Carta abierta a los ministros de Hacienda y Trabajo

Estimados Ministros,
Sr. Ignacio Briones y Sra. María José Zaldivar

Desde la crisis social que estalló el 18 de octubre de 2019 y el Covid-19 cuyos primeros casos comenzaron a aparecer el 31 de diciembre del mismo año, nuestros fondos de pensiones han experimentado enormes pérdidas.

Es así como entre el 17 de octubre de 2019 y el 24 de marzo de 2020, los multifondos pasaron de U$ 219 mil millones a U$ 162 mil millones, una pérdida patrimonial de U$ 57.544 millones o un 26% de nuestros multifondos o alrededor de un 20% del PIB.

Las causas primordiales que provocaron estas pérdidas son:

1) El alza de las tasas de interés del BCU (Forward de bonos del Banco Central Reajustables en UF) a 20 años, por aumento del riesgo país: eso provocó que el fondo E entre el 10 de octubre y el 15 de noviembre de 2019 perdiera entre 11,3% (AFP Planvital) y el 9,1% (AFP Modelo). Cabe señalar, que según el informe del plazo promedio de los bonos del Fondo E al 30 de octubre de 2019 , AFP Planvital tenía una duración de 3.140 días y AFP Modelo una duración de 2.504 días. En resumen, a mayor duración, mayor riesgo de pérdida por alza de tasas de mercado.

2) La depreciación de la moneda: el tipo de cambio al 18 de octubre de 2019 estaba en $713,23 por dólar, depreciándose al 24 de marzo de 2020 a $861,07.

3) La perdida de valor accionario por Covid-19: los mercados accionarios comenzaron a caer con fuerza a partir del 24 de febrero de 2020, 2 meses después del comienzo del Covid-19.

Estos factores combinados, han generado las siguientes pérdidas a los 5 multifondos en lo que va del año 2020 :

Pérdida promedio Fondo A: -22,5%
Pérdida promedio Fondo B: -18,3%
Pérdida promedio Fondo C: -14,5%
Pérdida promedio Fondo D: -11,1%
Pérdida promedio Fondo E: -5,2%

Al respecto, hay dos grupos objetivo que están siendo muy perjudicados por esta crisis:

A) Los pensionados en AFP, que son más de 750.000 ciudadanos.
B) Las 376.065 personas en condición de cesantía que se les restringió la jubilación anticipada.

A) PENSIONADOS: Hemos visto como la señora ministra del Trabajo y el Superintendente de pensiones, han llamado públicamente a no cambiarse de fondo, para no materializar la pérdida.

Frente a ello cabe preguntarse ¿Los jubilados tienen disponible tiempo (años) para recuperar una pérdida de 14,5% en el Fondo C?. Claramente no.

La situación más grave son los pensionados que estando en el Fondo E, que se suponía era el de menor riesgo, perdieron un 5,2% de sus ahorros y hoy arriesgan perder más de un 20% si sigue aumentando la tasa de interés de largo plazo.

Recordemos que el Fondo E se creó el año 1999, mediante la ley 19.641, como consecuencia de la crisis asiática de 1998. Hasta ese minuto sólo existía el Fondo 1 (hoy Fondo C) y como en 10 meses éste tuvo pérdidas en torno al 10%, se determinó crear el Fondo 2 (hoy Fondo E), el cual sólo podía invertir en renta fija de plazo acotado, para que así los jubilados no sufrieran pérdidas en sus ahorros o las minimizaran.

Cito a continuación el mensaje de la ley, para tener presente la historia y para demostrar que originalmente el Fondo E no podía invertir en bonos de más de 4 años plazo:

¨En consecuencia, con el propósito de proteger a los afiliados pensionados y próximos a pensionarse de las fluctuaciones en la rentabilidad de los Fondos de Pensiones, se propone crear un segundo Fondo, llamado Fondo Tipo 2, cuyos recursos se invertirían en títulos de renta fija con un plazo promedio acotado. De este modo, su rentabilidad esperada sería menos fluctuante que la del Fondo actual¨

¨Considerando que las fuentes más significativas de fluctuaciones en la rentabilidad son los títulos de renta variable y, en menor medida, los de renta fija de largo plazo, el Fondo Tipo 2 no podrá invertir en los primeros y para los segundos, el plazo promedio máximo será fijado por el Banco Central de Chile dentro del rango que va desde 2,5 a 4 años. De este modo, los pensionados que elijan el segundo Fondo podrán reducir muy significativamente las fluctuaciones de su pensión derivadas de las oscilaciones de la rentabilidad y de la tasa de descuento. ¨

En razón de lo anterior, el día 26 del presente consulté al Superintendente de Pensiones bajo que norma o ley se permitió incrementar el plazo promedio de inversión del fondo E en más de 4 años, – estoy a la espera de su respuesta- y así poder aclarar lo que ha ocurrido.

