agua potable entre Atacama y Maule, lo cual reveló que existen 247 puntos con problemas de suministro que afectan a más de 165 mil vecinos. Por ello, a diario se les provee de abastecimiento del vital elemento a través de camiones aljibe.

En este contexto, nadie puede restarse del objetivo de hacer uso cada vez más cuidadoso del agua. Así lo exige no sólo una mirada más a largo plazo, sino también las nuevas generaciones que tienen el legítimo derecho a asegurar su sobrevivencia. Todos podemos colaborar y aportar para heredar un mundo mejor.

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