En paralelo, los invito a revisar el comportamiento del Fondo E en la crisis subprime de 2008 y a analizar los riesgos que tenía el Fondo E en ese complejo momento.

Lo primero es recordar que el Fondo E rentó un 7% en la crisis de 2008. Adicionalmente, a septiembre del mismo año contaba con un 37% en depósito a plazo , es decir renta fija de corto plazo (hoy sólo tiene 13% en depósito a plazo).
En ese año, sólo un 5% del Fondo E estaba en bonos de tesorería (USD 206 millones), y el total de los multifondos a septiembre 2008, tenían invertido apenas un 2,18% en bonos de tesorería (U$2.015 millones).

Casi 11 años después la realidad es muy distinta, un 21,23% de todos los multifondos tiene inversión en bonos de tesorería, pasando en 11 años desde U$ 2.015 millones a totalizar U$ 46.025 millones . En particular el Fondo E, pasó desde USD 206 millones a 16.856 millones de dólares.

En resumen, en los multifondos de 2008, sólo 2 de cada 100 pesos de los ahorros de los trabajadores que administran las AFP, financiaban al Estado de Chile. A septiembre de 2019, 21 de cada 100 pesos de los ahorros en AFP, han financiado gasto público del Estado, a través de la compra de bonos de Tesorería.

En conclusión, transformamos el sistema de capitalización individual, en un sistema de reparto encubierto, dado que 2 de cada 10 pesos pasan a financiar el gasto público a través de bonos de tesorería, financiando así el pilar solidario.

Lo peor es que el riesgo de pérdida del Fondo E, no cumplió su objetivo de dar estabilidad a los fondos de los ahorrantes. La ley establecía claramente que no se podía invertir en bonos de más de 4 años plazo y esto no se respetó.

C) PERSONAS EN CONDICIÓN DE CESANTÍA: Revisando la noticia sobre la tasa de desocupación y que ella alcanzó el 7,8% y que desde el 18 de octubre de 2019 hay 376.065 despedidos por necesidades de la empresa , quiero recordar que en la tramitación en diciembre de la ley que aumentó el pilar solidario en un 50%, como Senadora hice ver al Gobierno que al incrementar el monto del APS, indirectamente se aumentaban los requisitos para que los cesantes pudieran jubilarse anticipadamente. De hecho, el requisito para pensionarse era tener un ahorro de al menos $60.000.000, lo que producto de ésta modificación incrementó la suma a $90.000.000, dejando a miles de cesantes sin posibilidad de jubilar anticipadamente.

EN CONSECUENCIA CREO IMPORTANTE HACER LAS SIGUIENTES PROPUESTAS QUE CONSIDERO URGENTES:

1) Disminuir el plazo máximo de inversión del Fondo E a instrumentos con menos de 4 años, como era en 1999. Para esto se requiere que la Tesorería General de la República, emita un canje a las AFP, para cambiar los USD 10.355 millones que el fondo E tenía en bonos de tesorería hasta febrero de 2020, por depósitos de corto plazo de la misma Tesorería o mecanismo alternativo que pueda estructurar el Ministerio de Hacienda.

Al ser un canje, no se afectará el precio de mercado, y las AFP en 2 semanas podrían tener un Fondo E que sea un refugio para la crisis, tal cual hoy es el Fondo 0 en Perú, el cual en 2020 ha ganado 0,88% durante el primer trimestre, por ser renta fija de corto plazo, algo que se contrasta con la pérdida de 5,2% del fondo E en Chile.

2) Que se tramite una ley corta que permita el retiro del 10% de los fondos de pensiones, para enfrentar esta crisis económica global.

Según se consigna en el proyecto de ley presentado, -que sabemos de antemano es inadmisible y depende del presidente de la República que lo asuma como propio -estos fondos debieran pasar a la cuenta 2 de los cotizantes y dejarlos en inversiones con cero riesgo- , desde la que se debiera autorizar que se hagan retiros mensuales.

Esta es una crisis brutal, requiere medidas extraordinarias, como la propuesta y cuyas consecuencias futuras en las pensiones de quienes se deban jubilar, deben morigerarse entregando al momento de la pensión, un bono similar al ¨bono de reconocimiento¨ para neutralizar el efecto de este retiro en sus pensiones.

¿Cuál es el sentido y con que argumento se valida, que es preferible que se pierdan U$ 56.000 millones en 5 meses en el mercado financiero y que no se permita retirar cerca de U$ 20.000 millones para el bolsillo de los trabajadores, (sólo un 40% de la pérdida) ?, aumentando así además la liquidez de nuestra alicaída economía y dando tranquilidad a las familias en estos difíciles momentos. ¿O es mejor arriesgar que se pierdan U$ 20.000 millones adicionales?

Posiblemente en abril reboten las bolsas globales, pero entre mayo a octubre las caídas podrían ser aún mayores, por lo cual a final de abril sería el momento ideal para tomar esos U$ 20.000 millones de dólares y reinvertirlos directo en el bolsillo de millones de familias, generando un impacto de entre 6 y 8% en el PIB, y la externalidad de ayudar a estabilizar el tipo de cambio al Banco Central, con la parte de los fondos que se inyecten desde el exterior.

3) Que se tramite una ley corta para implementar la propuesta que, junto al Dr. Ing. Patricio Basso, hicimos a la señora ministra del trabajo y previsión social el 21 de enero de este año y que envíe al ministro de hacienda y al propio presidente de la República, lo cual implica:

a) Eliminar las tablas de mortalidad -propuesta que además respaldó el ex Superintendente de Pensiones, Álvaro Gallegos – y calcular las pensiones con un horizonte fijo igual a los 85 años para hombres y mujeres.

Según la SP a febrero 2020 había 208.692 pensionados hombres mayores de 65 fallecidos, de los cuales el 74,5% murió antes de los 80 años.

Las actuales tablas de mortalidad, suponen que solo el 27,2% morirán antes de los 80 años.

Con ello alargan artificialmente la expectativa de vida, pagando así menores pensiones.

b) Modificar el decreto supremo 47, para que la tasa de interés técnica del retiro programado (TITRP) se calcule 100% con la tasa promedio de rentabilidad de los multifondos C, D y E.

c) Eliminar el Factor de Ajuste.

El efecto de estas tres modificaciones, permitiría, a lo menos, incrementar hoy en 50% las pensiones a 750.000 jubilados en AFP.

Adicionalmente, las definiciones actuales que rigen el cálculo de estos factores tienen por consecuencia pensiones muy bajas y la existencia de saldos de ahorros demasiado elevados, que en la práctica obligan a la mayoría de los pensionados a dejar una herencia muy alta, mientras han debido sufrir una vejez de miseria.

Otro factor relevante, es el impacto económico de casi U$1.060 millones adicionales al año, directo al bolsillo de los pensionados, lo cual a la vez implica un crecimiento adicional aproximado de 0,35 % del PIB.

Cuesta entender que, frente a información clarísima, con respaldo de datos sólidos y oficiales, no exista ningún espacio para considerar y analizar formalmente estas propuestas y las respuestas sean con poco sustento e informales.

4) Que se tramite una ley corta para las personas en condición de cesantía, donde se flexibilicen los requisitos de la jubilación anticipada (asimilando los requisitos a los que existían antes de 2003):

4.1 Tener un saldo superior a 1.000 uf
4.2 Tener una tasa de reemplazo superior al 35% del promedio de los últimos 10 años
4.3 Que el promedio de los últimos 10 años permita más de 16 meses con lagunas. Así la gente que lleva 3 años cesantes bajará su promedio de los últimos 10 años, tal cual ocurría antes de la ley 19.934 del año 2004.

Las externalidades positivas de estas cuatro medidas, permitirían:

a) Al disminuir el riesgo de pérdida del fondo E, se restablecería la confianza de los jubilados en él, para que así no necesiten realizar tantos cambios en busca de la protección para sus ahorros,

b) El retirar el 10% de los fondos de pensiones, incrementaría entre 6 y 8% el PIB, en un período en el que necesitamos apoyar la economía,

c) Al incrementar 50% las pensiones (al eliminar las tablas de mortalidad, recalcular la TITRP y eliminar el Factor de Ajuste) sin costo para el Estado, podríamos reactivar aproximadamente un 0,35% el PIB,

d) Si además existe un potencial de 250.000 cesantes que podrían acceder a una jubilación anticipada, se incorporaría un flujo anual de U$ 705 millones de dólares de incremento en el consumo.

Esperando una buena recepción a estos planteamientos, que se entregan con el objetivo primordial de ayudar a quienes hoy lo necesitan y de aportar con nuestro trabajo y el de mi equipo, a vuestra toma de decisiones, que hoy se hacen urgentes y que requieren ideas audaces, frente a situaciones tan extremas como las que hoy vivimos y que no estaban presentes en ningún análisis.

Les saluda cordialmente

Ximena Rincón González
Senadora de la República
Maule

2 Comentarios

  1. Sra. Rincon, apoyo su iniciativa, espero que sus colegas la apoyen, ya que es la unica salida que tenemos para irnos de cuarentena.

  2. Estoy muy «metido» en el tema de pensiones, y entiendo y apoyo las propuestas que hace senadora. Pero mi preocupación es que hay un numero significativo de senadores que son ignorantes en esta materia, aún cuando le ponen un microfono y hablan como si fueran expertos.
    Un ejemplo. Me deja claro el bajo conocimiento de la actual presidenta del senado, que ademas integra la comisión, cuando en una exposición le pregunta al gerente de la asociación de AFP, sobre el impacto que tendría el cobro de las comisiones en el monto de las pensiones, chuta dije. Entonces una se pregunta: ¿sabrá lo que es una taza de reemplazo?, ¿sabrá lo que un TITRP?.

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